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November 07 Historia y cotilleos ¡Es increíble cuanto hace que no escribo en esta sección! (y no será porque no halla vivencias personales interesantes); bueno, esta la he recordado con motivo de la publicación de ese último gran artículo de la sección Historia: Reinas trágicas; así que viene muy a cuento.
En fin, vamos al tema, el caso es que yo he sido siempre más de letras que de ciencias (por si nunca os habéis dado cuenta leyendo Universo de A, que ya es difícil), adorador del arte frente a la ciencia; por lo que no es de extrañar que detestara las matemáticas, y hace muchos años (en la educación secundaria, creo) una de mis profesoras de esta materia no le resultaba agradable este escaso interés, por lo tanto, un día me dijo con descaro:
"mira, a ti te gusta la historia solamente porque eres tan cotilla que no te conformas sólo con saber lo que les pasa a las personas de ahora, también tienes que saber lo que les pasaba a los de hace cien años"
Pero como lo dice una persona de ciencias no cuenta; de todos modos no me considero cotilla, y mucha gente me ha dicho que no lo soy tras contarles esta misma anécdota, y otra gran prueba de ello es que en este blog no hay una sección llamada "corazón"... juejue, en fin, aunque supongo que sí me encanta conocer cosas del pasado, en eso le doy la razón.
Supongo que siempre cuento esta anécdota (y ahora la escribo aquí) porque me pareció una salida muy ingeniosa y una explicación muy graciosa de mi gusto por la historia; aunque siempre quedará la gran pregunta: ¿se puede equiparar el querer saber si la Princesa de Éboli se acostó con Antonio Pérez con saber si Paris Hilton hizo o no un nuevo video pornográfico?; es decir, formulándo la pregunta de una forma más genérica: ¿los historiadores y los aficcionados a ella somos en realidad unos cotillas del pasado? juejue, en fin, a saber.
January 24 "Una aventura de ambición desmedida, pasión inquebrantable por los musicales y mucho, mucho descaro" o "Como conseguí entrar en la premiere de Sweeey Todd y ver la película un mes antes del estreno en España"![]() Esos son los dos títulos que podría llevar esta historia en la que todo lo increíble se convierte en realidad ante tus propios ojos; pero dejemos de adelantar acontecimientos y contemos la historia:
Resulta que todo empezó hace unas semanas un amigo me habló de que Tim Burton iba a dirigir un musical con Johnnie Deep y Helena Bonham Carter como protagonistas; aquello me sonó sumamente extraño pues no era capaz de imaginarme a ese director ante semejante labor, así que le pregunté:
-¿pero seguro que es un musical de verdad?, ¿no será una película con cuatro canciones?- dije incredulo ya que sabía que esa persona no era una experta en el tema
-No -respondió- es un musical de verdad, ¡hombre, fíjate que es una adaptación de Broadway!
"BROADWAY" la palabra mágica, la palabra que puede hacer cambiar inmediatamente la primera impresión de cualquier película, la palabra que es símbolo de calidad musical; "umm" pensé "si es de Broadway seguro que no está mal, ¿pero como es que no me enteré de ese nuevo hallazgo, de esa nueva joya del musical?, sin duda es un crimen por mi parte el no haberme enterado con más antelación como hice con Hairspray".
Así pues, salí inmediatamente a la aventura por internet a informarme (y reflexioné sobre los precedentes de Burton en este género para augurar si saldría con éxito, cosa que vi claramente que sí cuando encontré al menos tres musicales -o películas que rozaban el género- en su filmografía), y en poco tiempo supe el estreno en españa del 15 de febrero y vi unos videos de canciones de youtube que no me entusiasmaron; por encima, cuando le comenté mis descubrimientos al amigo, me dijo que el ya la había visto en versión original y que no le había gustado, que era dialogo cantado (horrorizado me imaginé algo como en las óperas de Rossini) y que Deep cantaba fatal. Todo esto no me sentó especialmente mal, ya que como ya sabía del argumento sabía que iba a ser un musical atípico y además, cuanto más bajas fueran mis expectativas, más posibilidades había de que no me decepcionase como me ha pasado tantas veces con musicales que en posteriores visionados descubrí que tenían una gran calidad.
Y así pasó el tiempo, cuando en un día, ya pasado el tiempo y desde lo anterior, por sorpresa encuentro un anuncio en el que pone que la premiere de la película es ese mismo día "¿que?, ¿como?, ¿cuando?, ¿pero que broma es esta?, ¿desde cuando se celebran premieres casi un mes antes del estreno oficial?" todo eso pasó por mi mente; y a continuación entré en un debate conmigo mismo acerca de si debía volver a otra premiere habiendo como había estado en la de Los crímenes de Oxford (ver album de fotos Eventos) apenas unos días antes y donde ya me harté de ver famosos y alfombra roja; pero finalmente pensé "vamos, es un musical, ¿¡como no vas a ir a la premiere de un musical!?" y con esa idea llamé a una amiga a la que tuve que convencer de que aquello suponía una oportunidad única que no podría perder (era su primera premiere -curiosa frase llena de doble sentido-) aunque sólo fuera allí para ver famosos de lejos, una moqueta roja, un cine adornado con motivo de la película y gente gritando como loca los nombres de todos los que pasan por la moqueta que no alfombra.
Así que allí nos plantamos sobre las 9 de la noche (llegamos horriblemente tarde) y la premiere era a las 9:30 de la noche; así que creímos que habíamos llegado bien; de lo cual aún sigo sin estar muy seguro porque supuestamente los pocos famosos que habían venido al evento ya habían entrado, pero no me quede sin ver lo mejor, puesto que pude ver como la prensa fotografíaba a Burton y Almodovar y como Alex de la Iglesia llegaba a hacer el paripé un rato delante de la presa pero se marchaba tan pronto empezaba la película (claro, como no era la nuestra; ahora en serio, tengo la teoría de que se puso celoso porque se le dió mucho más protagonismo a Almodovar con Tim Burton que a él); porque sí, desengañaos, así son las premieres, una obra de teatro perfectamente cronometrada que empieza cuando llega la prensa y acaba cuando esta se va.
Pues bien, estabamos yo y mi amiga allí y le dije:
-oye, ¿no te parece extraño que toda esa gente esté donde pone entrada y haciendo cola?, ¿no irán a ver la película no?
-que va, ¿no ves que todos los de dentro tienen acreditación de prensa?, ahí no puede entrar nadie más que ellos.
Así que segui mirando la decoración; pero entonces oí
-bueno, pues ya pueden ir entrando
"¿Entrando?, ¿como?, ¿a donde?" pensé mientras me invadía una enorme envidia si se daba la posibilidad de que esa gente pudiera entrar.
-¡Oh Dios! -grite- pero si van a entrar, ¡rápido, haber si podemos hacernos con un sitio y acabar viendo la película!
Y salimos corriendo hacia donde estaba aquella gente y fue allí precisamente donde comenzó la aventura de donde ya no podríamos escapar y de la que siempre guardaremos memoria:
Y para mi sorpresa, el haber ido a una premiere a simplemente ver famosos y sin la más mínima posibilidad de ver la película de estreno; se transformó en un intento desesperado por conseguir verla.
Así pues, en nuestra carrera nos dimos tanta prisa que incluso nos colamos con todo descaro en la cola que hacía la gente, pero como nadie dijo nada y al menos yo no me dí cuenta, continuamos así, fue entonces cuando mi amiga dijo:
-Un segundo, todas estas personas llevan entrada, todos llevan invitación
Entonces me fijé en esa triste horrible e inevitable realidad
-No puede ser, tienes razón, ¿¡pero como la han conseguido!?, ¿la habrán comprado ahora? porque si es necesario yo por ver un musical compro al precio que haga falta
-Bueno, espera haber si en las taquillas -demonos cuenta de que estabamos empezando a entrar por la puerta del cine- se venden.
Y llegamos a cerca de la puerta donde no había nadie vendiendo entradas pero si pidiendolas, unos jovenes muy monos con camisetas promocionales de la película.
-No se venden, esto no puede ser, ¿como se han enterado del evento y como consiguieron la entrada? -entonces valoré la posibilidad de sobornar a la pedidora de entradas.
-Bueno, será mejor que volvamos, que entrar no entramos
-De eso nada -exclamé en un alarde de valor- tu "sigue siempre hacia adelante" como dijo Walt Disney
Y llegas al momento cumbre; todo aquello estaba llenísimo, muchos habían conseguido la invitación y por eso pasaban en masa, fue entonces cuando me di cuenta de que (especialmente porque todos llevaban entrada en la mano) que era imposible que pudieran controlar las entradas en aquel lugar; así, mi compañera de aventura pasó sin problema girando la cara y a todo correr, pero yo no tuve tanta suerte y a pesar de que intenté pasar una chica se apresuró a decirme:
-¡Caballero la entrada!
"¡Horror!" pensé "a ver como salgo de esta, al final encima va a ver Sweeny Todd la menos interesada, eso si que resultaría irónico"; así que en un momento de desesperación eché a correr haciendome el despistado mientras gritaba a mi acompañante:
-¡Esperaaaaaaaaaaaaaaaaa! -con lo cual también parecía que ella podía llevar las entradas y así librarme del escrutinio.
Y pasé la primera prueba, pero ohhh, sólo era la primera, así que la alcancé y le dije:
-¡Por el amor de Dios, corre que seguro que la de las entradas me viene persiguiendo!
Así que apresuramos el paso y seguimos a la multitud como borregos hacia el matadero (nunca mejor dicho) y por primera vez descubrí la entrada a los palcos del Palacio de la música que nunca había visto antes; pero allí, nos esperaba de nuevo una desagradable sorpresa, parecía que había... ¡¡¡nueva revisión de entradas!!! y todo el mundo ni siquiera se había molestado en guardarlas y las llevaban tan campantes y petulantes como disfrutando de nuestra angustia.
Y nos quedamos parados mientras la gente pasaba
-¿que hacemos ahora? -dijimos?- ¿esperamos a que pase todo el mundo y luego cogemos sitios que hayan quedado libres o directamente confesamos la verdad y que nos busquen sitio si se apiadan de nosotros? -y todo esto varias veces en alto, me sorprende que nadie nos descubriera y que no nos delatara.
La desesperación era enorme, aquello ya no se podía volver atrás y una humillación pública como castigo a nuestra osadía parecía inevitable; pero entonces mi amiga exclamó:
-Recuerda lo de Walt Disney, ¡sigue siempre adelante!, intenta pasar.
Quise colarme por detrás de una cortina, pero rápidamente me di cuenta de que no sería posible y de que sería demasiado sospechoso que alguien hicera tal cosa; así que decidí intentarlo e ir lo más lejos del acomodador posible y ocultandome en la oscuridad hasta que por fin (y siempre estando pendiente de que mi acompañante estuviera detrás) llegué a la sala, donde para decepción y desagrado de muchos (yo incluído, aunque gracias a Dios ya conocía todo el argumento de la película así que no me perdí en la trama), la película ya había comenzado.
Y se produjo un nuevo problema, en las escaleras ya había oído a una chica decir "¿no estarán numeradas, no?" cosa de la que no sabía la respuesta; y para cuando llegué a la sala todo estaba horriblemente oscuro y lo único que brillaba eran Johnnie Deep y Helena Bonham Carter que ya se habían conocido y estaban cantando.
Los nervios se me pusieron de punta, había llegado hasta allí, pero... ¿ahora que? si estaban numeradas, era cuestión de tiempo que aun en el caso de que encontrara un asiento, el verdadero propietario lo reclamara y me entraron temblores de que nos descubrieran.
Finalmente y como vimos más gente perdida, nos sentamos también en las escaleras hasta que al fin se liberó un sitio y fui hasta el; había encontrado un lugar, al menos de momento (a esa altura una encantadora chica cantaba una bella canción sobre su encierro). Por su parte mi acompañante después de un rato también encontró sitio y me dijo que viniera pues había otro libre; pero fue imposible llegar pues había mucha gente por medio; en definitiva un caos.
Después de pasar ciertos nervios y tensión sobre la posibilidad de que descubriran mi fraude; no tardé en darme cuenta de que las butacas no podían estar numeradas pues sino aquello hubiera sido inorganizable; y en muy poco tiempo, la música, la historia y la dirección de Tim Burton me envolvieron de tal modo que no fui capaz de pensar en otra cosa.
Fue así como descubrí un musical enormemente original aunque demasiado macabro (pero con unos toques cómicos maravillosos), con unas actuaciones fabulosas y una banda sonora simplemente sublime; en definitiva, una magnífica aportación al género musical que bien merece ser recordada.
Cuando acabó la película (momento en que todos nos pusimos a aplaudir), aún no podíamos creernos lo que había pasado, habíamos ido allí sólo para media hora o menos y acabamos viendo toda aquella maravillosa película que, sobre todo yo, estaba tan deseoso de ver.
Nos quedamos hasta el final de los créditos y fue así como vimos la buena relación que mantienen Almodovar y Alaska que ya se despedían (y fue también cuando yo sentí la tentación de intentar chocarme con él para ver si se fijaba en mi y me convertía en chico Almodovar) y como todo el mundo había dejado el cine hecho un auténtico asco pues habían dejado las bolsas de palomitas y las botellas de agua ofrecidas tiradaspor el suelo (pobres acomodadores que tendrían que limpiar luego); sólo nos quedó dar una vuelta por el cine y sacar unas fotos para recordar aquel momento inolvidable que habíamos compartido con algunas de las personas más importantes no sólo de España sino del mundo (aunque creo que Tim Burton se fue al principio, lo cual es lógico, tendrá que aguantar su película en muchísimos países y no la querrá ver en todos).
Cuando salimos del cine todo el aparato que se había anunciado para la premiere había desaparecido totalmente, aunque algunos carteles se encontraban no muy lejos de allí tirados en la calle, con lo que la gente aprovechaba para hacerse fotos.
Fue así como todo acabó aquella noche y nos fuimos a casa comentando la película; aunque, siendo siceros, y a pesar de la calidad de esta, lo que más comentamos y rememoramos fue esa noche, aquella noche en la que sin saber muy bien como, sin ningún tipo de plan, conseguimos colarnos en la premiere de Sweeney Todd con gente con entradas (al día siguiente descubriría que algunos estuvieron esperando en el Fnac desde la mañana para estar en una rueda de prensa con Tim Burton que fue muy amable), con importantes famosos, con mucha gente deseando ver la película, y sobre todo con una enorme deseo de conseguirlo (¿quien dice que la tenacidad no tiene premio?).
(Las fotos del acontecimiento las podéis encontrar en la sección eventos)
![]() December 03 1er cumpleaños de Universo de A: el homenaje de Viviendo en A![]() Probablemente, los más avispados, tan pronto han conocido la noticia del aniversario, habrán visto la fecha y estarán diciendo que esto no coincide puesto que el primer mes del archivo es noviembre, así que el cumpleaños no puede ser en diciembre; pero todo tiene una explicación naturalmente. Veréis, si hacéis click en el noviembre de 2006 de los archivos llegaréis a una página en la que no hay nada, rigurosamente nada, porque no es como esos meses que están llenos a rebosar y por tanto sólo se enseñe el logotipo, no, de hecho, eso se demuestra porque hay una pequeña "hoja" que pone noviembre, lo que significa que nade escribio allí.
En cambio, si vamos a diciembre o directamente a A oficial, encontraremos que el primer artículo se publicó precisamente el 3 de diciembre, por lo cual, está se considera la fecha de nacimiento de Universo de A.
Probablemente muchos digáis que rigurosamente hablando, el espacio fue creado tal vez el 30 de noviembre, pero desengañemonos, porque en ese momento no tuvo la estructura que le caracterizaría y mucho menos el mensaje inicial; además, si entramos en ese debate, ¿cuando nace un espacio?, ¿cuando a la persona se le ocurre por primera vez crearlo?, ¿cuando toma la decisión definitiva e irrevocable de hacerlo?, ¿o tal vez desde el momento en que hace click en el logo del messeger?... y así podríamos entablar un eterno debate sobre el cuando y el porque. Por mi parte, yo considero que nació el 3 de noviembre, porque tal y como la mujer no tiene un hijo hasta que este sale a la luz, tampoco un blog nace hasta que aparece el primer mensaje hablando de su existencia. Espero que os haya convencido la razón para celebrar el aniversario el 3 de diciembre, y sino, total voy a seguirlo haciendo así que no os quedará más remedio que aceptarlo (juejuejue).
September 22 Plutón, para la cultura un planeta, para la ciencia un cuerpo menor![]() Una vez más, entro en una nueva lucha (en la que como siempre, pretendo involucraros, sino no lo escribiría) en la que deseo que la cultura triunfe, incluso, sobre la ciencia o al menos sí en esta ocasión.
![]() Probablemente estaréis enterados de la noticia, que nos habla de que la Unión Astronómica Internacional (UAI) ha decidido, tras un largo debate quitarle el status de planeta a Plutón, el último de los nueve planetas que todos hemos estudiado (sino estáis enterados de la noticia o queréis conocer más detalles después de leer mi artículo, os doy los siguientes enlaces -aunque buscando en google aparecen miles- http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4741000/4741245.stm, http://www.semanaciencia.info/article.php?id_article=103, http://www.infoastro.com/200608/25planetas.html)
![]() Aunque no dejaron de argumentar razones, lo que trasluce de todo esto, es que los científicos que siempre presumen de ser tan precisos (siento la ironía, pero es que soy de letras, y puras además) llegaron a la conclusión de que no sabían lo que era un planeta a pesar de ser el termino más conocido de la astronomía (y de la astrología -aunque esta no sea una ciencia-, porque no decirlo) y dado que su significado se lleva cambiando una y otra vez a lo largo del tiempo, ¿que importa una más? (¡quien lo iba a decir, toda la vida pensando que el único requisito para ser un planeta era girar alrededor de una estrella y ahora resulta que es mucho más complicado que eso); así que reunidos en Praga los astronomos entraron en la discusión de que debía ser un planeta, ya que si Plutón lo era, otros tantos más podrían serlo y habría que aumentar el número (aunque miremos las ventajas de esto, si aumentaran el número de planetas -se dice que podrían llegar a cien-, los pobres escolares se volverían locos); con lo que, a pesar de que Plutón ha sido un planeta de toda la vida, ahora ya no lo va a ser porque ha quedado reducido a un termino científico, o al menos es como lo ven los astronomos; pero Plutón es mucho más que eso, puesto que si bien no es uno de los planetas que se vieran antiguamente (fue descubierto el 18 de febrero de 1930, por Clyde William Tombaugh que le puso ese nombre en honor, no sólo al dios, sino también al que sospechó su existencia que fue otro anterior astronomo, Percival Lowell), si que es algo que todos hemos estudiado y visto así desde siempre; y no hablo del hecho de guardar un patrimonio de conocimientos pasados propio del tipo de seguir hablando de Castilla la vieja -la actual Castilla y León- y Castilla la nueva -la actual Castilla y la mancha- que tantas generaciones arrastran; estoy hablando de algo más antiguo, y que se ha extendido totalmente no sólo en la cultura occidental, sino también en otras como comprobaremos ahora mismo.
No digo que los argumentos de los científicos no sean buenos para dejar de considerar a Plutón un planeta, pero dejarlo en los libros de texto no hace daño a nadie (aunque se ponga a continuación que se consideró un planeta durante mucho tiempo pero ahora no) puesto que verlo como tal nos ayuda a comprender mejor otras cosas.
Para empezar, recurro al argumento de un astronomo soñador, que ve en cada planeta no sólo a una masa que se mueve en el espacio, sino una representación de lo que los antiguos creían sus dioses (aunque en este caso no pudieran ver Plutón), y que, como antes que la mitología (extremadamente útil, para entender múltiples referencias no sólo antiguas sino también modernas; además del hecho de que reaparece una y otra vez en todas las artes: literatura, pintura, escultura, orfebrería... etc) aprendemos los planetas, no nos viene mal irnos familiarizando con los dioses (aunque algo voy a decir, es una pena que los planetas sean sólo 9 y no 12, porque así reunirían a todos los olímpicos); en este caso, con el dios de los muertos de los romanos (para los griegos era Hades) y uno de los primeros dioses que participaron en la repartición del mundo, quedandose para sí las tierras de ultratumba y el amplio Hades al que te guía el barquero Caronte y bien guardado por el Cerbero que sólo Hercules consiguió burlar; con múltiples sitios a los que ir una vez muerto; y donde Persefone pasa los inviernos; ¿Acaso no es maravilloso dar estas lecciones de mitología con un telescopio delante? y ¿puede hacerse si ha desaparecido Plutón?; yo creo que no.
No sólo la mitología pierde cierta significación, sino que otras cosas más modernas que dependen directamente de su consideración de planeta pierden sentido inmediatamente; es el caso de la conocida y exitosa serie Sailor Moon (en la que se unen referencias astronómicas con mitológicas e incluso minerales) en la que cada una de las heroinas que salvan el mundo recibe el poder de un planeta (planeta, no cuerpo menor), estoy hablando concretamente de la guerrera Plutón; ¿acaso tendrá sentido para las generaciones futuras en una de esas múltiples veces que repongan la serie que una guerrera invoque un planeta que no conocen y que para ellos nunca ha existido? yo creo que no.
![]() ![]() ![]() Para finalizar mi defensa de Plutón como parte inalienable de la cultura mundial, decir que incluso Disney lo inmortalizó en su película Hercules (aunque usaron su nombre griego Hades; curiosamente excepto el del protagonista -cuyo nombre auténtico griego es Heracles, probablemente se usó la versión romana por ser más conocido- el resto de los personajes mantuvieron su nombre griego) en la que los nueve planetas (¡nueve!) se juntan para abrir paso a los titanes, entre ellos, el que le representa: Plutón. ¿Se puede entender eso si Plutón deja de ser un planeta?, yo creo que no.
![]() ![]() Eso por no nombrar que incluso hoy se sigue representando al viejo dios, aunque, de una manera diferente a la antigua (sino comparad):
![]() ![]() Además, ¿que diría Pluto (Plutón en inglés) sabiendo que su nombre ha dejado de ser un planeta?.
![]() ![]() Soy consciente de que es una defensa muy sensiblera y carente de racionalidad y de una tradición quizás un tanto absurda si ya no se considera así, ¿pero no son acaso los sentimientos y la protección de nuestra cultura lo que nos diferencia del resto de los seres vivos?; también sé que es cierto que cierto científico dijo que saber los nueve planetas de memoria no es ciencia, pero estamos hablando de algo muchísimo más grande que la ciencia, hablamos de la cultura mundial, que tiene asumido que Plutón es un planeta de toda la vida y que no quiere que eso cambie, porque eso no va a beneficiar en nada (y sobre todo mientras no tengan claro lo que es un planeta); así que mientras no consigan aclararse bien ellos mismos, lo más adecuado sería que dejasen de hacer grandes proclamaciones oficiales; aunque, en cualquier caso, digan lo que digan, probablemente, la cultura popular siempre verá a Plutón como un planeta; ¡no permitamos que Plutón el planeta guardián de los muertos muera!
![]() June 25 Laberintos, laberintos, laberintos![]() ![]() ![]() La verdad es que me encantan los laberintos, simplemente me encantan, son algo muy curioso, porque son nauturaleza y a la vez algo artificial, quizás son en cierto modo un ejercicio de soberbia del hombre que pretende modelar la naturaleza a su gusto e intentar imponerle su voluntad; bueno, supongo que al fin y al cabo en eso consisten muchos jardines también.
Desgraciadamente, hoy en día no abundan mucho, y los que hay están en su mayoría, desgraciadamente, cerrados, en ocasiones porque dado el entusiasmo que siempre levantan estas construcciones la propia gente los deteriora a su paso, a veces sin querer y otras veces por puro vandalismo (lo cual facilita la excusa para cerrarlos); aún así, no se me ocurre ninguna excusa para cerrar un laberinto si un parque lo tiene, ya que es lo mejor que hay.
Creo que lo que más me gusta de los laberintos es perderme en ellos y saber que voy a encontrar el camino luego, pero en cualquier caso, es como salir totalmente del mundo para entrar en otro diferente, en uno en el que el tiempo no pasa, en uno en el que lo único que puedes hacer es buscar un camino, lo cual (a menos que empieces a agobiarte) es muy relajante, eso por no hablar de la intrigante y emocionante busqueda y el hecho de que te sientas como el protagonista de uno de esos múltiples libros o películas en los que salen laberintos (comenzando por Alicia en el país de las maravillas), supongo que también lo que más me emociona de ellos es que tampoco son algo cotidiano, algo de lo que se pueda disfrutar todos los días, sino algo atípico que uno debe disfrutar en cuanto lo tiene delante.
La verdad es que he conocido varios laberintos en mi vida (y quien sabe, tal vez tengáis uno al lado de casa y no lo sabéis), son los siguientes:
-El curioso laberinto de Alicia (en Eurodisney, París): creo que fue el primero que visité y el mejor sin duda en muchos ámbitos, y aunque es imposible perderte (es más un paseo que otra cosa) tiene muchas virtudes de un buen laberinto, como el encontrar sorpresas y diversión continuas; es sin duda muy emocionante (como el propio parque temático) porque vives la película de Disney en toda su intensidad, además encuentras continuamente a personajes de la película y el premio por llegar al final es una maravilla: ¡visitar el fabuloso castillo de la reina de corazones! (y yo estoy muy influído por eso, porque de pequeño vi un trailer en el que salían los personajes de la película dando vueltas en el laberínto del parque y me dejo marcado, con lo que me sentí muy emocionado al recorrerlo y se convirtió en mi atracción preferida).
-El laberinto del parque del pasatiempos (en Betanzos): no es exactamente un laberinto, pero sientes parte de la emoción de estar en uno, en realidad evoca un caracol, lo que demuestra con los cuernos del final al que puedes llegar directamente por un pasillo, aunque lo realmente emocionante es dar las vueltas y vueltas hasta llegar al final. Aunque no son un laberinto como tal, no debemos olvidar las bellísimas cuevas en las que también te podrías perder.
-El laberinto del parque del Capricho (en Madrid): cerrado, y por lo visto lleva más de dos años así y sin perspectiva de abrirse (lo que yo digo, tienen un mal vicio de cerrar siempre los laberintos) cada vez que paso por allí me dan ganas de saltar la valla y entrar dentro; por favor, si váis por allí tratad de expresar vuestro interés en que lo reabran, a ver si en el caso de que vean interés ciudadano, lo abren y podemos gozar todos de él. Post scriptum: me salté la prohibición y entré una vez, ¡es una maravilla!, despista, tiene múltiples caminos y elecciones... ¿por qué sigue cerrado?, ¿en que están pensando?
-El laberinto de los jardines del Palacio de La granja de S. Ildefonso (en Segovia): este tiene una historia graciosa; la verdad es que cuando fui al palacio y vi en el mapa que había un laberinto, no lo dude ni un segundo, ¡directos hacia él!, así que arrastré a mis pobres acompañantes, los cuales encima estaban un poco cansados a recorrer el laberinto pero aquel día llegamos tarde, relativamente cerca del cierre de los jardines, y entonces nos metimos en el laberinto porque yo insisti, al principio ibamos juntos, pero dije que sería más emocionante separados (en realidad no les di mucha opción, cuando los hube perdido de modo que no pudieran salir rapidamente, casi los abandone a su suerte) y aquello acabó siendo una competición de a ver quien salía antes; y al principio me hacía mucha gracia, "jajaja, el laberinto, juejuejue", pero de repente esas paredes vegetales el doble de altas que yo empezaron a angustiarme profundamente porque no podría ver más que lo que tenía en frente, lo cual no era una gran orientación que digamos, con lo que empecé a desear salir, naturalmente no iba a preguntar a quien viera (además de que no hacía otra cosa que encontrar a unas niñas que estaban tan perdidas como yo), tenía que salir por mis meritos; pero después de dar vueltas y vueltas y llegar al mismo sitio, y de que me surgieran pensamientos como "Dios, los jardines van a cerrar, ¿y si me quedo atrapado en el laberinto?, ¿y si los de Patrimonio me dejan encerrado aquí o no saben como sacarme? ¡socorro! ¡¡¡quiero salir!!!"; poco después, el cierre del laberinto no era la única preocupación pues me acordaba de las advertencias de que no dejaramos la puerta abierta para evitar que se colaran los ciervos, con lo cual mi imaginación empezó a crear una especie de laberinto lleno de terribles fieras salvajes y de ciervos malignos que daban cornadas letales a los pobres e inocentes visitantes.
Además de que la forma del laberinto te hacía parecer tonto por no encontrar la salida, pues sólo eran como unas helices que se entrecruzaban entre si y que todos los caminos parecían llevar al centro, pero por más que miraba mi mapa del folleto de La granja, no había manera de encontrar el camino correcto pues todos eran desesperantemente iguales y te dabas cuenta de que todos te llevaban al mismo sitio en el que no tenías posibilidades de escoger un camino mejor porque no lo distinguías del anterior (recuerdo que pensé "vale, a partir de ahora siempre llevaré una barra de pan por si entro en otro laberinto y así iré tirando migas como Pulgarcito").
Si a eso sumamos lo que me costó llegar al centro cerca del cual estaba la salida, y en el cual había un cartel con un mapa ininteligible e indescifrable de como salir del laberinto que sólo contribuía a aumentar mi desesperación y pensamientos del tipo "¡oh, jamás saldré de este maldito laberinto!, ¿para que lo construiría Felipe V y cuantos de sus pobres cortesanos morirían perdidos aquí?".
Con lo cual no es de extrañar que empezara a cambiar de parecer acerca de si preguntar o no, así que sucumbí ante esa idea y pregunté a un señor, que venía a avisar a sus acompañantes (que estaban Dios sabe donde) de donde estaba la salida (aunque no se movía del camino correcto, no, el no se volvía a perder). Y salí, y para sorpresa mía, todos habían hecho trampas y habían preguntado donde estaba la salida, incluidas las niñas que encontré una y otra vez en el laberinto, con lo cual todos habían salido antes que yo y reían sonrientes por haber salido preguntando mientras yo me había matado a buscar la salida durante lo que parecieron horas.
Y a pesar de eso, me encantaría volver, y perderme allí de nuevo.
-El laberinto del parque de S. Pedro (en A Coruña): fue abierto al mismo tiempo que el parque, y cerrado con la misma rapidez con la que se abrió; afortunadamente, en este caso, había intención de reabrirlo y se ha vuelto a hacer hace relativamente poco; es un laberinto interesante que incluso te reserva una sorpresa en el medio, pero que una vez que lo has recorrido varias veces ya no oculta ningún misterio y es fácil de resolver; realmente, si te pierdes será sólo unas pocas veces. No obstante, es maravilloso y muy digno de visitar.
-El laberinto de los jardines de los Reales alcazares (Sevilla): se le llama laberinto por llamarlo de alguna manera, ese si que debería ser cerrado para ser restaurado: es un completo desastre, no se distingue entre la parte de andar de la que corresponde a los setos, por lo cual es imposible dar dos pasos sin tropezar o ser golpeado por las ramas a las que nadie se molesta en dar forma; y por si fuera poco es hogar de la mayoría de las alimañas del parque, especialmente avispas. No obstante, aunque estuviera bien cuidado, me da la impresión de que sería muy sencillo de resolver.
Y para finalizar este extenso artículo sobre los laberintos, voy a decir como debe ser un buen laberinto (en mi opinión de avido recorredor de estos) por si alguien tiene planificado hacer alguno o recorrerlo:
-Debe ser imaginativo: un laberinto es algo a descubrir, si todo es igual o no se combinan partes circulares con partes rectas o lugares distintos a recorrer, acaba perdiendo la gracia del querer descubrir algo que puede derivar incluso en angustia de no poder salir (como es el caso del de Segovia) o peor, aburrimiento; además de eso, a vista de pajaro puede tener formas peculiares, lo que le da una mayor gracia.
-Debe tener sorpresas: cualquier cosa, estatuas vegetales, de piedra; fuente; pequeños refugios... etc; hay que sorprender al visitante, que conciba el laberinto como toda una aventura en la que su recorrido tiene premio por llegar a un determinado sitio.
-Debe desorientarte y confundirte: así que empezar dandote vueltas y revueltas, para que acabes no sabiendo exactamente donde estás; si no se hace, a la persona no le costará encontrar el camino de vuelta, y es lo peor que le puede pasar a un laberinto que tiene como misión perderte, pues ahí reside todo su encanto.
-Debe de dar múltiples opciones: un laberinto debe de exigirte decisión para encontrar el camino adecuado, no hacertelo todo, desorientarte durante un rato está bien; pero si no se dan a elegir varias veces varios caminos, al que lo recorra no le costará elaborar un esquema en su cabeza de los caminos buenos y los malos y elegir sólo estos; esto hará que podamos disfrutarlo una vez, pero ya no más, nunca más nos perderemos y el laberinto se convertirá en un simple paseo (como es el caso del de A Coruña).
Para finalizar decir que si conocéis un laberinto que no haya puesto aquí o queráis decir algo sobre los que hay, ¡no dudéis en comentarmelo!
![]() ![]() ![]() June 17 Hoy hablamos de... ilusiones ópticas O más bien las enseñamos, una sola en realidad; la verdad es que esta imagen me fascina totalmente, porque aunque no lo creáis, lo que estáis viendo, no se está moviendo en absoluto, es una ilusión óptica provocada por las formas y los colores de la imagen que hacen que tengamos esa impresión, pero no es cierta (y de hechok, cuanto más la miréis, más se moverá, sobre todo si la miráis en general y no sólo a un círculo); en serio, no es ninguna especie de extraño truco informático (basicamente porque no sabría hacerlo).
Esto nos lleva a reflexionar acerca de si lo que vemos es real o no y hasta que punto; en cualquier caso, dejandose de reflexiones filosóficas, esta sería la imagen ideal para ponerle al típico que dice siempre "yo sólo creo lo que veo", una vez visto esto, ¿como va a mantener ese lema si sus propios ojos le han engañado haciendo que vea que se mueve algo que en realidad nos se mueve?.
Quedaos pues reflexionando sobre estos extraños fenomenos que nos ofrecen la naturaleza y los sentidos humanos.
En cualquier caso, esta imagen es simplemente hermosa porque nos acerca una realidad y a la vez una irrealidad, algo que existe y a la vez algo que no existe; ¡aunque lo más divertido es intentar dejar de ver a los círculos moviendose!, ¡intentadlo, yo aún no lo he conseguido, por más que intento pararlos siguen moviendose! April 09 Retorno o país onde sempre choveRetorno al país donde siempre llueve
![]() La verdad es que pasé muchos años en ese lugar (y no digo la palabra país/nación/comunidad autónoma, porque no quiero meterme en política, eso para cuando inauguré esa sección!, de momento lo dejamos así), me estoy refiriendo nada más y nada menos que a Galicia, según algunos lo último que creo Dios y por tanto lo que le salió más perfecto (otra leyenda apunta que cuando el domingo el Señor descansó, posó la mano sobre Galicia y cuando la levantó se le quedó pegada tierra, así aparecieron las rías, que son las marcas de sus dedos; entonces, para limpiarse la tierra, sacudió la mano y surgieron las islas de esas mismas rías) según otros donde estuvo antiguamente el paraíso y según otra leyenda donde estuvo el infierno (eso viene probablemente de los romanos, que siempre determinaban la entrada al infierno lo más lejos posible, también estuvo en Sicilia, en el volcán Vesubio; en este caso, Galicia era el fin del mundo, así que ser esa entrada le venía al pelo), un lugar de encantos, mouros, mouras, meigas, trabes de ouro escondidas debajo de la tierra, demos e cidades asolagadas (la mayoría de estos terminos no se pueden traducir, resumiendo, digamos que son seres o lugares míticos).
Como podéis apreciar, pasé el suficiente tiempo como para empaparme de toda su cultura y por supuesto también del idioma, o galego, de gran belleza; hasta tal punto que una parte de mi siempre se considerará gallega por lo feliz que he llegado a ser allí y por lo bien que estuve y los lugares maravillosos que conocí (con la siguiente entrada de la sección Turismo comprenderéis mejor que nunca esta última frase), por lo que por supuesto siempre siento cierta morriña, por esa razón, siempre que encuentro alguna oportunidad para volver, no dudo en hacerlo y visitar o revisitar algunos lugares maravillosos que conocía o desconocía y disfrutar de bosques sin fin y de altas montañas, vamos, la naturaleza en su pleno esplendor.
Visto esto os animó a visitar esa maravillosa comunidad autónoma que además, si sóis católicos, estáis obligados, ¡no olvidéis que el tercer centro del cristianismo es Santiago de Compostela! (el primero es Jerusalen y el segundo Roma).
Por lo demás, ya veréis que por primera vez, la sección Turismo sale de Madrid y entra en otras lindes, por lo que me alegro de inaugurarlas precisamente con esta tierra, no obstante, no puedo resistirme a dejar unas cuantas imagenes representativas de muchas cosas significativas e interesantes de Galicia
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() March 30 Una noche en Chambord En una ocasión, hace ya bastante tiempo, en un viaje a Francia con unos amigos, visitamos los archiconocidos Chateaus du Loira (castillos del Loira), que dicen que son más de 100 y que a pesar de estar en medio del país (lugar muy inoportuno porque la mayoría de la gente va a París, que está muy al norte -es lo bueno de España, como Madrid está en el centro, todos los lugares parecen quedar cerca, y es relativamente fácil llegar a otras ciudades muy interesantes turísticamente-) realmente merece muchísimo la pena visitarlos.
El más grande de ellos es el castillo de Chambord (evidentemente es el de la imagen de arriba, no la he puesto sólo porque quedara muy decorativa), y el caso es que, como dije, lo visitamos y a continación, no se si en medio de la visita o cuando nos ibamos, salió la curiosa pregunta de (formulada por mi por supuesto):
-¿Quien se atrevería a pasar una noche en Chambord si eso fuera posible? (dentro del castillo, obviamente)
Así que comenzó la encuesta (más bien miniencuesta), y las conclusiones fueron abrumadoras; excepto dos personas (íncluído yo, con lo cual ya véis que el numero es muy reducido) nadie lo haría, y mucho menos a cambio de nada (y aún poniendo dinero de por medio, tampoco nadie se animaba mucho a ello).
La razón es desconocida, no obstante, yo acepté con una condición; no dormiría en las camas antiguas, cogería mi saco de dormir y mi esterilla y dormiría en pleno suelo; como he dicho, no se las razones de los demás, pero si las mías, aparte de las malas condiciones higienicas de camas con siglos de antigüedad, me daría no se que dormir en la cama de otra persona que muy probablemente murio allí, porque, ¿y que pasa si en medio de esa noche histórica (nunca mejor dicho) si viene su fantasma a reclamar su lado?, tal vez os reiréis, pero si bien me atrevería a dormir, e incluso a quedarme totalmente sólo de noche en un lugar tan inmenso, en ningún caso me atreveré a "profanar" la cama de Luís XIV o del fulano que durmiera allí.
No obstante, creo aún así que sería como mínimo una noche interesante, aunque quien sabe, como es un edificio antiguo se podrían cumplir todos los tópicos de las películas de terror: la puerta que rechina, el aire que mueve las tejas creando como lamentos, y si a todo eso añadimos una tormenta que haga aún más fantasmal y oscura la antigua residencia real, creo que acabaría por ser una noche inolvidable (tal vez en el más amplio sentido de la palabra); supongo que todos esos detalles fueron los que hicieron que ninguno de los otros quisiera aceptar tan sugerente oferta, que rechazaban además con negativas rotundas del tipo de "ni loco".
En fin, de todos modos todo esto sigue siendo una hipotesis, el museo (es lo que es actualmente el castillo) no va a dejar a nadie que se quede a dormir allí, así que nos quedabamos como estabamos (al día siguiente los de Chambord leen esto y me llaman para decirme que están encantados de que haga el experimento de dormir una noche allí y yo alucino por colores), en cualquier caso la pregunta queda ahí para todos vosotros; "y tu, ¿te quedarías a dormir una noche en el chateau de Chambord?"
![]() March 25 La respuesta del Prado Quienes sigan este espacio a menudo, no les costará saber de que hablo, no obstante, para aquellos que necesiten que se les refresque la memoria les diré que lean en la sección Turismo el artículo El museo del Prado se translada a Universo de A!, con el que podrán entender la historia completa.
El caso es que indignado con tal cosa, no tardé nada en escribir al Museo del Prado dejando clara mi indignación con esa nueva moda de no poder hacer fotos (que desgraciadamente está sacudiendo a todos los museos), y ellos muy amablemente me contestaron lo siguiente:
Agradecemos la visita que realizó a este Museo Nacional del Prado, así como el escrito que nos ha hecho llegar. Le comunicamos que la normativa sobre uso de material fotográfico establecida actualmente, prohíbe terminantemente la filmación con cámaras de vídeo dentro del mismo, así como la toma de fotografías.
Si bien esta medida hasta hace pocos meses era otra, es decir, estaba permitido fotografiar con cámaras sin estos complementos (flash y trípode) en la visita a la Colección Permanente, en el recinto de las exposiciones temporales, nunca se ha autorizado ni la filmación ni el fotografiado de obras.
Estos requisitos, lamentablemente no han sido respetados por gran cantidad de visitantes. Podemos asegurarle, que muchos visitantes hacían caso omiso de las indicaciones que les daba nuestro personal referente a que tuvieran cuidado a la hora de hacer fotos de las obras expuestas. Como sabrá hay visitantes que aprovechan determinadas circunstancias para sacar un beneficio propio y acaban utilizando el flash, cuando saben o deberían saber, que estaba prohibido. Además debemos añadir la gran cantidad de quejas y escritos, que durante años, se han recibido en este Museo por la gran cantidad de flashes que recibían diariamente las obras de arte.
Tal y como nos relata en su escrito, a nosotros también nos entristece haber tenido que tomar esta medida tan drástica, pero si queremos preservar nuestro Patrimonio, y poder conservar los mejor posible, durante años o siglos, las colecciones expuestas, este es el mejor camino.
Agradeciéndole el que se haya tomado la molestia de manifestarnos por escrito su desacuerdo, le envío un cordial saludo.
Bueno, hay que reconocer que al final seguirán con lo de prohibir las fotos, pero al menos han sido amables y diligentes (no como yo, que hace tiempo que recibí este correo, bueno, la verdad es que no me decidía a publicarlo), con lo cual, aunque os sigo animando a que hagáis fotos sin flash en el Prado (ya que la medida sigue siendo injusta), ya podemos ver que en realidad las intenciones de los que dirigen el Prado son buenas y no puro marketing; con lo cual, espero que volváis al Prado y que lo visitéis y disfrutéis; y si se descuida alguien siempre podéis sacar una foto (de hecho yo lo haré) pero eso sí, sin flash, que es lo que diferencia a una persona que adora y quiere al arte a un turista buitre que sólo piensa en tener su foto, y a causa de los cuales no hacen otra cosa que prohibir las fotos en los museos, esos deben ser condenados inmediatamente, de hecho, yo en vez de prohibir fotos, haría echar a todo aquel que use flash, desde luego me parece una medida mejor y que no pagan justos por pecadores; pero en fin, algo había que hacer al respecto y en el Prado se adopto una decisión (no necesariamente la correcta, pero es mejor que quedarse de brazos cruzados viendo como todo el mundo destroza nuestro patrimonio) March 01 El tratamiento y la edad Curiosamente, a pesar de que las anecdotas que se cuentan ocurrieron en momentos y contextos diferentes, y de hecho en principio no tengan nada que ver, como van una trás otra parecen relacionarse, y tal vez en cierto modo sea así (me estoy refiriendo al artículo anterior a este, en esta misma sección de Viviendo en A). El caso, procedamos a contar la anecdota, cuando tenía 18 o 19 años, y acababa de salir de un cine (creo), se me dirigió un niño que rondaría los 10 años, tal vez menos, en cualquier caso un preadolescente en toda regla, que me dijo:
-Perdone, tiene hora? (en esta parte no me acuerdo si fue esa pregunta o "Disculpe, tiene cambio de ...")
Los pensamientos instantántaneos que pasaron por mi cabeza fueron "disculpe?" "tiene?", pero cuantos años crees que tengo? porque me tratas de usted si probablemente sólo te llevo 10 años??!!. Me quede de piedra y probablemente con la boca abierta abstraído en estos pensamientos, pero el niño no debía de tener mucho tiempo o era bastante inteligente y se dio cuenta de lo que había dicho y por tanto de lo que había pensado y se corrigió rapidamente diciendo:
-Tienes hora?
Vale, vamos bien, cambiamos a tu, le di la hora y sanseacabó; no obstante no pude evitar pasar una buena parte del resto de la tarde pensando, el niño quería ser correcto y por eso me trató de usted debido a cuestiones de cortesía y educación que le habrán enseñado?; como de mayor me hace la barba? (fue una de las cosas a la que asocié el usted, tal vez me hacía más viejo); tal vez no se fijó y luego se corrigió cuando vió que era más joven de lo que había pensado en principio?; se corrigió por todo lo anteriormente comentado?.
Sólo quedan hipótesis, nada seguro (tan poco es que tenga tanta relevancia la verdad; pero yo personalmente, creo que me llamó de usted por educación y ser un desconocido, y al ver que no reaccionaba recurrió al tuteo que acabó considerando más correcto); en cualquier caso creo que este es el ejemplo perfecto de como las palabras pueden implicar una cosa o otra, hasta que punto son correctas y como las debemos utilizar en cada caso, ese tratarme de usted me hizo más viejo (y de hecho ahora que caigo yo he cometido ese mismo error con personas jovenes, que rapidamente se apresuraron a corregirme), por lo que vemos que parece que todas estas cuestiones no parecen ser tan sencillas como en principio se veían, ya que hasta que punto uno es usted o tu? algunas personas podrían sentirse ofendidas porque utilizaras uno de ellos con ellos; por lo cual, viendo todo esto, el debate queda abierto. Ser amables No hace mucho, en el metro, entré y buscaba un asiento, y vi que había uno que estaba bloqueado por una mujer madura (digamos cuarenta y tantos años) que hablaba tranquilamente con sus acompañantes, ella estaba de espaldas a mi, con lo cual decidí aprovechar la ocasión para, en cierto modo, alegrarle el día, así que me dirigí a ella y le dije:
-Disculpe señorita (para los que no se hayan dado cuenta, señorita suele referirse -aunque más antes que en la actualidad- a la mujer que aún no se ha casado y por tanto es joven; frente a señora, que ya conlleva una edad y también el estar casada) va a ocupar ese asiento?
Y ella respondió:
-Oh, no majo!, sientate si quieres!
No se hasta que punto le pudo influir eso (tal vez ni siquiera lo hizo), pero probablemente el hecho de hacerla más joven le alegró el día; porque es bueno ser amable con la gente, especialmente si son desconocidos, porque de ese modo, como no les vas a ver nunca más, además de conservar un buen recuerdo de ti, también se sentirán mejor, precisamente porque hay cosas que sólo creemos a personas que son del todo imparciales, como es un desconocido. De todos modos entendamonos, lo ideal sería tener una sonrisa permanente para todo el mundo, incluídos todos los conocidos, pero eso no siempre es fácil porque convives todos los días con ellos y un día malo lo tiene cualquiera, y todos sabemos que en ocasiones realmente duele sonreir (cuando tienes que hacerlo a pesar de que realmente no te sientas bien); además, adaptando el conocido dicho, la amabilidad bien entendida empieza por uno mismo! (por lo que no os forcéis a hacer lo que realmente no queréis hacer)
De todos modos, os incito a ser amables con la gente que siempre alegra el día a ambas personas, y quien sabe, si es un desconocido puede que sea yo! January 12 Grandes meteduras de pata navideñas El otro día hablaba con una persona acerca de los regalos que le habían traído los reyes (magos, evidentemente) y me comentó que iba a cambiar algunos de ellos, así que me enseño lo que supuestamente iba a cambiar, para empezar me enseño una camisa y luego unas zapatillas deportivas que me gustaron bastante (personalmente nunca me ha interesado nada la ropa y la moda, de hecho odio salir a ese tipo de compras; pero es una de esas cosas que tienes que hacer por necesidad, que se le va a hacer!); todo esto no tendría mayor relevancia, sino fuera porque decidí expresar claramente mi opinión acerca de la camisa, más o menos en el siguiente dialogo:
-La verdad, no me extraña que quieras cambiar esa camisa, es un autentico horror, yo no me la pondría ni loco, vamos ni harto de vino (y a continuación si no fuera porque me corto con la siguiente frase, hubiera añadido que me parecía una autentica horterada)
-bueno es bastante moderna, no?
-bueno, la verdad es que no me gustan ese tipo de camisas con inscripciones, además el color es verdaderamente horrible; por cierto, cambiando de tema, donde esta el reloj que ibas a devolver?
-ya lo he hecho
-como?
-es que hoy fui a cambiarlo todo, y estas son las cosas por las que cambie el reloj y lo otro
pensamiento instantaneo en mi cabeza: tierra, tragame bien tragado! así que añadí el siguiente comentario:
-de todos modos las zapatillas me gustan eh?
-si bueno, ahora trata de arreglarlo- dijo riendose
-Serás miserable???, yo poniendote verde la camisa y tu esperando el momento para divertirte a mi costa!
La conversación termino más o menos así, luego se cambio de tema, esta anecdota esconde una profunda moraleja: calladito se está más guapo; bueno, es broma, pero a que esta situación parece sacado de una serie de televisión? si es que estas cosas solo me pasan a mi, juejue December 08 segunda sección Resulta curioso, pero la segunda sección también parece estar dedicada a mi!, algunos pensaran que soy un narcisista (bueno un poco tal vez juejuejue) pero no, esta sección es muy diferente de la anterior, de hecho nace con el objetivo de abordar el A más personal, aquí aparecerán cosas como que canción tengo pegada en la cabeza, reflexiones personales, de otras personas, anecdotas...etc; vamos lo que constituye realmente la vida de una persona, las pequeñas cosas, todo aquí, en Viviendo en A
Queda inaugurada la sección Viviendo en A |
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