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13 novembre L'italiana in Algeri (La italiana en Argel)La mujer si quiere puede con todos
![]() Gioachino Rossini (1792-1868)
Dramma giocoso en dos actos
Libreto de Angelo Anelli, basado en la obra homónima de Luigi Mosca
Edición crítica de la Fundación Rossini de Pésaro, en colaboración con Casa Ricordi a cargo de A. Corghi Editores y propietarios Casa Ricordi-BMG Ricordi & Spa de Milán Nueva producción del Teatro Real en coproducción con el Maggio Musicale Florentino, el Grand Théâtre de Burdeos y la Houston Grand Opera
Coro de la Comunidad de Madrid
Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid) Duración aproximada de las representaciones:
Introducción: De “locura organizada y completa” y “una música que hace olvidar toda la tristeza del mundo” calificó el escritor francés Stendhal esta maravillosa fantasía, estrenada en el Teatro San Benedetto de Venecia el 22 de mayo de 1813 con un éxito apoteósico, por lo que el propio Rossini llegó a afirmar: “los venecianos están más locos que yo”. El libreto había sido encargado por La Scala de Milán a Angelo Anelli para una ópera compuesta por el napolitano Luigi Mosca cinco años antes que, por supuesto, quedó totalmente eclipsada por la arrolladora nueva versión, escrita en tan sólo veinte días. El papel de Isabella fue pensado para una de las cantantes predilectas del genio de Pésaro, la contralto Maria Marcolini, y constituye uno de los personajes femeninos más atractivos y completos ideados por el autor, una mujer moderna y emancipada, capaz de embarcarse hasta las costas norteafricanas para liberar a su amado, y de paso revolucionar las costumbres amorosas de aquellas tierras, que se debate entre el deber a la patria y el amor, en una de las joyas indiscutibles de la ópera cómica.
Tras su sonado triunfo en un personaje masculino como el Sesto de La clemenza di Tito, la mezzosoprano búlgara Vesselina Kasarova tendrá ahora oportunidad de lucir todas sus armas de seducción y su encanto femenino, además de su virtuosismo. Se alternará con la valenciana Silvia Tro Santafé, nuestra mezzosoprano belcantista más internacional, que vuelve al Teatro Real tras su lejana actuación en La zorrita astuta de Janácek y su más reciente Stabat Mater de Rossini, con uno de los papeles que le han aportado mayores ovaciones. A destacar también la presentación de las ascendentes sopranos españolas Davinia Rodríguez y Eugenia Enguita, y la presencia de los jóvenes tenores rossinianos Maxim Mironov y David Alegret, o dos excelentes bajos-barítonos bufos, nuestro bien conocido Carlos Chausson y el joven Paolo Bordogna (que destacó en otra pieza rossiniana, La pietra del paragone), contando con dos bajos italianos de lujo como Mustafá: Michele Pertusi y Giorgio Surjan. Jesús López Cobos desentrañará toda la calidad musical de esta deslumbrante partitura propia del mejor Rossini. Joan Font, director de Comediants, después de su éxito internacional con La Cenerentola, vuelve a embarcarse en el universo del compositor italiano con esta nueva producción del Teatro Real en coproducción con varios teatros, llena de fantasía y de referencias a la commedia dell’arte y a la comedia francesa al estilo de Molière, un cuento colorista situado en un ambiente oriental, con una fuerte presencia del mar como elemento que une más que separa a los pueblos, y en la que el choque de culturas y el diálogo entre lo femenino y lo masculino se entienden como intercambio, no como exclusión del otro.
Y llega una nueva propuesta operística del Teatro Real, en este caso otra de las grandes óperas de Rossini (que por cierto en estos últimos años han pasado las tres claves: Tancredi y El barbero de Sevilla); aunque en el teatro ha habido varios cambios negativos: lo primero establecer un precio para los programas con toda la programación que antes se daban gratis; lo segundo, quitar del programa de mano la "explicación para los más jovenes", que muy a menudo era una fuente de información muy interesante y lo tercero, ampliar "los dominios" del restaurante Arturo, lo que le quita elegancia a los preciosos salones del teatro (y ya no nombremos ese absurdo elitismo que lleva tiempo haciendo de cerrar casi todos los salones Goya para los patrocinadores).
No obstante, lo segundo parece haberse sustituído por algo realmente cautivador: charlas previas a la ópera que duran aproximadamente media hora; como idea abstracta está muy bien, pero a la hora de ponerlo en práctica, la cosa cambia, puesto que el conferenciante que escuchamos no poseía el don de la oratoria, sin duda sabía del tema, y mucho, pero no conseguía explicarlo adecuadamente ni conseguía aportar la pasión que sentía por el tema. En todo caso, creo que es un acierto esta nueva medida (que aún así, no priva de que se siga poniendo la explicación en los programas).
Y ahora hagamos la crítica de la ópera propiamente dicha y de esta producción concretamente; la historia es simplemente divertidísima, aunque creo que el libreto lo hubiera podido ser mucho más (había situaciones a las que se le hubiera podido sacar mucho más partido; y los personajes no estaban muy definidos -algo inadmisible en una ópera-), sin embargo, está planificada como una gran comedia y lo es realmente; de hecho, Sthendal aseguraba que era la perfección del género bufo.
La música, es muy de Rossini, que personalmente yo creo que era bastante vago componiendo y no me extraña que tardara menos de un mes en componer esta ópera; para los que no lo conozcáis (y los que sí, decidme si estáis de acuerdo) debéis de saber que suele seguir estructuras siempre muy parecidas al finalizar las arias o determinados momentos musicales (el típico tarararán tarararán tararaaaaaaa ránnnnn) y al contrario que otros compositores que cuando componen hacen una obra musical de cabo a rabo en la que hasta la más mínima palabra esta cantada, Rossini en cambio hace en muchas ocasiones dialogos que apenas disimula con un clavecín o con una sílaba más entonada que otra de modo que da una ligera impresión de que están cantando, aún sin estar haciendolo, además, repite temas (las onomatopeyas del final del primer acto son un claro precedente del también final del primer acto de El barbero de Sevilla; además de que no podrían requerir menos trabajo de libreto y musical -y sí, ya sé lo que dicen los expertos de los gustos fonéticos de Rossini, pero siento disentir-). Supongo que a estas alturas muchos preguntaréis, "pero entonces, ¿cómo se le considera un génio dentro de la historia de la música y de la ópera?", creo tener la respuesta también para eso, lo cierto es que, si bien repite ciertas cosa y a veces quizás se pueda pensar "vista una ópera de este compositor vistas todas", lo cierto es que tiene momentos tan sublimes, tan mágnificos, tan inigualables, tan, en definitiva, rossinianos, que compensan ampliamente todo lo anterior, puesto que son verdaderas obras maestras que realmente alegran al oído; en definitiva, que esta es una ópera con una gran música (siempre teniendo en cuenta el particular estilo de Rossini, claro)
La dirección me pareció muy buena, y la escenografía maravillosa, tenía cierta ambientación historicista pero siempre con el típico gusto moderno del Teatro Real; en todo caso, muy colorida, de gran belleza y muy apropiada (aunque aún estoy esperando ver en ese teatro una ambientación rigurosamente de época). Y como siempre, todo de máxima espectacularidad, como es siempre marca de este teatro (aunque había una parte de un excesivo nacionalismo italiano).
En fin, sólo me queda recomendarla para una velada operística realmente agradable que nos dejará con una sonrisa en la boca (y con la música en la cabeza para seguir tarareandola) y, tal vez, con la conclusión de que la mujer si quiere puede con todos (¡y que no más italianas! juejue).
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() 4 octobre E ti, ¿quen vés sendo?Indixentes vs cultura grega
Dirección: Cándido Pazó La pieza parte del texto escrito por Cándido Pazó, galardonado con cuatro premios en la última edición de los María Casares por “La piragua”, quien también dirige esta pieza. “E ti de quen ves sendo?” es una comedia basada en el clásico “El Anfitrión” de Plauto que acerca las peripecias de los dioses griegos Júpiter y Mercurio, que se hacen pasar por Anfitrión y Sosia en busca del amor de Alcmena. Talía Teatro cuenta para esta obra con un elenco de diez intérpretes gallegos, entre los que se encuentran Artur Trillo, Gustavo G. Dieste, Toño Casais y Xurxo Barcala.
Un grupo de sin techo se prepara para representar una versión del Anfitrión de Plauto en un festival organizado en un albergue de acogida. Sin embargo, por un desencuentro con la dirección del centro, acaban organizando los ensayos por su cuenta, para intentar demostrar que son capaces de algo más que vagar sin rumbo por las calles. Así, cada día se reúnen en su escondite, el sótano de un edificio en construcción abandonado, para materializar su propio montaje de la comedia plautina.
Nota de inicio: dado que la obra fue escrita en gallego, la crítica se hará en ese mismo idioma, no obstante, como siempre, quien quiera leerla en otro idioma, no tendré inconveniente alguno en traducirsela.
Fai moito tempo que non vexo teatro en galego, polo cal produciume unha inmensa Ledicia ver esta obra (a última foi a tamén criticada aquí en Universo de A Comida chinesa), quizáis, eso influe na miña crítica. Candido Pazó en un autor e director moi consagrado e do que tiven a oportunidade de ver moitas obras, as cales soese dicir que son comedias, pero, na miña opinión, en realidade iso é un disfrace, porque detrás de todas as situacións cómicas, agachase unha dura realidade (de feito, eu apenas rin, pero a maioría do público sí), cousa que non é unha excepción neste caso (a verdade é que debería cambiar de rexistro, ¡xa está ben de comedias dramáticas!). Polo demáis, a obra está escrita con maestría, e dirixida da mesma maneira: dialogos interesantes, situacións cheas de novidade e, pra variar, unha ollada os clásicos, o cal é o ingrediente que consegue unha orixinalidade absoluta, sobre todo pola combinación dos sen teito (o certo é que esta obra é moi axeitada pra esta compañía, polo de “Talía”), consegue por tanto unha obra que paga moito a pena ver. Por buscarlle defectos, tamén hai que decir que non acaba de soar crible que uns sen teito estén representando nada menos que teatro clásico, ¡e por enriba grego!, non obstante, o resto das virtudes da obra fannos esquecer ese “gazapo”. A producción, pola súa parte, sendo pobre como sucede sempre no teatro galego (non obstante, pra facer bo teatro, non se necesitan fogos artificiais), cousa inxusta en moitos casos, é moi axeitada a pesar de todo, e o único decorado é moi realista e crible, o igual que o vestiario, demostrando que con pouco, podese facer moito. Por último está o reparto (no que creo que hay algunha cara da TVG) mellor escollido imposible, e que está brillante por igual cada un nos seus papéis, e se ben é certo, que non acaba de cadrar o feito de que uns sen teito, que supostamente nunca fixeron teatro, sean tan rematadamente bos na interpretación dunha comedia grega; e tamén penso que hai demasiados persoaxes polo que se profundiza menos do que se debería en algúns casos; pero o certo é que a sublime colaboración entre o autor-director e o reparto (que sen dúbida deu os seus froitos) acabará por facernos esquecer eses miudos detalles. Así pois, imprescindible pra os seguidores do teatro galego e moi aconsellable pra todos os que queiran ver algo interesante.
![]() 28 juin West side story en Los veranos de la villa
Broadway en Madrid, nunca mejor dicho
Aunque siendo totalmente rigurosos esta crítica debería de estar en la sección Turismo (al fin y al cabo la representación no se llevo a cabo en ningún teatro), lo cierto es que al fin y al cabo, la producción es totalmente norteamericana, y por tanto, si tenéis planeado viajar a Nueva York, la función es exactamente la misma, así que os valdrá esta crítica por si vais al “old Broadway”. Y sino, que la tenéis en el escenario Puerta del ángel hasta bien entrado el verano. Esta obra surge en Broadway y luego se convirtió en una conocida película que ganó 10 oscars en los años 60 y que incluía un reparto técnico simplemente mítico; el “revival” como se dice en inglés, se estrena con motivo del aniversario de la obra y pretende reproducir con bastante precisión como fue esta. Pues bien, no sé si lo habrán logrado, pero la película le da mil vueltas en todos los ámbitos a la producción que he visto, siendo por tanto uno de esos musicales que son superados por su homónima cinematográfica de forma irremediable. No obstante, es interesante el hecho de ver la obra tal cual fue creada, pues como siempre, en el filme se eliminaron algunas escenas de danza o de canto o se cambiaron canciones de sitio (en este caso para mejor) y otras diversas modificaciones. El argumento, es siempre de actualidad, bandas callejeras y amores imposibles; lo cierto es que la obra en sí no tiene tacha (quizás sí el modificado final de Romeo y Julieta); la música y las coreografías son simplemente maravillosas (a destacar una de las mejores canciones de amor de la historia: Tonight) al igual que una historia perfectamente hilada; y en general todo es sublime; pero es algo que también aporta la película; ahora bien, para ser justos, hay que decir que es más emocionante vivirlo en directo con la pasión de los actores a flor de piel. Del apartado técnico ya no se pueden decir cosas tan buenas: la dirección no es ninguna maravilla, la escenografía muchísimo menos (¡que Broadway tiene una reputación!), siendo austera y pobre aunque medianamente original; y al sonido no le faltaron defectos, eso sin nombrar el horrible subtitulado (obra en versión original directamente exportada de EEUU) que a veces desaparecía a placer. Lo cierto es que el montaje de esta gira no está siendo ninguna maravilla. Afortunadamente el apartado artístico lo compensa ampliamente, con unas voces, que aunque diferentes a las que estamos acostumbrados, nos pueden resultar maravillosas, siendo las más aplaudidas de la noche las actrices que encarnaban a Anita y a María y al actor de Tony (que tiene una voz maravillosa, en mi opinión, el gran descubrimiento de esa noche). Concluyo diciendo que es totalmente recomendable si no has visto la película o si eres un superfan de esta y deseas conocer como fue la función original; de lo contrario, sobrevivirás sin verla.
18 juin RigolettoLa tragedia de morir por ser tonto
Giuseppe Verdi (1813 - 1901)
Melodramma en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave, basado en Le roi s’amuse de Victor Hugo
Nueva producción del Teatro Real en coproducción con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, basada en una producción original de De Nederlandse Opera
Coro Intermezzo
Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid) Introducción: Primera ópera de la llamada “trilogía popular” –a la que seguirían La traviata e Il trovatore–, Rigoletto desplaza los términos tradicionales del melodrama italiano, puesto que el protagonista no es aquí el señor sino el bufón de la corte, deforme y grotesco, dibujado por el genio de Busseto con una increíble penetración psicológica. Estrenada con éxito clamoroso en La Fenice de Venecia el 11 de marzo de 1851, Giuseppe Verdi se vio obligado a convertir, por razones de censura, al libertino rey de Francia, Francisco I, del drama histórico de Victor Hugo Le roi s’amuse, en el Duque de Mantua. Una ópera implacable, en la que se demuestra que, como en la vida misma, siempre ganan los poderosos.
Esta nueva producción se basa en un montaje original de Monique Wagemakers para De Nederlandse Opera, de líneas geométricas y abstractas, que centra toda su fuerza en los personajes, alejados aquí de cualquier tópico, ante la ominosa mirada del coro, convertido en espectador impasible de la tragedia. Bajo la relevante batuta de Roberto Abbado, que hará su debut operístico en el Teatro Real, se ofrecerán 18 funciones en las que se han reunido tres elencos de primerísimo nivel, encabezados por los barítonos Roberto Frontali, Zelijko Lucic, Anthony Michael-Moore y Leo Nucci, cuya encarnación del bufón se ha convertido ya en todo un clásico; los tenores José Bros, el prometedor tenor italiano Francesco Meli y Fabio Sartori (en el papel del duque) y tres sopranos tan deliciosas como la italiana Patrizia Ciofi, la española Mariola Cantarero y la albanesa Inva Mula.
Equipo artístico:
Reparto:
Antes de nada, he de decir que el Teatro Real a pesar de ser un lugar público que es subvencionado por el ayuntamiento, se está “privatizando” demasiado, puesto que ya están empezando a cobrar los programas de la temporada que antes eran gratis a tres euros; en serio, si quieren sacar dinero que despidan a los incompetentes acomodadores que no hacen nada en vez de hacer cosas raras como la anterior y despedir al coro.
Rigoletto es sin duda una de las óperas más conocidas de la historia, todo el mundo, casi sin ninguna excepción, conoce la aria “La donna è mobile”, puesto que forma parte de nuestro imaginario colectivo y es uno de los símbolos de la ópera por excelencia; y con semejante argumento, ¡como para no acudir al Teatro Real!. Sin embargo, de esta ópera es mucho menos conocido su argumento, el cual, es por cierto muy original, ya que no es la típica historia de enamorados tan vista tan a menudo (consultad sino el resto de las óperas de esta temporada en esta misma sección de Teatro); sino que por el contrario, se trata del dolor de un bufón que nos perforará el estomago, especialmente al final del primer acto cuando la tragedia prácticamente se ha consumado; de hecho, es sin duda un gran drama (más que drama, dramón) con el que Verdi comienza la llamada “trilogía popular” que se completa con La Travista y Il Trovatore. En cualquier caso, se aprecia mucho la novedad. El libreto, de Piave (el mismo de la Travista) está a la altura de la historia pero se centra tanto en los sentimientos de los personajes que permite que a la historia no le falten cabos sueltos (por ejemplo: ¿Cómo se puede secuestrar a tu hija en tu propia casa y que tú no te des cuenta por muy oscuro que esté?). Aunque para barbaridades (no sigáis leyendo este párrafo) sino queréis conocer el argumento) la de la hija que se decide a morir y a dejar a su pobre padre por el duque que nunca la ha amado ni la ama y que sabe que le es infiel, hay que ser tonta, aunque bueno, ya no demostró mucha inteligencia dejándose seducir por el primero que aparece (aunque eso también fue culpa del padre que no la dejaba salir de casa, luego pasa lo que pasa); si es que en otras óperas, la gente muere porque tiene muy mala suerte y un destino trágico a más no poder (como en Aída) pero es que aquí, ¡mueren porque son tontos!. Pero la música, lo más importante en una obra de este tipo, compensa ampliamente lo anterior y se ve como Verdi aprende a ser Verdi, pues ya se observa como sigue puliendo su lenguaje y aprendiendo continuamente para mejorar ópera tras ópera, tratando de que la siguiente sea mejor que la anterior; la obra tiene momentos realmente brillantes además de la conocida aria (no me extraña que se le quede pegada a la gente, ¡se repite hasta tres veces! –lo que mucha gente no sabe es que su letra es enormemente irónica), especialmente los coros y distintas arias de los protagonistas; pero el momento cumbre (en mi opinión) es el tenso momento (que en la realidad sucedería en segundos pero que Verdi alarga durante minutos, aumentando el dramatismo al máximo) del trío final entre el asesino, su hermana y la hija del bufón (os juro que tuve que agarrarme al asiento para no gritar en medio del teatro a la hija “¡no, no lo hagas!” para que no se dejase matar por el miserable del duque –me pregunto que hubiera pasado si lo hubiera hecho, ¡como me hubiera mirado todo el mundo-). La coreografía y la iluminación son también muy reseñables. La puesta en escena es, como es común en el Teatro Real, espectacular (no me extraña, con lo que valen las entradas…), pero horrenda, de principio a fin, guarda ciertos simbolismos detrás de esa obsesiva geometrización, pero lo único que consiguen es confundir al espectador (especialmente si vas por primera vez); y aunque resulte increíble, el vestuario supera lo espantoso de lo anterior, dando la impresión de que en vez de ver la corte de un noble estamos viendo una especie de convento. Como de costumbre, este teatro ha vuelto a apostar y a arriesgar en este terreno con escenografías ultramodernas que en muchas ocasiones resultan catastróficas. Otra cosa importante a advertir es que al contrario de lo que dice en el gran programa, Juan Diego Florez finalmente no canta en ninguna función. En general todos los cantantes son destacables pero quizás Patrizia Ciofi fue la más aplaudida en el papel de la hija. En cuanto a Jose Bros, el duque, no consiguió impresionarme con su “Donna è mobile” tanto como esperaba. En fin, que, esta ópera es magnífica, y aunque no faltan cosas mejorables en esta producción; por lo demás es muy recomendable y una experiencia de lo más intensa.
15 mai Ballet Romeo y JulietaDanza trágica
![]() Ballet en tres actos basado en la tragedia homónima de William Shakespeare
Música de Sergei Prokofiev
Orquesta Titular del Teatro Real
(Orquesta Sinfónica de Madrid) Introducción: Surafricano de nacimiento, a John Cranko (1927-1973) se le conoce, sobre todo, por el trabajo que desarrolló al frente del Ballet de Stuttgart. En 1960 coreografió en la compañía alemana El príncipe de las pagodas, sobre música de Benjamín Britten, y un año después era nombrado director artístico. En pocos años se produjo lo que en el mundo de la danza se conoce como el milagro del Ballet de Stuttgart, un conjunto al que elevó hasta la primera división de la danza internacional. Uno de los primeros trabajos por los que destacó es su versión de Romeo y Julieta, sin duda uno de los títulos más populares del repertorio clásico, con una maravillosa y seductora música de Sergei Prokofiev. La creó para la Scala de Milán en 1958, pero cuatro años después recreaba su adaptación para el propio Ballet de Stuttgart. Marcia Haydée, una de sus musas, fue su primera Julieta, y Ray Barra, que años más tarde se vincularía a España a través del Ballet Nacional, su primer Romeo. Su versión, que han adoptado muchas compañías de todo el mundo, posee un lirismo, una poesía y una limpieza únicas.
Una vez más, he vuelto al Teatro Real, en esta ocasión para ver mi primer ballet completo; puesto que hasta ahora siempre sólo había visto fragmentos o los que se veían en los musicales; en realidad, tardé tanto en atreverme a ir a uno porque pensaba que su complejidad sería excesiva y que la danza sería tan exageradamente simbólica que casi habría que ser un especialista para desvelarla, como ya digo, sólo he visto este ballet, pero si es tan bueno como dicen, mis prejuicios estaban totalmente carentes de fundamento; se ve que los musicales son un gran entrenamiento para entender y profundizar mejor en estas otras lides (y es que, quieras que sí, quieras que no, por muy artística que sea la danza, siempre extrañas que alguien cante; en fin, el ballet es así, sabías a lo que venías). El ballet de dos horas y media (contando los descansos de veinte minutos, ideales en esta época del año para salir a los balcones del teatro a los que se accede por los salones Goya) cuenta con una dirección artística muy clásica e incluso típica (parece sacada tal cual de la película de Franco Zeffirelli), lo que es digno de aplaudir, por lo poco que se suele ver en este teatro; la escenografía es quizás un tanto primitiva (es todo muy acartonado) de forma intencionada, de hecho, parece como si estuviéramos viendo una obra de aquel tiempo, lo que nos ayuda a meternos más en la historia; el vestuario es interesante porque nos permite distinguir bien a los personajes principales. En lo que respecta a la música, es interesante, tiene muy buenos momentos, pero tampoco la definiría como genial. La coreografía, lo más importante de un ballet, no me resultó tan compleja como esperaba (he visto musicales en los que la hay más complicada a nivel técnico y de significado) y aunque hay varias piruetas reseñables, tampoco me parece que sea un alarde de dificultades técnicas; sin duda, uno de los mejores momentos son las luchas con espadas, que además de un gran realismo, son a la vez una verdadera obra de arte llena de una belleza absoluta; también lo son las coreografías de los coristas. En cualquier caso, no debemos olvidar que si la obra de Shakespeare destaca por algo es por la palabra y sus largos y cuidados discursos, por tanto trasladar eso al mudo total y que la danza sea la única expresión posible, no es una tarea fácil, y John Cranko consigue llevarla a cabo con talento. En cuanto a los bailarines, todos son destacables, pero lo son especialmente Arman Zazyan en su papel de Mercurio, en el que se ve el carácter travieso y juguetón del personaje, también es destacable la ingenuidad que le da Eichwald, la Julieta de esa noche En cualquier caso la conclusión de todo esto es que lo cierto es que, si uno puede llegar allí, y emocionarse por milésima vez con una historia que ha visto de todas las formas posibles y de la que se conoce hasta el más mínimo detalle, si se puede volver a sentir la historia (ver con horror el asesinato de Mercurio, entristecerse con la muerte de los amantes… etc); es evidente que la obra es muy buena y muy reseñable; así pues, la recomiendo a todo el mundo, simplemente os encantará. ![]() ![]() ![]() 3 mai Fiebre del sábado nocheMe parece que sólo tengo unas décimas
![]() Sinopsis:Fiebre del Sábado noche está ambientada a finales de los años 70 en Bay Ridge, un suburbio pobre de Brooklyn en Nueva York, Fiebre del sábado noche se centra en la vida de Tony Manero. Tony es dependiente en una tienda de pinturas durante el día y pasa sus noches en la disco local, Odyssey 2001 con su pandilla de amigos, ‘The Faces'. Fiebre del Sábado Noche el musical en Madrid. Teatro Coliseum de Madrid. Desde el 20 de Febrero. Duración dos horas y media con descanso. Precios 27/100 €.
Pues sí señores, si bien con la conocida película uno se encontraba en estado de salud total, con el musical se sube unas décimas, pero en ningún caso se llega al delirium tremens, ¿razones? Pues para eso está esta crítica, para analizarlas. Después de que la nueva producción de La Bella y la Bestia barriera en taquilla de una forma brutal por segunda vez, el Coliseum se volvía a enfrentar con que producir, y como cada vez es más típico, la falta de riesgo fue la respuesta clave: una exitosa película de los años 70 con la que John Travolta inició su andadura y se haría conocido en el cine musical; aunque la película no es realmente un musical, sólo una película con una banda sonora destacable; con semejante precedente, era difícil saber que podría salir de ahí, pero teniendo en cuenta que El País hablaba del mejor de cuantos musicales se habían visto y producido en España (deben de recibir algún tipo de comisión) y que la obra se había hecho en Londres (segundo lugar de referencia para el musical); pues acabé por picar y ver que salía de allí. El argumento sigue tal cual el de la película, no aportando ninguna novedad (primer error) y se podría decir que el libreto es casi un calco del guión (habría que analizarlo para comprobarlo, pero podría poner la mano en el fuego), es por tanto una historia, que si bien pretende ser dramática acaba por ser simplista y no saberse muy bien lo que quiere decir. También destacar lo curioso de que en el primer acto no pase nada, para ponerse muy emocionante en el segundo y que se llega al mismo desconcertante final-lección de la película (si claro, que todos tus problemas se van a ayudar sólo porque te vayas del barrio). Y al servicio de eso, se pone, como es típico de este teatro, una escenografía monumental y espectacular (aunque podría serlo más, se han visto mejores) y una dirección que no duda en dar lo máximo de sí para conseguir que la obra salga adelante (el trabajo con la iluminación es sencillamente extraordinario, quizás, lo mejor de la obra); y, componente esencial en una obra en la que el baile es parte esencial, unas coreografías que son puro espectáculo, en ese aspecto brillante. Visto esto, sólo queda hablar de la música, que es el principal fallo (craso error en un musical), para empezar, la película no contiene material suficiente para rellenar un musical en teatro (lo que no es necesariamente un problema, hay tantas obras que partieron de ese punto…), y como complemento, la obsesión de que la obra tenga las canciones del los Bee Gees no ayuda en absoluto (hasta tal punto de que se empiezan a repetir partes continuamente), y si además a eso complementamos el mal resultado que suelen dar los musicales sobre grupos (que acaban por no ser musicales); la partitura no sale adelante porque, en primer lugar muestra una gran indecisión (letras a medio traducir, canciones esbozadas o repetidas continuamente) y en segundo a veces las letras no acaban de encajar con la historia (típico en musicales de grupo) en conclusión, que acaban por demostrarte que o no tienen suficiente material con el que trabajar o no saben que hacer con él. Otro defecto, es el sonido, es tan potente que a veces no te permite oír lo que se canta. En cuanto a los actores, todos son destacables, son actuaciones buenas y nada sobreactuadas y su talento a nivel de canto y baile está fuera de cuestión. ¡Ah! y si en determinados días, después de la función continúa la fiesta en el teatro con música disco de los 70. La conclusión de esta crítica es que no es en absoluto lo mejor, lo mayor, ni absolutamente ningún calificativo superior a cualquier obra, pero, ¿merece la pena verla? Aunque sin duda es espectacular, creo que es más apta para los fans de los Bee Gees, para los que les haya gustado Fiebre del sábado noche o los musicales con música moderna que para el que prefiera los musicales tradicionales.
13 avril El Rey que rabióEl monarca que quería conocer a su pueblo
![]() Para empezar, decir que llevaba años sin pisar el Teatro de la Zarzuela porque en una producción anterior se tuvo el mal gusto de (sin venir en absoluto a cuento y llendo totalmente contra la historia y la lógica por los caprichos y el fanatismo del director -la obra en concreto fue El barberillo de Lavapiés-) sacar banderas de la 2ª república y dar gritos de viva a esta; algo que a parte de ilógico e insultante resulta desagradable, afortunadamente, el Teatro de la Zarzuela parece haberse dado cuenta de su enorme error, especialmente programando esta obra.
También comentar que está crítica sale con un enorme retraso porque la fui a ver el último día, y por tanto la crítica ya no corría prisa, sin embargo, anda que ha pasado el tiempo... en cualquier caso, creo que será muy útil (aunque no se pueda ver esta misma producción) para todos aquellos que tengan la oportunidad de ver esta zarzuela en un teatro y tengan dudas sobre si ir, dicho esto, comienzo.
Dicen que en una ocasión la Reina Dña Sofía dijo que "los palacios son trampas" queriendo decir que uno no podía quedarse encerrado oyendo como unos aduladores te dicen lo bien que va todo; y el Rey D. Juan Carlos siempre ha dicho que un monarca debe ser nómada en su propio país (lo que también decía Alfonso XIII); sí, hoy día es fácil y es la idea que se suele concebir de la monarquía, pero antes no era tan fácil, y esta zarzuela nos lo muestra de una forma muy divertida.
Sí es que el argumento en sí, es de lo más jocoso, el Rey empeñado en conocer a su pueblo (dicen que podría ser un alter ego de Alfonso XII, que era conocido por sus salidas nocturnas para tener un concepto propio de la realidad) y los ministros montando una continua ficción, lo que plasma el libreto de una forma magnífica y con mucha gracia, risas no faltarán; además, el argumento es original, aunque claro, se cae en ciertos tópicos de la zarzuela como esos amores a primera vista y las canciones con ese motivo, pero por lo demás todo es muy bueno.
En cuanto a la música, de lo más importante en una obra de este tipo, es sublime, el maestro Ruperto Chapí consigue así una de las grandes obras de nuestro género chico que complementa a la perfección el bien trazado argumento; en la que destacan especialmente, como en toda buena zarzuela, los coros. Se pueden señalar especialmente: "Al monarca esperaremos", "Viva el Rey" (que por cierto, contiene una interesante propuesta para letra del himno de España, ya lo explicaré con más detalle en otro artículo de la sección Noticias y política), "Señor alcalde" o "Buenas noches...".
Por lo que respecta a la producción que yo vi, la dirección era magnífica, pues le daba gran movimiento a todo, lo que es importante en una obra de este tipo, porque en géneros como este en el que los números musicales pueden durar varios minutos, es importante que el público que no aficionado no se aburra, por lo que se vuelve más próxima a todo el mundo (el teatro Real debería de aprender de este).
Pero lo que está caracterizando a esta temporada en este teatro son las escenografías extremadamente espectaculares que podrían ser envidiadas por cualquier espectaculo de Broadway; y en esta obra no se quedan atrás, escenarios enormes, cambios de estos continuos... etc, todo lo cual se complementa con un sobervio vestuario, con cierto toque de cuento de hadas, ¿pues que es sino una fábula este relato?; todo lo cual estuvo expuesto (maquetas de la escenografía, videos de como se usa, replicas del vestuario... etc) en las salas del teatro de la zarzuela para poder contemplarlo en el intermedio (una magnífica idea de este teatro).
En cuanto al reparto artístico, todos son destacables.
No me queda sino hacer una ferviente recomendación para todos aquellos a los que les surja la oportunidad de ver esta zarzuela (ya sea esta misma producción -a lo mejor sale de gira- o otra), por muchos motivos (y todos buenos), ya sea su calidad musical, su divertido argumento... o cualquier otra de sus múltiples virtudes. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() 11 avril TannhäuserLa ópera al desnudo
![]() Richard Wagner (1813-1883)
Gran ópera romántica en tres actos
Producción de Los Angeles Opera (2007)
Coro y Orquesta Titular del Teatro Real
Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid Duración aproximada de las representaciones:
Introducción: Richard Wagner se inspiró para su Tannhäuser en la historia real de un caballero cantor alemán nacido hacia 1205 que, arrepentido de su pasado, se traslada a Roma para obtener el perdón del Papa y recibe su condena, unida al certamen poético del Wartburg, en el que participaron los más famosos Minnesänger de la Edad Media, como Walter von der Vogelweide o Wolfram von Eschenbach, el autor de Parsifal. Todo ello asociado a la leyenda de Santa Isabel de Hungría y al mito del Venusberg como presencia de un mito germánico pagano anterior a la evangelización de Alemania, para afirmar el tema del conflicto entre los sentidos y el espíritu. Venus no es sólo la diosa del pecado, sino también la fuente de la belleza eterna, mientras que Elisabeth encarna el amor puro y espiritual que lleva a la redención por medio del sacrificio y la muerte. La obrafue calurosamente acogida en la Ópera de la Corte de Dresde el 19 de octubre de 1845, y causó un escándalo cuandose presentó en la Ópera de París, el 13 de marzo de 1861, con la inclusión de la bacanal en el primer acto.
En este montaje de Los Angeles Opera, el inglés Ian Judge ha situado la acción en un salón del siglo XIX para representar el conflicto entre la libertad del artista frente a una sociedad opresiva y convencional, en la que irrumpe de repente y de manera realmente provocadora el mundo sensual del Venusberg, gracias al espectacular decorado giratorio de Gottfried Pilz. Jesús López Cobos prosigue con su dedicación wagneriana después de Lohengrin y Tristan und Isolde, para lo que contará con dos de los más experimentados Tannhäuser de hoy, Peter Seiffert y Robert Gambill, junto a otros nombres de relieve como Petra Maria Schnitzer, Edith Haller, Lioba Braun, Christian Gerhaher (que hace su presentación en el Teatro Real) o Roman Trekel, que ha cantado el papel de Wolfram en los principales escenarios operísticos.
Equipo artístico:
Reparto:
Antes de empezar la crítica, quisiera comentar, que antes de la función, en el exterior, el coro del Teatro Real (que también lo es de de la orquesta sinfónica de Madrid, por cierto) se manifestaron puesto que después de 10 años trabajando allí los echaban sin más consideración, dejando a 60 familias en la calle. La protesta, fue muy artística, pues entonaron ópera para recordar a todos su calidad y las buenas críticas que habían tenido. En cualquier caso, es vergonzoso que echen a estas personas sin más de una empresa que al fin y al cabo es pública, lo que da aún más ambiente de crisis económica y no favorece a que nos recuperemos de ella (si los que tienen un empleo en una entidad pública son tan poco respetados, imaginemonos como será con el resto). Por ello, nos pide su solidaridad.
Es curioso; en algunas ocasiones (más bien pocas) el Teatro Real sale en la prensa gratuíta, en letreritos pequeños, que apenas llaman la atención aún leyéndolos, pero este era digno de un gran titular "en la nueva producción del Teatro Real hay desnudos y sexo explicito", ¡toma ya!, ¡ya tenemos un aliciente más para ir a la ópera! (aunque yo admito que estaba muy interesado en acudir sobre todo para completar mi documentación sobre La herencia del Rey loco (ya sabéis, la novela por entregas que podéis leer aquí, en Universo de A http://universodea.spaces.live.com/), y bueno, también para ver una ópera completa de Wagner; Pero sí, tengo que reconocer que lo de los desnudos y lo del sexo llamó poderosamente mi atención (como para no hacerlo en un lugar en donde las entradas pueden llegar a valer 400 euros y en donde los dos únicos anuncios que salen en el programa son de Rolex y de Cartier, marcas de la feria del pueblo vamos).
Así pues, acudí, y en el programa se decía, que había sido un acierto absoluto, pues por lo visto es la mejor de las óperas de Wagner para iniciarse, bueno, eso decía el programa ahora sabréis mi opinión.
La ópera, cuya duración son cuatro horas y dos descansos (es importante aclarar esto) cuenta una historia bastante original y en la que se hace una mezcolanza con las leyendas germánicas (tema preferido de Wagner) y se sostiene muy bien pues es interesante, aunque el libreto no deja claras muchas cosas.
La música, lo más importante de una ópera, no me acabó de agradar, tenía a Wagner por un compositor muy rítmico y muy grandilocuente y sinceramente no me impactó, ni siquiera el famoso canto de los peregrinos. El mejor momento, indudablemente, es la lucha entre Venus, el protagonista y el amigo, un momento absolutamente brillante y sublime. El personaje de Elizabeth también tiene su mejor aria cuando descubre que vuelve su amor. Pero por lo demás, quizás son los coros lo más destacable de la música.
La escenografía, es del gusto del teatro Real, muy postmoderna, con montajes en los que se combina lo nuevo y lo antiguo sin llegar a ser ninguno de ellos; para ser totalmente claro, aburre, todo el tiempo viendo las mismas puertas, por mucho que se muevan de delante a atrás de atrás hacia delante, acaba cansando inevitablemente, poco original y meritoria, aunque muy grandilocuente, como es típico (y no malo) de ese teatro.
En esto entra la dirección que no hace ninguna aportación destacable, a pesar de la novedad de los desnudos; al igual que el coreografo (exceptuando el paseo de los nobles al salón) que es muy importante, porque si te arriesgas a poner desnudos y sexo explicito en una ópera (sí, lo hay a su manera; efectivamente al principio hay escenas de sexo porque estamos en Venusverg; pero los desnudos no son integrales -aunque muy bien disimulados, todos llevaban tangas de color carne y las mujeres desnudo en los pechos, con lo cual si estabas en una última fila, perfectamente podrías creer que están desnudos-) sólo puedes hacer dos cosas: una vulgaridad o una obra de arte, no hay más opciones, es así. Y aunque la coreografía estaba lo suficientemente bien para no ser vulgar, tampoco era una genialidad, por lo tanto, rayaba la vulgaridad sin llegar a serlo (eso sin nombrar lo que distrae tanta gente correteando desnuda quieras que sí quieras que no).
¿Recomendable entonces? desde luego (como me preguntaba alguien) no para una primera ópera, pero sí es interesante si quieres conocer a Wagner y documentarte también para La herencia del Rey loco o conocer más profundamente las leyendas germánicas.
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() 2 mars La Gran Vía... esquina a Chueca![]() Del 31 de Enero de 2009, al 8 de Marzo de 2009, a las 20:00 horas
(excepto lunes y martes) Miércoles (día del espectador) y domingos a las 18:00 horas Funciones de Abono: 5, 6, 7 y 8 de Febrero de 2009 Funciones Pedagógicas: 3, 10 y 17 de Febrero de 2009, a las 11:00 horas Música de Federico Chueca y Joaquín Valverde
Libro: Intensa recreación del texto original de Felipe Pérez y González a cargo de Paco Mir Nueva Producción del Teatro de La Zarzuela Dirección Musical: Miguel Roa / Luis Remartínez Dirección de Escena y Adaptación del Texto: Paco Mir Escenografía: Jon Berrondo Iluminación: Nicolás Fischtel Vestuario: Jesús Ruiz Coreografía: Teresa Nieto Adaptación musical: Juan José Colomer Reparto: Loles León, Enrique Ruiz del Portal, Milagros Martín, Karmele Aranburu, Carlos Heredia, Pepín Tre, Sabina Puértolas/María Rey-Joly, Marco Moncloa, Toni González, Noelia Pérez y Antonio Torres, entre otros Orquesta de la Comunidad de Madrid
Titular del Teatro de la Zarzuela Coro del Teatro de la Zarzuela
Director: Antonio Fauró Sinopsis: El Teatro de la Zarzuela prosigue este año las celebraciones del centenario de la muerte de Federico Chueca que tuvieron lugar en 2008. El coliseo recuerda ahora a este exponente supremo del madrileñismo musical con la reposición de la zarzuela La Gran Vía, ese prodigio de gracia y buen humor que, a la vez, refleja los cambios que experimentaba Madrid en el momento de su composición. Chueca trabajó entonces en colaboración con su fiel colega Joaquín Valverde. La versión que se va a conocer ahora supone una reelaboración del original, de ahí que se titule La Gran Vía... esquina a Chueca. Sinopsis: Hindúes haciendo un número "Bollywood", marineras rusas y un concejal de Urbanismo y su secretaria, interpretada por Loles León, son los personajes que Paco Mir -Tricicle- ha creado para "La Gran Vía... esquina a Chueca", una versión "hilarante y golfa" de la obra Federico Chueca que es pura "metazarzuela".
Esta zarzuela es quizás una demostración de que la gente no cambia, nos encanta lo polémico, el morbo, lo de plena actualidad; y naturalmente, siempre hay quien lo utiliza porque de algo hay que vivir; así, cuando se da un acontecimiento de actualidad, automáticamente salen todo tipo de libros sobre el tema, e incluso películas o todos los productos posibles para poder conseguir el gancho de esa moda pasajera, y todas lo acaban siendo, porque si por algo se caracterizan los humanos también, es por aborrecer lo que antes habían adorado. Pero me estoy yendo por los cerros de Úbeda en esta crítica, y, llegando a lo que nos importa, ¿que pasa cuando una moda, en principio pasajera, permanece?, pues que se convierte en historia; y ese, es el caso de la zarzuela criticada, puesto que nació dentro del llamado teatro por horas (en ciertas épocas, para evitar la decadencia de la zarzuela, se decidió hacer como los cines de hoy día, varias sesiones para que fueras a la que más te conviniera) lo que disminuyó el tiempo de duración de las zarzuelas, y quizás en parte aumentó la facilidad para componerlas. En este contexto nace esta obra de Chueca (al que se hace referencia en el título, y no a la conocida zona de Madrid), con el añadido de ser lo que antes se describía, una obra sobre una situación del momento, sobre rumores que circulaban por todo Madrid de la posibilidad de un derribo de la Gran Vía (hoy, podemos ver con gusto, que afortunadamente eran falsos). Pues bien, la obra es un éxito, y no sólo en España, sino que llegará a ir por todo el mundo adaptándose a cada país en particular, lo cual es sencillo a pesar del habitual localismo de las zarzuelas (motivo por el cual no se extendieron por el resto de la península), teniendo en cuenta que el argumento es casi nulo. Y así, pasan años y se reestrena algunas otras veces cambiándose, modificándose, actualizándose… etc; y así, hasta hoy, y con eso nos encontraremos precisamente cuando vayamos al Teatro de la Zarzuela, con una versión moderna de esta zarzuela en la que no faltan las referencias a la actualidad (por ejemplo la secretaria del concejal diciendo del ayuntamiento “si ustedes tranquilos, que lo que pase aquí todo el mundo se entera, ¡si está lleno de espías!”) y en la que sólo la inmortal música de Chueca nos traslada al XIX en el que fue concebida. Y es que más que una zarzuela es una revista musical, puesto que el argumento es tan flojo que prácticamente no existe, todo un homenaje a la calle madrileña y a la variedad personas que podemos encontrar por toda la capital, eso sí, pero nada más; puesto que al fin y al cabo, sólo es el paseo de unos personajes por esta, sin ningún otro tipo de argumento. Sin embargo, es alabable ese libreto que actualiza la zarzuela, incluso los números más “antiguos” y difíciles de llevar a cabo hoy día; también hay que nombrar los múltiples chistes ligados a la actualidad que hacen reír más de una vez. La dirección es muy destacable, pues logra llevar a cabo todo un homenaje al género y una espectacularidad absoluta, más propia de un musical broadwayesco que de una zarzuela que tiene más la estructura de una ópera. Destacan en ese ámbito también las coreografías. Pero la joya de la corona de la obra es sin duda la escenografía, sublime, brillante, grandiosa, todo un montaje que no tiene pega y que nos recuerda continuamente a eses espacios tan conocidos para nosotros. En cuanto al reparto a pesar de ser bastante coral, cuenta con varias estrellas, como por ejemplo Loles León, que si bien es más conocida por las películas de Almodóvar y las series de televisión, lo cierto es que empezó su carrera en el cabaret y en el music-hall (no obstante fue una sorpresa encontrar su nombre entre los protagonistas); sin embargo, no tiene una gran voz. La otra actriz destacable es Milagros Martín, primera figura de este teatro para el que protagonizó varias grabaciones, con una voz bellísima, tiene un papel muy por debajo de su condición. Por lo demás, todo el reparto es destacable, lo que es importante, pues, como ya se decía en la obra, si algo destaca en la zarzuela, eso son los coros, y en esta producción, brillan con luz propia. Sólo queda hablar de la música, que contiene varios números musicales muy conocidos, como el Chotis, Soy el rata primero, o la introducción, no obstante, yo también destacaría Somos las devotas de la fuensantica, De los mares el Rey me llaman o Las señoras nos mandan a Recoletos con los bebés; música, que sin embargo, a mi me da la impresión de que había sido creada más para desaparecer que para quedarse en la memoria como el resto de la obra. Como anécdota final, el decir que tan pronto salí del teatro, no pude resistir recorrer la hermosa Gran Vía entera a pesar de que iba justo al contrario de mi destino, porque después de una obra así, no se puede pasar indiferente ante tan maravillosa calle. No me queda ya sino dar un veredicto final; y lo cierto es que la obra es muy importante, y aunque no se va a ver tal cual se estrenó (cosa un tanto imposible porque se ha perdido una buena parte), si es cierto que la veremos con la perspectiva de los madrileños que la vieron por primera vez; la obra es sin duda espectacular y divertida pero la música y el argumento son un tanto flojos; por lo tanto, es poco recomendable a los que se quieran iniciar en la zarzuela y más apta para los entendidos que la encontrarán más interesante. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() 6 janvier High School MusicalEste no es un musical para adolescentes Fecha: 25 de Septiembre de 2008 hasta 11 de Enero de 2009 (en Madrid) Sinopsis Las vacaciones de Navidad unen a Troy y Gabriella en un karaoke... dos adolescentes que no tienen nada en común, excepto su aún desconocida pasión por la música.
Antes de abordar esta crítica, quiero decir que cuando llegué al teatro, unas personas se estaban manifestando y tirando panfletos, en estos se leía “Siempre creativos (una empresa de producción audiovisual) no paga a sus trabajadores” y en la que se nos hacía saber que esta compañía llevaba meses sin pagar a sus empleados que estaban entrando en apuros económicos, y mucho más, teniendo en cuenta la crisis actual; eso ya sin nombrar el que no se les hiciera contrato y que se incumplan todas las leyes laborales existentes. Esto tenía que ver con la productora Stage Entertaiment (productora de High school musical) porque tiene relación con esa empresa; por lo que desde aquí quiero pedir, tal y como nos lo pidieron a los que acudimos a esa representación, solidaridad con estas personas y hacerles saber a estas empresas que no queremos tener nada que ver con ellas hasta que el conflicto se solucione. Para más información: http://graficas.cnt.es/ Una vez tratado este importante tema, paso a hablar de la obra. Como ya expreso en el subtítulo, esta adaptación al teatro del telefilme High school musical es muchísimo más que eso, y ello se debe a que no sólo se queda en lo que podría ser una simple plasmación de la película en teatro (lo que yo más temía), en absoluto, se va mucho más allá, convirtiendo una película de Disney channel en todo un musical de Broadway (lo que no deja de ser llamativo, pues creo que toda la producción es española, es decir, no hay ningún precedente norteamericano de llevar la película al teatro), no solo porque se hayan aumentado y creado nuevas canciones, en absoluto, sino también porque se ha conseguido dotar de una gran espectacularidad a la obra, lo que es debido, quizás en buena parte, al buen saber hacer y el conocimiento de las diferencias entre la televisión y el teatro y cuales son los pros y los contras del uno y del otro y aprovecharlos a favor de la producción; lo que se consigue brillantemente; una obra maestra a nivel de adaptación. El teatro en el que se representa, el Lope de Vega (que es de los más caros de Madrid, pero que sin embargo en esta ocasión hacen varios descuentos, informaos en taquilla) hasta que reinicie su gira por el país; después de Jesucristo Superstar continua con las obras comerciales a más no poder con esta (aunque, lo cierto, es que, como ya dije, hay que reconocer que es buena), pero lo cierto es que sigue con su tradición de grandiosidad en todas sus obras (e igual de tradicional es cobrar por absolutamente todo: programas, guardarropa, y por supuesto, la tienda de merchadising de rigor, en esta ocasión, para cazar bien cazados a todos los incautos, en todos los pisos del teatro) La historia, no es totalmente igual a la película, se hacen ligeras variaciones (el padre de Troy no está casado y acaba con la profesora de teatro), en muchos casos para adaptarla mejor al teatro y lo que se nos va a mostrar, además de que el libreto está claramente hecho por españoles por las múltiples referencias y chistes nacionales que se hacen continuamente (por ejemplo, se dice que la obra que se va a representar –cosa que no se sabía en la película- es “Romeo y Julieta, un amor a prueba de balas” en la que al final los amantes se van a vivir a Lavapiés en vez de morir; o las menciones de Ryan y Sharpay a Bisbal o Melendi) por otra parte, como la obra dura más que la película, se aprovecha para profundizar mucho más en los personajes (lo que se debe también a que hay más números musicales), así, Sharpay no es mala porque sí, sino que teme perder su papel en el instituto y quien es… etc. La dirección es simplemente brillante, el trabajo de escenografía es una maravilla con el paso de un decorado a otro de una forma espectacular que sorprenderá a todos los espectadores (especialmente destacable es, por ejemplo, la división del escenario en tres partes para ver a la vez el partido de baloncesto, el concurso de ciencias y la prueba teatral). Las coreografías también varían frente a la película, pero lo hacen para mejor puesto que son mucho más espectaculares. Los decorados son muy buenos y fastuosos, y el vestuario es adecuado (pero en el caso de Sharpay podría estar mucho mejor). En cuanto a los actores, teniendo en cuenta su juventud, están magníficos y muy metidos en sus papeles, todos muy bien elegidos. Ya sólo queda hablar de lo más importante en un musical: la música; esta, es curioso, pero durante la obra en muchos casos no era capaz de reconocer las canciones de la película de las que no lo eran; supongo que porque las nuevas canciones se integraron tan perfectamente que no se notaba (lo cual es un punto muy a favor). En cualquier caso, esta obra, se aleja totalmente de la idea que acabó por calar en la saga de las películas de buscar canciones hipercomerciales con las que llenar las listas de éxitos y opta por hacer un musical de verdad, con canciones de ese estilo y con números musicales adecuados para este género; algo que, como ya dije en otras críticas, es fundamental. En definitiva, que si no os atrevéis a ir porque estáis seguros de que os va a decepcionar ya que la película tampoco es que os entusiasmara y además no queréis ver una versión en teatro… ¡no escuchéis ese pensamiento!, os aseguro que la obra de High school musical es un musical de verdad en toda regla, y de hecho, mucho más adecuado para un público adulto y gustoso por el género musical que para otro público (de hecho, y lo viví en directo, a los niños les resulta difícil soportarlo, démonos cuenta de que dura dos horas y media con un descanso de un cuarto de hora): espectacular, con grandes números musicales y con un argumento y unos personajes más cuidados que los de la propia película; es decir, total y absolutamente recomendable; digamos, que (y especialmente frente al telefilme) este sí es un verdadero musical.
28 novembre Grease, el musical de tu vidaMenos lobos Caperucita
Grease, el musical de tu vida llega a Madrid, tras dos temporadas de exitosas representaciones en el Teatre Victòria de Barcelona, donde ha batido todos los récords de público, sumando más de 500.000 espectadores. Un éxito sin precedentes en la cartelera barcelonesa, que marca un punto de inflexión para este género teatral en la ciudad. Grease, el musical de tu vida ha sido nominado recientemente a los Premios Max de las Artes Escénicas y el Espectáculo 2008 en la categoría de Mejor Espectáculo de Teatro Musical. Es una obra de gran formato que apuesta por la calidad y la espectacularidad, con música en directo y una treintena de artistas sobre el escenario, entre los que destacan las cantantes y ex concursantes de Operación Triunfo Edurne y Elena Gadel en los papeles de Sandy y Rizzo, respectivamente. El espectáculo cuenta con una dirección de lujo: Ricard Reguant, en la dirección artística; Coco Comin, como directora de coreografía, y Manu Guix, al frente de la dirección musical de la obra. Los tres directores han conseguido la integración de sus respectivos trabajos para crear un espectáculo completo en el que el acting convive, con armonía y naturalidad, con las disciplinas del baile y la música. Al Nuevo teatro Alcalá no le debió de salir muy bien su apuesta del año pasado (aunque lo mereciera), porque esta temporada ha vuelto a la carga con un musical hiperconocido, más por el cine que por el teatro, Grease, inmortalizado para siempre en el celuloide por John Travolta y la sublime Olivia Newton Jones (y que hoy día algunos comparan con High school musical). Pero dejando de lado el gusto por la comercialidad y la escasez de riesgo del teatro; No creo necesario hablar de la archiconocida historia de los adolescentes de los años 50 que viven todo tipo de peripecias en sus vidas cotidianas y se enfrentan a lo típico de esa edad (en mi opinión, una historia muy floja para tan magnífica música). En cualquier caso, lo más interesante y novedoso de esta obra es el hecho de que, al contrario que otros musicales, se ha representado tal cual que en su estreno en el teatro (sí, la película vino luego), es decir, cada canción va en el sitio que le corresponde y no se elimina ni una. Por eso, especialmente para los que les guste la película, es muy interesante ver las variaciones de la obra a la película y considerar que está bien y que no, que quedó mejor en un sitio y que otra cosa no tanto; y eso, es lo mejor de la obra.
La dirección de Ricard Reguant (que ya conocía de su producción de hace unos años de Cantando bajo la lluvia en otro teatro), es pobre como la mayoría de sus montajes, y poco inspirada, siento decirle que no vale para hacer musicales, y menos en teatro, donde la espectacularidad es lo que prima por encima de todo (por poner un ejemplo, lo de poner la orquesta detrás del escenario y descubrirlo en medio de la función está muy visto), y sobre todo teniendo una película como precedente; porque, el gran problema de la obra, es que la película la supera en la mayoría del tiempo (si es que no llega con bajar y subir unas escaleras en un escenario, hay que echarle más imaginación); así por ejemplo, el primer grandísimo error fue hacer un escenario tan extremadamente estático en el que siempre había la misma pantalla de fondo y las mismas estructuras grises que le quitaban colorido e interés, eso fue simplemente desastroso para darle cierto encanto al espectáculo, y más para un musical tan alegre como este; cierto que hay momentos muy buenos como “Sigo enamorada de ti” pero son más la excepción que la norma general; y eso no es admisible. Y las coreografías no ayudan, por su extremada simplicidad y carencia de gusto por la vistosidad, de hecho, ni siquiera se aprovecha el vuelo de las faldas tan típicas de los 50 (eso sin nombrar el extraño gusto por los “casi desnudos” masculinos, peculiar manía casi continua en la obra).
En definitiva, una obra que puede asombrar a unos novatos (los adolescentes de atrás estaban, según sus mismas palabras “flipando por colores; esto es muy fuerte tío” –cosa que decían cada vez que subía o bajaba algo, ¿pero es que no llevan a esta gente al teatro?-) pero no a los espectadores veteranos que esperan mucho más, especialmente al precio que están las entradas. La dirección artística, ya no es muy buena, precisamente por la pobreza de esta, quizás es mínimamente reseñable el vestuario. La música, es de lo mejor del espectáculo, hermosa en todos los sentidos, y conocer el sentido que tiene en la obra en sí (en la película, muchas canciones se pusieron en la secuencia del baile para ahorrarse números musicales, como Those magic changes o Freddy my love) lo que es una delicia. Se pueden destacar especialmente los números: Set radiofónico (justo al principio, que nos introduce en la época y su música, algo simplemente brillante); Noches de amor, Mágicas notas (bellísima canción que no recuerdo de la película), Greased lightinin, Sigo enamorada de ti (espectacular, magnífica Edurne) o Soy así, soy Sandra Dee (otra forma de abordar el cambio de Sandy).
Ya sólo queda hablar de los actores, especialmente de la conocida concursante de operación triunfo Edurne, que confieso que no creía que lo fuera a hacer bien (ella estaba allí, porque era famosa, había sido pelo pantene y todo eso) pero me dejó con la boca abierta, porque no sólo sabía actuar, sino que incluso superaba ampliamente a muchos de sus compañeros de reparto que tenían una forma de actuar mucho más afectada, teatral y por tanto irrealista, en conclusión, que ella no debería ser un impedimento para acudir a ver la obra. En cualquier caso, conviene aclarar que no llega a superar a Olivia Newton Jones (aunque eso hubiera sido imposible, fue la última gran diva del género musical) En cuanto al resto, son más cantantes que actores, porque aunque el casting de voces está realizado de una forma magistral (todas las voces son preciosas), no siempre su forma de actuar es perfecta (lo que se debe a que muchos fueron sacados de la cantera de OT; por favor, es indispensable recordar que qué alguien sepa cantar no significa que sepa actuar). Así, Carlos Solano está muy bien en su papel de Danny, llegando a superar incluso a Travolta; el resto del reparto está más difuminado, pues al contrario de la película, los personajes son tratados con mucha más superficialidad y nunca llegas a saber muy bien quien es quien; en cualquier caso, el reparto de los T-Birds adolece de cierta sobreactuación; lo mismo se puede decir de muchas de las Pink ladies, especialmente de Elena Gadel (otra de OT), Rizzo en la obra, que podría haber sido perfecta por físico. En cualquier caso, no hacen nada extremadamente destacable. Quizás la más destacable sea Laura Olivella en el papel de Patty, divertidísimo personaje hiperactivo con el que en más de una ocasión nos reiremos muchísimo. La conclusión de todo esta crítica, es que, no es una obra espectacular pero resulta muy interesante si te encanta Grease y quieres conocer como era originalmente en el teatro.
31 octobre Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle FleetOíd la historia de Sweeney Todd, cruel barbero de Fleet street... es Sweeney, Sweeney, SWEENEY TODD Antes de la llegada de la película de Tim Burton a España (de la cual podéis leer la crítica en la sección Películas) por lo visto esta obra ya se había representado, no sólo en Broadway, donde por lo visto fue un éxito y en su primera producción la sra Lovett fue nada menos que Angela Lansbury (muy conocida por su trabajo en Disney con La bruja novata y sobre todo en el papel de la Sra Potts en La bella y la bestia además de que más tarde protagonizó la serie televisiva Se ha escrito un crimen), y en la que, según el compositor Stephen Sondheim (que hizo entre otras cosas la letra de West side store) pudo hacer por primera vez lo que quiso (vamos, que el musical de felicidad no le iba, le gustaba más la sangre); en cualquier caso, la obra llegó a Barcelona más tarde, y poco después a Madrid.
Pues bien, años más tarde, y, probablemente aprovechando el tirón de la película, la obra vuelve a representarse en un teatro municipal: el teatro español (del que recomiendo visitar sus salones, aunque están algo escondidos) con casi el mismo elenco que en la producción anterior. Para empezar he de quejarme al teatro español por su malísima distribución de butacas puesto que con que se te ponga una persona minimamente más alta que tu delante te fastidia la función.
No creo que sea necesario analizar argumento y otras cuestiones por el estilo pues ya lo hice en la película, así que procederé a comentar la producción en sí. Para seguir, el director Mario Gas no sorprende excesivamente en sus planteamientos, básicamente porque la mayoría de las cuestiones de puesta en escena ya se ha visto en otros musicales con lo cual no hay una gran sorpresa, lo que no libra de que haya cosas llenas de maestría como la aparición del protagonista por el suelo o los flashbacks tapados por una pantalla; en cualquier caso, sabiendo que muchos tendrán la película como precedente, deberían haber cuidado más la espectacularidad del musical. La coreografía no es demasiado destacable, básicamente porque tampoco es un musical de ese estilo.
En cuanto a los actores, Joan Crosas no consigue llegarle ni a la suela de los zapatos a aquel Johnnie Deep que ganó un globo de oro por su interpretación, de hecho, parece que no le importa ni su esposa ni su hija, sino que se deja llevar por las circunstancias como quien decide tomar café en vez de té, y aunque tiene una mejor voz que el actor americano, no la utiliza lo suficientemente bien; no se puede decir lo mismo de Vicky Peña, archipremiada por la interpretación de ese papel y que sin embargo no logra expresar el espíritu de la Sra Lovett tan bien como Helena Bonham Carter (aunque teniendo en cuenta el registro de voz y las edades, muy probablemente Peña es lo más parecido a Lansbury que tenemos en España), además de que la segunda canta mejor, Vicky Peña acaba, en cierto modo, frivolizando al personaje pues la convierte en una arpía sin corazón.
Por su parte, los secundarios son de lo mejor de la obra (aunque algunos pecan de esa costumbre tan extendida en el teatro de sobreactuar, haciendo que el personaje pierda credibilidad) Pedro de los Ríos como Anthony tiene una buena voz pero no es una maravilla actuando al igual que su pareja en la ficción; quizás los más destacables son Teresa Vallicrosa como la mendiga o Esteve Ferrer como Pirelli, siendo quizás los únicos que superan a sus homólogos en la película (aunque no hay que hacer gran cosa para superar al deplorable Sacha Baron Cohen que queda totalmente en ridículo después de ver la actuación de Ferrer); otra cuestión a destacar es el hecho extraño de que se decidiera usar a una mujer bajita en el papel de un niño, algo inapropiado pues creo que sobran talentos infantiles en Madrid y que hace la obra menos creíble o al menos más difícil de interpretar para quien no la haya visto, ahora bien, la actriz Ruth González tiene una voz de soprano preciosa que se luce como nunca en el número de “Nada va a pasarle”
Para ir acabando, comentar que Vicky Peña, actriz protagonista, dijo en una entrevista que “ganamos de calle” puesto que la película sólo es una visión de un director en la que se saltan coros y chistes; ahora bien, ¿es eso verdad? Desde luego es cierto que los magníficos coros que merece la pena escuchar no salen en la película y que son una gran pérdida para esta, y bueno, los chistes están casi todos en la película (aunque hay uno muy bueno que debieron poner: es cuando la señora Lovett recibe al alguacil que se empeña en tocar el piano mientras esperan al señor Todd y ella no lo aguanta, entonces cuando aparece este, empieza a decir “ya está aquí” pero el alguacil sigue a lo suyo, así que ella se pone a gritar “¡ya está aquí, YA ESTÁ AQUÍ” como loca para que pare); así pues, ¿Cuál de las dos es mejor? Por cuestión de que está más completa, gana sin duda la obra de teatro, pero a nivel de adaptación, no se puede decir en absoluto que la película no sea buena (de hecho es bien sabido que en las translaciones al cine de musicales siempre se quitan o reducen canciones). De hecho, yo personalmente fui porque había oído que el estilo tan gore que le había dado Burton era porque en la obra también se hacía (sí claro sr Burton, pero es que en una obra no hay primeros planos, y hasta el espectador sentado en la última de las butacas tiene que enterarse de que a alguien le están cortando el cuello) y bueno, efectivamente no es tan exagerado.
Y ahora una anécdota, como siempre suelo ir al teatro, fui con chaqueta, que para eso es un lugar sofísticado, ¿querréis creer que era el más elegante de todo el teatro? Para mi sorpresa (e incluso casi desagrado) había gente (joven, claro) que había venido hasta con sudadera. Estamos perdiendo las formas, sin duda. Y por cierto, este es el al menos 5º artículo que le dedico a este tema (uno hablando del estreno, otro en el que se hablaba también de lo anterior, otro de cuando me colé en la premiere, otro de la película... y ahora el de la obra), ¡este espacio debería empezar a llamarse Universo de Sweeney!. Ahora bien, pregunta clave y final, ¿merece la pena ir? Bien, si no has visto la película, te recomiendo que leas la crítica que hay en películas con este mismo nombre, que te dirá que es muy recomendable por su belleza musical y enorme originalidad; sí has visto la película, no hay grandes novedades, hay cosas muy interesantes a apreciar como nuevas canciones o los magníficos coros (y algún que otro chiste nuevo, debido también en muchos casos a una nueva traducción, sobre todo en las canciones), pero no recibirás grandes sorpresas, supongo que depende sobre todo de si te gustó mucho o poco la película.
17 octobre Un ballo in maschera (un baile de máscaras)Un majestuoso baile de máscaras
A pesar de que en su momento ya dije que las óperas estarían en la sección música, he decidido finalmente, que las que vea representadas les corresponde más la sección teatro (sobre todo porque esas críticas nacen, en principio, para asesorar a todo aquel que esté pensando en si ir o no y así tener una opinión para valorarlo), así que en música sólo concentraré aquellas obras que sólo haya oído o visto en video. Aclarado esto, pasaré a hacer la crítica, tal vez un tanto atrevida, por ser yo un aficionado y está, según cualquier melómano, una obra de arte, pero la opinión es muy importante y darle el privilegio a esta obra sobre las otras no estaría bien. Un ballo in maschera es muy Verdi en muchos sentidos; para empezar en que continua esa tradición verista (una forma de hacer las óperas que consistía en que fueran extremadamente trágicas y que el público llorara como magdalenas) a pesar de lo alegre que parece el título, en cualquier caso, si echamos una ojeada a la brillante ilustración de la portada del programa pronto nos desengañaremos, es nada más ni menos que una mascara para un baile, sí, pero puesta hacia arriba, y enfocada de modo que parece una mascara fúnebre, sin duda hay que felicitar a los que se ocuparon de tan brillante simbolismo. Pero volviendo al tema, lo cierto es que la historia no presenta nada extremadamente novedoso, es el típico triangulo amoroso de toda la vida, y de hecho, aunque la ópera dura tres horas y tiene dos descansos (maravillosos para hacer vida en sociedad como antiguamente) no es suficientemente dinámica puesto que al contrario que otras óperas de Verdi, no hay giros de argumento o aún más complicaciones inesperadas; pero bueno, muchos me dirán que en una ópera lo más importante no es precisamente el libreto, sin embargo yo se lo discuto, al fin y al cabo, una ópera trata de contar una historia, con música, cierto, pero al fin y al cabo contar una historia (no estuvo luchando Gluck como loco para evitar los divismos de los cantantes y conseguir imponer contar una historia para que ahora lo menospreciemos) La música por su parte, es muy evolucionada, y sobre todo muy Verdi, ¿Qué quiere decir esto? Pues que es muy majestuosa, que cuenta con grandes instrumentos perfectamente combinados y arias que son auténticas obras maestras; simplemente brillante ese apartado. En lo que se refiere a la puesta en escena, no puedo dar sino alabanzas, por fin el Teatro Real ha dejado por una vez de lado sus montajes ultramodernos empeñados en creer que estamos aburridos de ver ópera con trajes de época, y para esta producción ha ido más a un diseño más clásico, aunque no el correcto, puesto que la historia se desarrolla en el XVII y los trajes que visten son del XIX, supongo que lo ambientaron más bien en la época de Verdi. Extremadamente destacable también la parte en la que se usa un espejo y se divide el escenario en dos de una forma maestra (muy Broadway por cierto) Los cantantes son todos muy destacables, a mi personalmente me gustó más el protagonista Marcelo Álvarez, pero las más aplaudidas esa noche fueron la protagonista Violeta urmana y la bruja Elena Zaremba. Por último recomendar esta obra si uno quiere simplemente pasar una noche agradable en la ópera bañado por una deliciosa música.
28 juin El diario de Ana Frank, un canto a la vidaUn musical sublime y muy respetuoso, ¿quien ha dicho que el género musical sólo lo saben hacer en EEUU?
![]() Probablemente todos conoceréis la terrible historia de Ana Frank, una chica judía que vive felizmente con sus padres y su hermana hasta que los nazis invaden el país y ellos deben ocultarse en una casa, aparentemente vacía, hasta que todo eso pase; a ellos se le unirán además otra familia y otro individuo, con lo cual deben convivir en un mismo lugar aún con esa tensión latente, tanto dentro, como fuera, vivencias estas, que Ana Frank anota en su diario, hasta que son descubiertos y llevados a un campo de concentración, lugar de donde sólo el padre saldrá con vida y publicará el diario de su pobre hija para dar testimonio de lo terrible que fue todo aquello.
![]() ![]() Visto este argumento, muchos pensarán que es imposible que semejante drama pueda ser convertido en musical; a los que no les guste o no conozcan demasiado el género probablemente lo ven así porque el musical suele ser considerado por la gran mayoría de las personas como algo frívolo e insustancial que sólo sirve para contar historias flojas y que hacer algo así con el diario de Ana Frank es una auténtica falta de respeto. Otros por su parte, los más aficionados al género (y que por tanto conocen su gran capacidad para contar historias dramáticas) pensarán que con semejante material sólo se puede hacer un musical hipertriste y desolador con canciones que rondan las arias operísticas cantando lo desgraciados que son y que ir al teatro a deprimirse pudiendo mirar el telediario o ir a un musical que desborde alegría que sobrarán en la cartelera; y otros por su parte, pensarán que para que ir a ver un musical totalmente desconocido y sin ningún tipo de referencia de calidad como un éxito fulminante en Broadway, y que, sumandole que sea español, ¿Cómo va a tener tan siquiera buenas canciones?. Pues todos están total y absolutamente equivocados; y lo se bien, porque yo pensaba un poco esas cosas antes de ir.
En cuanto a que un musical sólo puede ser frívolo, eso es un disparate, musicales cinematográficos extremadamente dramáticos o con temas serios como West side story, Evita o Dinero caído del cielo lo demuestran (eso sin nombrar 500 años de ópera haciendo ver que la música es una forma ideal de transmitir emociones), así pues, no nos vamos a encontrar en absoluto con una falta de respeto (de hecho el musical está apoyado por la Fundación Ana Frank en Holanda) o una visión superficial del diario, sino todo lo contrario, los acontecimientos se muestran perfectamente y las canciones nos hacen comprender mejor a los personajes y sus situaciones (al musical se le da muy bien eso) y saben estar en su sitio, ser serias o alegres dependiendo de la situación.
Por lo que respecta a los que piensan en la posibilidad de que fuera un dramón terrible, también en ese aspecto se equivocarán, pues el título no le podría ir mejor puesto “un canto a la vida” y es que cualquiera que lea el diario, detectará rápidamente lo encantadora, optimista y alegre (a pesar de la terrible situación) que era Ana Frank, cosa que se refleja a la perfección en el musical, así no nos encontraremos con una obra en la que lo cierto es que hay mucha más alegría que tristeza, porque todo lo vemos a través de la protagonista, además de que acabaréis por emocionaros enormemente; así que, como veis es extremadamente recomendable aún a los que no os gusten las historias tristes porque este musical no lo es.
Y para finalizar el típico tópico de autoinferiorizarse que solemos tener los españoles; en cuanto a eso, creedme cuando os digo, que una obra de Broadway o de Londres no es en absoluto mejor que esta en todos los ámbitos que explicaré con detenimiento luego, por tanto, esa tampoco es excusa para no verla.
Vistos esos detalles de la historia, y después de haber visto que tiene interés y un importante trasfondo; sólo queda hablar del libreto, que es maravilloso porque, aunque evidentemente no puede contar todo el libro en dos horas y media, si que cuenta lo más importante, además de tener un buen conocimiento entre las diferencias entre la narración y el teatro (un buen ejemplo es que mientras que en el libro Kitty solo es un personaje imaginario al que Ana escribe, en la obra se transforma en un personaje que es su amiga imaginaria, lo que nos guía mejor por la historia); y sobre todo, lo imprescindible, captura el espíritu del libro (lo que es sin duda indispensable en cualquier adaptación), por lo tanto es muy bueno (por algo se tardó cerca de 10 años en llevar el proyecto adelante).
Lo mismo se puede decir de la maravillosa dirección, que le saca el máximo partido a los limitados decorados que le impone de forma inevitable el libro, y es precisamente ese punto uno de los más destacables del musical, puesto que consigue convertir en algo muy espectacular (hay varios cambios de escenario incluso) un relato que sucede en apenas unas pocas habitaciones.
Pero sus méritos están muy lejos de acabar ahí, además, los decorados son de lo más hermosos (especialmente teniendo en cuenta las restricciones del relato) e inesperados a causa de que todos los que conocen la historia (aunque sea por encima) saben donde se desarrolla; problema que es resuelto brillantemente y con ingenio y sacándole el máximo partido a lo que se tiene, consiguiendo una auténtica obra de arte.
Y naturalmente, como en todo musical, no se puede dejar de hablar de la música que es verdaderamente bella, esplendida, todo un hallazgo (de hecho, cuando acabó la obra, sentí una inmensa pena porque no se había grabado ningún disco con toda esa maravillosa música y lo malo que tiene el teatro es que es extremadamente efímero, y a lo mejor, cuando deje de representarse la obra esa música se perderá para siempre; por lo tanto, pido desde aquí que por favor graben un disco del musical –¡y si además graban un video o una película cuando acaben las representaciones mejor que mejor, el musical se lo merece!-), no sólo por su belleza o su originalidad, sino porque además era hasta tal punto respetuosa que había incluido instrumentos típicos de la música judía, por lo cual fantástico oírla, aunque la orquesta no fuera demasiado grande. Se pueden destacar casi todos los números, aunque lo cierto la vi hace meses así que no puedo recordar los nombres, pero aún así destacaré Feliz cumpleaños Ana, Radio querida o el extremadamente emotivo número final (hablo en serio cuando digo que a punto estuve de llorar, y hubo gente que directamente lo hizo) Jamás, jamás, nunca jamás.
Ya sólo queda hablar de un reparto perfectamente escogido para un musical perfecto en el que todos son destacables y están impecables en sus papeles de modo que conseguirán emocionarte enormemente, aunque quiero nombrar a Rocío León que hizo en mi función de Ana Frank (normalmente la interpreta Isabella Castillo) y que consiguió que todos la adorásemos y nos sintiésemos más próximos al personaje histórico durante dos horas y media, o quizás, quien sabe, para el resto de nuestras vidas.
Como curiosidades comentaré que el día en que fui era precisamente mi cumpleaños y que cuando cantaron la primera canción (que era celebrando el cumpleaños de Ana Frank) ¡me daba la impresión de que iba por mi! (¡que bien elegí el musical para celebrarlo!) y que se ha reeditado el libro con el cartel del musical como portada y que al musical suelen acudir clases enteras de institutos (incluso de otras comunidades) porque es toda una magnífica forma de aprender historia (además de música, literatura… etc). Espero sinceramente que al musical le vaya muy bien y que los planes de exportarlo se hagan realidad, no sólo para mostrar que en España se hacen musicales de una enorme calidad, sino para que todo el mundo pueda disfrutar de esa maravilla que se representa en el teatro Häagen-Dazs Calderón; llamado así por la heladería dentro del teatro, y por cierto, no hay que dejar de decir que hacen descuento por estudiante (algo milagroso en los teatros de hoy en día) aunque tiene el defecto de que esos productos se pueden comer dentro (incluidas palomitas, ¡palomitas!, ¿¡desde cuando se comen palomitas dentro de un teatro!?). En fin, no me queda sino decir, después de una crítica llena de elogios, que es una parada imprescindible para todo el que quiera ver un gran musical o simplemente ir al teatro a emocionarse con una buena función y salir totalmente satisfecho de haber estado allí. Sólo me queda entonces dejar dos enlaces
-al teatro: http://www.teatrohaagen-dazs.es/
-a la página web oficial: http://www.eldiariodeanafrank.es/
Y unos videos:
-Canción Radio querida: http://es.youtube.com/watch?v=NDJ2n8bimVw&feature=related
-Reportaje radiofónico: http://es.youtube.com/watch?v=3Y_NPB_N-20&feature=related
-Canción Raices:
-Canción Si Dios me da la vida final: http://es.youtube.com/watch?v=ck686UkbNPA
27 juin El rey de bodasEl rey de la fastuosidad
Nota:algunas de las imagenes no corresponden al montaje de Madrid sino al de Broadway, esto no es importante puesto que ambos son prácticamente idénticos, pero en cualquier caso lo advierto.
![]() Una vez más, comento una obra que desgraciadamente ya no está en cartel (y desde luego no es por falta de calidad) lo que se debe a que como siempre me he retrasado y no he podido beneficiarla con mi crítica (de todos modos cuando yo fui ya estaba en las últimas y con maravillosos descuentos (estoy, naturalmente, hablando de la producción de 2007-2008 para el Nuevo teatro Alcalá de Madrid, en cualquier caso no os preocupéis, porque generalmente, las producciones traídas de Broadway suelen representarse tal cual, lo único que cambia es el idioma).
![]() La obra de la que hablo es El rey de bodas (en inglés The wedding singer, por si la encontráis con ese nombre), un maravilloso musical que atravesó el proceso de ser primero una película titulada El chico ideal, una comedia romántica protagonizada por Adam Sandler y Drew Barrymore en los 80 y que es convertida en musical para el teatro.
El argumento trata de que un cantante de orquesta para bodas es la máxima estrella en su oficio, quizás en parte porque está ya prometido y muy enamorado, al igual que una camarera que conoce y que está impaciente porque su rico novio la pida en matrimonio; el problema es que el día de la boda su novia le deja plantado en el altar, y entonces será cuando él se hunda en una miseria absoluta, de la que sólo saldrá con la ayuda de esa nueva amiga que acaba de conocer, la camarera, que ya se ha prometido también.
Lo cierto es que el teatro donde fue representada, a pesar de no estar en la Gran Vía (o Broadway madrileño), tuvo un enorme éxito con la obra anterior, Cabaret (que duró tres años, toda una hazaña en España; y de la que podéis encontrar crítica en esta misma categoría de Teatro) de hecho la obra se fue de gira y en la actualidad está en Barcelona; así que decidió jugárselo todo con una nueva producción, cosa de la que presumían, diciendo que no era una obra famosa sino que estaba siendo representada en ese mismo momento en Broadway (cosa que así era), pero por desgracia la apuesta no les salió tan bien como querían y todos deseábamos, y la duración de El rey de bodas fue considerablemente menor, a pesar de su enorme calidad, especialmente en comparación con la anterior. Todo esto no deja de preocuparme, puesto que si el público sólo responde a lo que es conocido, nunca nos llegarán otros grandes musicales.
En cualquier caso, la obra, puedo decirlo sin equivocarme, es sin duda la más espectacular que he visto desde Victor o Victoria (también criticada en esta sección), pues es extremadamente espectacular, llega con decir que se llegan a recorrer ambientes tan distintos como un avión, una discoteca enorme, un pequeño bar, un barrio residencial, una oficina de Wall street, un salón de bodas… etc, algo realmente fabuloso y extremadamente original, vamos, que salí diciendo “¡si Broadway es sólo la mitad de esto, como debe de ser!”, así el musical cumple una de las premisas que para mi es básica en este teatro, especialmente teniendo en cuenta los medios con los que compite como el cine o la televisión y el precio de las entradas: dejar con la boca abierta una y otra vez, no te estás recuperando de una cosa para ver otra más impresionante (con sólo decir que incluso ofrecían la posibilidad de pedir a alguien en matrimonio en medio del espectáculo con la ayuda de los actores, imaginaos –desgraciadamente eso no pasó en la función a la que yo fui), eso es espectáculo, y no hay duda de que El rey de bodas lo es.
A todo esto, naturalmente, ayuda una dirección en estado de gracia que consigue sacar el máximo partido a los impresionantes decorados y todos los efectos que se hacen, consiguiendo que la obra alcance una calidad estética tremenda. Aunque todo esto no sería nada sin las impresionantes coreografías que son para no perderse, sublimes, perfectas, increíbles, casi acrobáticas; sin duda unas danzas tan bellas, originales y apropiadas en muchos casos, no olvidemos que son los 80 en la obra y hay múltiples homenajes como aparición de personalidades o grupos importantes de la época, o el final de un número que es una referencia clara a un musical de la época: Flashdance.
Y luego está la música (tal vez lo más importante en un musical), que es de las mejores de los últimos años, con varios homenajes también a los 80 y alguna canción que los parodia; pero en general es una música original, muy alegre y fresca; destacan los números Tu futuro empieza hoy, Cuando el venga a mi, Flipo, Porque hay que pensar así, Ven a bailar a la city, El dólar es tu dios, o Tu futuro empieza hoy final. Pero claro, no todo pueden ser alabanzas, y ahora ha llegado el turno de sacar los defectos; el primero me parece que fue publicitario, puesto que no se atrajo al público correcto ya que creo que intentaba tirar de la nostalgia de muchos, y por eso se produjo, el gran problema es que la obra se desarrolla en Norteamérica y que sus 80 no fueron los nuestros, quizás se le pueda echar en cara a la obra ser un tanto localista (de hecho a los protagonistas no se cambiaron ni los nombres), por eso no era adecuado publicitarla por lo de los 80.
Y los otros defectos ya son de la obra, uno a mi parecer muy interno, la obra apareció gracias a una película de menos de hora y media, y todo espectáculo de Broadway que se precie debe durar mínimo dos horas y media, y claro, el problema era que el argumento de la película, por gracioso que fuera (y como comedia romántica que es) es muy simple y no daba para más, y mucho menos para estiramientos, y si los había los justos (quizás cuando hicieron la obra debieron pensar en aumentar su complejidad), con lo que el tiempo que faltaba lo rellenaron a golpe de canciones, lo cual no deja de ser peligroso por buenas que sean, porque rápidamente se notará que algunas no aportan nada, démonos cuenta de que en una comedia romántica, quieras que sí, quieras que no, los personajes son muy planos y no se puede profundizar psicológicamente mucho en ellos, lo cual es base de las canciones, y si encima estas no hacen avanzar la historia, nos encontramos con un problema serio; es así como nos encontramos con una buena historia mal desarrollada (aunque, todo hay que decirlo, la obra es mucho mejor que la película sin lugar a dudas), motivo por el cual puede flojear en el medio.
Otro problema fueron en parte los actores, que a pesar de sus grandes, maravillosas e indudables capacidades vocales y para la danza, lo cierto es que algunos en cierto modo parecía que la actuación no les acababa de pegar, pues (aunque quizás haya visto tantísimo cine que me influye en exceso –pues este es siempre más realista y menos exagerado que el teatro, tal vez porque no es lo mismo tener que transmitir emociones desde un escenario hasta a la última persona del último palco que desde un primer plano-) me dio la impresión de que algunos sobreactuaban un poco (especialmente algunos de los protagonistas), y aunque no era difícil creer la historia, a veces sí a ellos; no obstante, también los había muy buenos, entre los que hay que destacar muy especialmente a la bellísima María Virumbrales, perfecta en su papel de camarera dulce y bondadosa y que supera con mucho a la de Drew Barrymore en el cine; aparte, también se puede destacar a María Adamuz (en el papel de la loca Holly) o a Ángel Muñiz (en el papel del gay George); como anécdota contar que en mi función, a la que más se aplaudió fue a Silvia Casanova (por su papel de abuela Rosie) quizás por las características de su personaje.
Y para finalizar, un par de anécdotas, a pesar de los videos que os voy a dejar son muy buenos, lo cierto es que la función que vi yo fue con más pasión, porque recuerdo bien que junto antes de empezar (creo que fue Naím Thomas el que lo dijo) alguien gritó: “¡Vamos equipo, 1,2,3!”, demostrando las ganas que tenían de hacer la función (a pesar de ser entre semana y por tanto estar más vacío), cosa que se demostró cuando se levantó el telón y, especialmente el protagonista, cantó con más pasión y más ganas que nunca, maravilloso, es bueno que los interpretes quieran dejarse la piel en cada función y que siempre den el máximo; sólo por eso debería de ponérseles un 10 a todos a pesar de lo dicho anteriormente. La otra anécdota, es que al final hay una boda y en esta como es tradicional (sobre todo en EEUU) se tira un ramo, y ese curiosamente, me llegó directamente a mi, fue apenas levantar los brazos y el ramo voló directo a ellos (lo que no fue nada fácil, porque las de delante daban unos saltos de miedo), ¡y eran flores naturales!, ¡ya veis, se ve que seré el próximo en casarse de todos los que acudieron!.
No me queda sino recomendárosla fervientemente aunque recordando todo lo que acabo de decir para evitar problemas y que disfrutéis enormemente volviendo a creer en el amor verdadero y en los finales felices y así ¡vuestro futuro comenzará hoy!
-Canción Robbie y Julia: http://es.youtube.com/watch?v=Cke87XkFPCg&feature=related
-Canción Cuando el venga a mi: http://es.youtube.com/watch?v=5GKnlSHYRm0&feature=related
-Canción recuerdos: http://es.youtube.com/watch?v=vO4q-Tg5jgk
26 janvier Jesucristo SuperstarUna blasfemia con aire moderno muy rentable
![]() Y eso es precisamente lo que siempre ha sido Jesucristo Superstar, ya que, mucho antes de que a Dan Brown se le ocurriera despotricar contra la Iglesia, negar la divinidad de Cristo y otorgarle a María Magdalena como esposa; ya había un musical que ponía a Judas Iscariote (según las versión oficial el traidor que entregó a Jesus) como pobre protagonista inocente, con una ética a prueba de balas y preocupado por la en apariencia inconsciencia de Jesus de Nazaret; que le daba características muy humanas a Cristo y en la que se daba a enteder muy claramente que el Mesias y María Magdalena tenían una relación.
![]() Y la reacción a este musical (y luego se dirá que los musicales son blandos) fue la prohibición por parte de la Iglesia, fue acusado de blasfemo y se llegó a un punto en que en Argentina incluso se quemó el teatro donde iba a ser representado para evitar tal evento (yo creo que por esa razón Sir Andrew Lloid Weber creo más tarde la archicrítica Evita, y así vengarse de los argentinos de la forma más cruel, atacando su figura histórica más querida y más conocida).
![]() Pero cuidado, no todo fueron críticas; una buena parte de la juventud de los 60-70 se sintió identificada ya desde que salió a la venta el disco (este musical curiosamente no nació en un teatro, sino en un disco y a partir de eso surgió todo), al fin y al cabo se estaba trayendo algo innovador, y mucho más lo fue cuando en el teatro Jesucristo y media Biblia aparecieron vestidos como lo hubieran hecho los espectadores (especialmente los jovenes) en cualquiera de los días de aquellos años (aunque hay que decirlo, esto tampoco nos debe resultar tan escandaloso ni un completo alarde de originalidad; puesto que ya en el renacimiento se vestía a las figuras bíblicas como en la época para traerlas al momento que se estaba viviendo y que la gente las entendiera mejor).
Luego llegó a España con una fama considerable y quedó totalmente mitíficado gracias a Camilo sexto de forma que incluso los que nunca vieron la obra de teatro la conocen de oídas e incluso podrían tararear alguna canción.
![]() En cualquier caso, Jesucristo Superstar fue una revolución para la época; pero la pregunta es, ¿vuelve a serlo ahora que vuelve a haber un debate religioso intenso y por esa razón la ha rescatado el teatro Lope de Vega? pues la respuesta es no. Este teatro lo ha rescatado de entre los musicales míticos exclusivamente por un motivo: dinero; ya que los teatros de la Gran Vía jamás apuestan por lo desconocido y siempre intentan ir a tiro fijo (al Coliseum esto siempre le suele salir mal a pesar de que llegó a acoger musicales como Cats), de modo que juegan con dos factores claves: la nostalgia (todo el que lo haya visto volverá y el recuerdo del anterior está muy patente) y que es un musical famosísimo, lo que es garantía de calidad y de acertar en la elección, con lo cual la gente que no vaya por el anterior motivo irá por este. Cuando produjeron Mamma mia hicieron algo parecido y hay que reconocer que la apuesta les salió redonda, pero ¿volverán a repetir éxito?.
Responder a esta pregunta ya no es competencia de este crítico que en más de una ocasión ha visto como el público no ha sabido responder ante una buena obra (Victor o Victoria por poner un ejemplo); pero si diré que este teatro suele tener muy buena suerte con sus producciones.
![]() Pero dirigiendonos a la crítica en sí; la verdad es que la partitura es simplemente fabulosa (al fin y al cabo es Sir Andrew) con unas letras de lo más ingeniosas (y por eso los actores deben demostrar una gran capacidad de canto); no obstante, es muy diferente a lo que suele hacer Weber, de hecho es el musical que más difiere de su estilo (hizo Cats o El fantasma de la Ópera) pero es el ejemplo perfecto para entender porque al musical se lle llama ópera-rock ya que es capaz de combinar canciones de verdadero divismo lírico con otras que bien podrían estar en las listas de éxitos; se puede destacar especialmente todas las canciones de María Magdalena, pero muy especialmente Close you eyes (en España traducida por duermete) y naturalmente Superstar o You'll have the power and the glory (cantada por Simón).
En cuanto a la producción que yo ví, la verdad es que la obra era como la esperaba más o menos; etética moderna y decorados simples pero sofisticados y hermosos (destacar el monte de los olivos); esa parte está bastante bien hecha, aunque uno suele esperar algo más de espectacularidad en una obra que poco más va a poder aportar en el ámbito de la escenografía (aunque hay que reconocer que las partes en las que se ponen espectaculares lo hacen bien pero de verdad).
La dirección siento decir que no es demasiado buena, pues da por hecho que todo el mundo conoce la obra y que ya sabe de que va y por tanto se dedica más a lucir el espectaculo que a explicar lo que está pasando, eso sin nombrar el hecho de que no se dice quien es cada personaje (ni se dan datos para saberlo) con lo con lo que nadie sabe si está cantando un apostol o un mendigo cualquiera; todo esto provocó muchos espectadores no entendieron de que iba la obra, e incluso recuerdo oír a un hombre comentar cuando se levantaba de la butaca "bueno, lo mejor será ahora que reflexionemos y nos informemos y así saber de que iba la obra".
Otro error que cometió fue hacer que los actores se centraran demasiado en la parte vocal, porque si bien es cierto que este musical es ante todo divismo cantor y que hay que tener unas enormes capacidades vocales (especialmente María Magdalena), tampoco se debe descuidar la actuación, cosa que los actores prácticamente dejaron de lado, convirtiendo el musical más en un concierto que en una obra teatral tal como fue concebida, lo que es un descuido imperdonable.
En este ámbito unos salen mejor parados que otros; Miquel Fernández (Jesus) es el que mejor parado sale, puesto que más o menos logra combinar canto y actuación; Lorena Calero (María Magdalena) por su parte combina también ambas centrandose más en canto pero aún así no llega a la altura a la que debería de llegaren canto, porque uno ya ha oído a muchas Marías Magdalenas y lamento decir que ella ha sido la más floja en la parte vocal; y finalmente Ignasi Vidal (Judas) que pasa descaradamente de actuar y se centra exclusivamente en cantar, eso sí, el esfuerzo se le nota muchísimo, lo cual también lo hace más artificial.
Todo este centrarse en cantar podría ser perdonable si tuvieran que llenar con sus melodiosas voces todo el auditorio, pero no, porque llevan microfonos incrustados en los trajes y sus voces salen por altavoces, por lo tanto la potencia de su voz queda sin ningún merito que alabar; craso error por parte del teatro recurrir a semejantes medios electrónicos que no hacen otra cosa que desprestigiarle y hacer que el espectador se sienta estafado, puesto que en un musical de teatro lo que el espectador busca es el directo; por mucho que las azafatas aseguren que ahora se hace en todos los musicales.
Para finalizar, y como ya comenté la dificultad del argumento, sugiero a todos los que quieran ir que antes de hacerlo vean la película de la obra que se hizo (no la de los años 70 por dios, eso es una de las películas más horribles que he visto jamás) de la obra, y que es la dirigida por Gale Edwards y con Glenn Carter y Jerome Pradon como protagonistas; esa no os dejará ninguna duda sobre la historia.
![]() Y permitidme una anecdota, curiosamente, en el descanso estaba paseando por el teatro y encontré las salas de ensayo, y como no había nadie, ¡no se me ocurrió mejor cosa que ensayar mi propia coreografía delante de los espejos! (menos mal que nadie me vió).
¿Que si recomiendo la obra? a pesar de todo lo que acabo de decir, os voy a dar un último detalle muy revelador acerca de mi opinión final, cuando terminó y me marché, sentí una enorme pena de que acabara, porque había disfrutado tanto, había desgustado tanto hasta la última de las notas que el pensamiento de que aquella sublime sensación terminara para siempre me resultó horrible (pero bueno, es lo que tiene el teatro, que siempre será efímero); así que sí, os animo a que vayáis a disfrutar de una obra de la que siempre podréis presumir que fuistéis, a que gocéis de la partitura de un magnífico compositor y a que os dejéis llevar por esas maravillosas voces que cada noche alegran a la gente en el teatro (eso sí, id informados o no os enteraréis de nada).
Para finalizar os dejo unos cuantos videos que he encontrado sobre la producción que yo he ido a ver y que está ahora en Madrid:
Trailer de la obra:
Canción "Jesucristo Superstar":
Canción de Herodes:
3 décembre 1er cumpleaños de Universo de A: el homenaje de Teatro![]() ![]() Una de las cosas que menos predominan hoy en el teatro pero que fueron fundamentales en épocas pasadas fueron los monólogos; pues bien, la sección Teatro presenta para homenajear a Universo de A un monólogo cómico sobre como hacer una entrada de blog cualquiera, un día cualquiera:
Una persona delante de un ordenador, está pensando y reflexionando acerca de como hacer una nueva entrada en su espacio
-Autor: Ummm, solo tengo una hora, no se no se, ¿que debería hacer antes, la crítica de la película "Mariví que te ví" (que por cierto, que mala era, ¿como pude ir a ver semejante bodrio al cine)?, y eso que todo el mundo la ponía fatal, y yo fui a verla; bah, en realidad lo hice porque si no publico mi crítica nadie nunca sabrá lo horrible que es, ya que, cientos de personas aguardan mirando al ordenador día y noche para ver si yo publico la crítica de la película del momento y así hacer a ciegas absolutamente todo lo que yo les diga cual marionetas, ¡puesto que yo he acabado rigiendo sus destinos y los de toda la humanidad!, yo solo puedo hacer que una película sea un total éxito o un fracaso, ¡mi poder es absoluto!, jajaja.... errrr, un segundo, ¿pero que estoy diciendo?, ¿se me habrá subido el cola cao a la cabeza? (si es que no debería esnifarlo), ¿porque entre 60 millones de espacios iban a ver precisamente este?.
¡Oh dios! ¡he pasado más de media hora con esta fantasía absurda!, arggg solo me quedan 30 minutos, vale comencemos a redactar "Mariví que te ví, tiene una clara alegoría posmodernista de la sociedad industrial", umm, será mejor que lo ponga en un lenguaje menos tecnico o todos creeran que he hecho copia y pega de la wiquipedia vale "Mariví que te ví es una película que es mala hasta decir basta"... ¡Dios!, aún no he decidido el subtítulo y ya llevo quince minutos con el tema; vale, mejor pasamos a buscar las imagenes.
¿¡para que demonios decidí poner más de una imagen en todas las entradas!?, ahora me vuelvo loco para encontrar imagenes y nunca acabo, arggg, no hay ni un solo poster de "Mariví que te ví" en todo internet! ¿¿¿y ahora que???, vale da igual, volveré a la crítica, pero... ¡si sólo me quedan cinco minutos!, vale la haré a toda velocidad y cuando vuelva del trabajo buscaré las imagenes.
-Narrador: veinte minutos después
-Autor: vale, ahora la valoración final "Y por tanto Mariví que te ví es sin duda alguna una obra maestra porque..." ¿que?, ¿pero no estaba diciendo que era malísima?, ¡he hecho una crítica a favor y ni me he dado cuenta!, ¿pero que hora es? argggggg, ¡llego tardísimo y encima he tirado hora para nada!.
![]() 3 novembre Comida chinesaUn título desaxeitado
Elenco:
Rubén: X. A. PORTO “Josito”
Raquel: MÓNICA GARCÍA Deseño cartel e fotografía: MIGUEL CASTRO Maquillaxe e vestiario: PALOMA UCIEDA Deseño luces: AFONSO CASTRO Espazo escénico: AFONSO CASTRO Deseño sonoro: RÓMULO SANJURJO e M. LADRÓN DE GUEVARA Banda sonora: A CARICIA DA SERPE Letra canción “Psiquiatría italiana”: LINO BRAXE Técnico grabación: ARTURO KRESS Actores/actrices vídeo:FERNANDO DACOSTA, BELÉN CONSTENLA, CÉSAR CAMBEIRO, SHEYLA FARIÑA, EVA SALINAS, ANDREA ESPIÑEIRA Voz presentador: LINO BRAXE Textos vídeo: CHARLES BAUDELEAIRE, ARIEL DORFMANN, LINO BRAXE Realizador vídeo: JOSITO PORTO Montaxe vídeo: MIGUEL CONDE Axudante de dirección: SABELA AMADO ROJO Produción executiva: ELENA BENITO Tradución, adaptación e dirección: LINO BRAXE Sinopse: Un violador e asasino en serie e a nai dunha das súas posibles vítimas xuntos nun apartamento. Ela foi a súa psiquiatra na prisión. El é o seu paciente favorito. Unha relación imposible e enfermiza. O amor e a vinganza. O desastre e a éxtase. A vida. A morte e a doncela ou O silencio dos cordeiros. Un traballo diferente para un actor e para unha actriz. Un autor novo. Para sempre un desafío. Un tema aínda nunca tratado no teatro feito en Galiza. Un combate dialéctico e físico a un só asalto.
Nota de comezo: dado que a obra foi escrita en galego, pareceme absurdo facer una crítica en castelán; non obstante, non quero que ninguen deixe de lela por barreiras do idioma (e por respeto), co cal adxuntase una traducción de traductor autómatico no idioma nombrado.
Nota de inicio: dado que la obra fue escrita en gallego, parecerme absurdo hacer una crítica en castellano; no obstante, no quiero que ninguen deje de leerla por barreras del idioma (y por respeto), con el cual adxuntase una traducción de traductor autómatico en el idioma nombrado.
Antes de comezar quero dicir que estou moi ledo de poder facer a crítica dunha desas obras que vexo cando vou a Galicia, e das que sempre quixen falar neste espazo, ainda que ata agora non o puidera facer; e que se ben, non serán as grandes superproduccións de Madrid, eu aprendín a collerlles un gran cariño desde fai moito tempo, o cal aída conservo.
Novamente, teatro de Adro presentanos a sua nova producción das cales xa levamos observado varias estes últimos anos e que soen contar con artistas moi coñecidos especialmente por selos protagonistas de boa parte das series da televisión de Galicia; así, poderíamos citar Binomio de Newton ou García (que eu sentín moito non poder ver); nesta ocasión chegan duas das estrelas da primeira serie desta televisión que por desgracia xa rematou (e en non moi boas condicións) que e Pratos combinados (non obstante, na actualidade ambos traballan noutros proxectos); eles son Mónica García e Josito Porto; que sen dubida atraerán a xente o teatro.
Pero iso non será o único que atoparán, posto que a obra tamén paga a pena, porque aínda que a historia e moi predecible e volve outra vez a esas historias truculentas tan excesivamente frecuentes do teatro galego (que non parece saber falar doutra cousa que de crimes e violencia, o que é sen dúbida un dos seus maiores defectos), a obra en sí é interesante, xa que os dialogos e os monologos son moi bos e non deixan tempo pra aburrirse. Por outra parte, o título resulta do máis desaxeitado, porque non alcanza a resumir ou darlle un significado novo ou especial a obra, de feito, parece posto o chou.
En todo esto colabora de forma eficaz unha dirección relativamente boa que aínda que mete algunhas cousas que non parecen acadar ningún significado e que parecen sobrar (como algúns dos videos que se puxeron, os cales por outra parte, son unha interesante innovación, e a sua boa utilización debe ser alabada.
Non obstante, como xa dixen, esta historia depende moito dos dous únicos protagonistas, porque uns dialogos e monologos por moi bos que sexan, senon están nas mans de bos interpretes, dificilmente sairán adiante; pero neste caso consegueno amplamente, e os dous actores están simplemente brillantes nos seus papéis, especialmente Josito Porto que consegue conmover e deixarnos de pedra co seu monologo final no que fala de como se sente un asasino e no que, tal e como se dicía en Eva o desnudo (de Joseph L. Mankiewicz) hay "lume e música" no tempo en que dura, pois se pode sentir toda a forza do teatro. Mónica García, como xa dixen, está tamén moi ben, pero non chega as cotas do seu compañeiro pois este lle "rouba" as mellores esceas e as partes máis dramáticas (memorable tamén de Josito Porto, a interpretación do seu sufrimento durante o seu cautiverio); non obstante, e sinxelo recoñecer que sen unha compañeira coma ela, a sua interpretación perdería.
En canto o resto da obra, non se consegue nada novo ou especial, a dirección de escea non pasa dos habituáis escenarios pobres e case carentes de imaxinación (isto tamén debe interpretarse no seu contexto, xa que ista é a obra duns actores e non de grandes efectos escenográficos) e o mesmo se podería dicir da música e as luces. O vestiario e un caso aparte, pois resulta moi agradable a vista. En parte todo isto debese, probablemente, o baixo presuposto da obra.
Non me queda senón recomendala a quen lle gusten os dramas e os bos textos teatráis; aínda que non lla recomendo en absoluto a quen non lle gusten os grandes dramas ou o excesivo dialogo.
Sinopsis: Un violador y asesino en serie y la madre de una de sus posibles víctimas juntos en un apartamento. Ella fue su psiquiatra en la prisión. Él es su paciente favorito. Una relación imposible y enfermiza. El amor y la venganza. El desastre y el éxtasis. La vida. La muerte y la doncella o El silencio de los corderos. Un trabajo diferente para un actor y para una actriz. Un autor nuevo. Para siempre un desafío. Un tema aún nunca tratado en el teatro hecho en Galiza. Un combate dialéctico y físico a un sólo asalto.
Antes de comenzar quiero decir que estoy muy alegre de poder hacer la crítica de una de esas obras que veo cuando voy a Galicia, y de las que siempre quise hablar en este espacio, ainda que hasta ahora no lo había podido hacer; y que si bien, no serán las grandes superproducciones de Madrid, yo aprendí la cogerles un gran cariño desde hace mucho tiempo, el cual aída conservo. Nuevamente, teatro de Atrio presentarnos a sua nueva producción de las cales ya llevamos observado varios estos últimos años y que suenen contar con artistas muy conocidos especialmente por sellos protagonistas de buen parte de las series de la televisión de Galicia; así, poderíamos citar Binomio de Newton o García (que yo sentí mucho no poder ver); en esta ocasión llegan duas de las estrellas de la primera serie de esta televisión que por desgracia ya terminó (y en no muy buenas condiciones) que y Platos combinados (no obstante, en la actualidad ambos trabajan en otros proyectos); ellos son Mónica García y Josito Puerto; que sin duda atraerán la gente el teatro. Pero eso no será el único que encontrarán, puesto que la obra también merece la pena, porque aunque la historia y muy predecible y vuelve otra vez a esas historias truculentas tan excesivamente frecuentes del teatro gallego (que no parece saber hablar de otra cosa que de crimenes y violencia, lo que es sin duda uno de sus mayores defectos), la obra en sí merece la pena, ya que los dialogos y los monologos son muy buenos y no dejan tiempo para aburrirse. Por otra parte, el título resulta del más inadecuado, porque no alcanza a resumir o darle un significado nuevo o especial la obra, de hecho, parece puesto el chou. En todo esto colabora de forma eficaz una dirección relativamente buena que aunque mete algunas cosas que no parecen alcanzar ninguno significado y que parecen sobrar (como algunos de los videos que se pusieron, los cales por otra parte, soy una interesante innovación, y a sua buena utilización debe ser alabada. No obstante, como ya dije, esta historia depende mucho de los dos únicos protagonistas, porque unos dialogos y monologos por muy buenos que sean, senon están en las manos de buenos interpretes, difícilmente saldrán adelante; pero en este caso consegueno ampliamente, y los dos actores están simplemente brillantes en sus papéis, especialmente Josito Puerto que consigue conmover y dejarnos de piedra con su monologo final en el que habla de como se siente un asesino y en el que, tal y como se decía en Eva el desnudo (de Joseph L. Mankiewicz) hay "fuego y música" en el tiempo en que dura, pues se puede oír toda la fuerza del teatro. Mónica García, como ya dije, está también muy bien, pero no llega las cuotas de su compañero pues este le "roba" las mejores esceas y las partes más dramáticas (memorable también de Josito Puerto, la interpretación de su sufrimiento durante su cautiverio); no obstante, y sencillo reconocer que sin una compañera como ella, a sua interpretación perdería. En cuanto el resto de la obra, no se consigue nada nuevo o especial, la dirección de escea no pasa de los habituáis escenarios pobres y casi carentes de imaginación (esto también debe interpretarse en su contexto, ya que ista es la obra de unos actores y no de grandes efectos escenográficos) y el mismo se podría decir de la música y las luces. El vestuario y un caso aparte, pues resulta muy agradable la vista. En parte todo esto deberse, probablemente, el bajo presupuesto de la obra. No me queda sino recomendarla a quien le gusten los dramas y los buenos textos teatráis; aunque no se la recomiendo en absoluto a quien no le gusten los grandes dramas o el excesivo dialogo. 2 juin Victor o VictoriaPuro espectáculo
Antes de nada decir que desgraciadamente esta obra ya no está en cartel, con lo cual lo único que podréis disfrutar será mi crítica, las fotos y el video (que mantendré todo el tiempo que me sea posible y que volveré a reponer siempre de vez en cuando ya que el space sólo me deja poner en los artículos videos de youtube; por cierto, si lo queréis ver en pantalla completa, sólo tenéis que hacer doble click en él), no obstante, todo esto siempre puede resultar útil por si se vuelve a producir y entonces sabréis si ir o no.
La verdad es que el Coliseum (teatro donde se representó) siempre ha tenido más mala suerte que su compañero de calle el Lope de Vega, aunque también es verdad que este último a mi forma de ver no apostó por una obra de gran calidad como es el caso de Mamma Mía (sin duda su peor apuesta en los últimos años, pues tuvo muy buenas obras anteriormente), pero el público no pareció pensar lo mismo ya que esta última aguantó más tiempo en cartel, lo que no quiere decir que tengan razón necesariamente; porque a ver si hay alguien que entienda de musicales que me vaya a rebatir que Cats o Victor o Victoria no tienen un nivel de calidad mucho mejor en todos los sentidos.
No obstante, el teatro Coliseum si por algo destaca es por la calidad de sus producciones (Dios, parece que cobro comisión), que de todos modos, y eso lo advierto bien advertido, se lo cobran con creces en el precio de las entradas y demás servicios que hay dentro del teatro; no obstante, si vamos a ver alguna obra allí, es casi seguro que saldremos con la boca abierta por la espectacularidad de la obra teatral.
Y parece que en los últimos años, la diva del teatro es Paloma San Basilio, que ya ha protagonizado dos de sus grandes producciones, la obra a la que nos referimos y otra anterior que fue My fair lady.
Pero volviendo a la obra de la que hablamos, esta se basa en una película musical de los años 80 del mismo nombre de Blake Edwards y protagonizada por Julie Andrews (como anecdota os diré que muchos pensaron que la actriz hacía este papel porque se lo había dado su marido -que es el director- ya que estaba desesperada por estar permanentemente encasillada como niñera inocente y encantadora -démonos cuenta de que hizo Mary Poppins y al año siguiente Sonrisas y lágrimas-) y con música de Henry Mancini (para que lo reconozcáis os diré que fue el compositor de la música de la pantera rosa); el caso es que pasó de ser una película ha convertirse en un musical de Broadway, protagonizado por la misma actriz; aunque naturalmente, para ello hubo que añadirle un monton de canciones más que no estaban en la película original (lo cual es una pena porque muchas son muy buenas), así que sólo podremos disfrutarlas en un teatro.
La obra es además una divertidísima comedia con la que no pararéis de reir (y llegar incluso a la carcajada), y basicamente trata de una joven cantante, Victoria, que llega a París dispuesta a triunfar, pero acaba descubriendo gracias a su amigo gay Toddy que la única manera de conseguirlo es hacerse pasar por un hombre gay, el conde Victor Grazinsky; de modo que acabará finjiendo ser un hombre que finje ser una mujer (como se ve es una comedia de enredos); lo cual la llevará al éxito, pero todo se complicará cuando conozca a un gangster recien llegado de Chicago....
Como la vi hace tiempo no me acuerdo de todos los muchísimos y magníficos números destacables de la obra, pero si puedo nombrar como mínimo tres: Le hot jazz (que es el que tenéis en videos y sin duda el más espectacular y pegadizo de la producción, hasta el punto de que se usó para todos los anuncios publicitarios), Chicago, Illinois (lleno de ritmo), París gay (que nos introduce en la peculiar historia), uno cantado por Victoria en la casa de Toddy que es muy tierno pero desgraciadamente no recuerdo el nombre, y naturalmente, el sublime final en el que cantan "Victor, Victoria da igual" y hacen un reprise de Le hot jazz.
En cuanto a la obra que vi yo (si se volviera a representar daros cuenta de que habría cosas que cambiarían), la dirección fue simplemente perfecta (desde luego muchísimo mejor que la de Edwards, que apenas logro soportar, ya que ni tan siquiera me resulta graciosa, eso por no hablar de sus manías de meter persecuciones donde no viene a cuento); los decorados eran sublimes y los cambios de estos simplemente espectaculares, puro Broadway (y de hecho por lo visto son originales pues los estuvo diseñando un equipo español, es decir, que no venía el musical totalmente importado de EEUU, lo cual es un merito bonito e importante del que debemos presumir), vamos, una matricula de honor con todos los meritos para la esplendida dirección artística (eso sin nombrar un vestuario de ensueño).
Y las actuaciones, que decir de las actuaciones; la verdad es que sinceramente, cuando fuí a ver el musical lo que pensaba era "¡Por Dios, espero que no sea un musical exclusivamente al servicio de la San Basilio donde sólo se luzca ella, bueno, menos mal que están los otros actores" (aunque debo admitir que nunca había escuchado cantar antes a Paloma San Basilio); pero ese pensamiento desapareció rapidamente, porque si bien es cierto que por edad y físicamente la cantante era de todo menos apta para el papel, todas esas primeras impresiones desaparecían cuando descubrías su enorme, descomunal, talento, y no sólo para cantar con esa voz maravillosa y potente que llenaba el teatro, sino también como una maravillosa y poderosa actriz que conseguía hacer totalmente suyo el papel y que fuera lo más creíble y lógico del mundo; con lo que después de verla en esa obra ya supe porque era la diva de los musicales de la Gran Vía, título por otra parte, completamente merecido.
Acerca de ella, una última anecdota, resulta que en la obra la cantante tiene que dar varias veces un sol sobreagudo (en la película un mi bemol) supuestamente la nota con la que las cantantes de ópera rompen los cristales; y en foros acerca del musical había enfervorizadas discusiones acerca de si la cantante podía o no podía dar esa nota y si lo hacía realmente en la obra (también nos deberíamos preguntar si Julie Andrews lo hace en la película), el misterio hoy día sigue sin aclararse.
En cuanto al resto de los actores también estuvieron muy bien, destacando especialmente al que hacía del dueño del primer café donde tiene su actuación Victoria, al Gangster, al guardaespaldas, a Norma Cassidy y naturalmente a Francisco Valladares como protagonista; aunque la verdad se podría hablar maravillosamente de todo el reparto, hasta del último bailarín, porque todos tenían gran talento y lograban hacernos pasar una velada maravillosa.
Así que si alguna vez tenéis la oportunidad de verlo donde sea, no dudéis en hacerlo porque sin duda lo disfrutaréis, ya sea por su espectacularidad, por lo divertido y cómico de la historia o por la maravillosa música, y tal como dice la canción Le hot jazz "Déjate seducir por mi voz, en París o en Nueva York, porque yo soy puro... jazz, mi hot, jaaaaaaaaaaaaazz" 23 mars Los productoresEl musical más premiado de Broadway llega a España... aunque con bastante retraso
![]() Antes de hablar de la obra, se requiere hacer algo de historia y saber como se llegó a ella; veréis, el afamado director de cine, Mel Brooks hizo sobre los 60 una película musical (con unas pocas canciones) cuyo nombre era Los productores, años después y deseando cumplir su sueño de imitar a Cole Porter del que vió un musical en su juventud, decidió llevar ese mismo proyecto a Broadway, pero claro, una obra de ese tipo requiere muchas más canciones y una mayor duración, así que sin tener ni idea de música y con la ayuda de un pianista compuso otras cuentas que se incluirían en la obra que rapidamente se convirtió en un exito pues parecía parodiar todos los aspectos del musical de Broadway, hasta tal punto llegó que le dieron 12 tonys (el oscar del teatro) batiendo un record absoluto; ante esto, Mel Brooks no dudo en pasarla al cine (y bromear con una futura adaptación a muñecos de plastilina) de nuevo, tal y como se había hecho en Broadway. Esa película salió varios meses antes de la obra y por tanto esta llegó con retraso lo que en esta caso juega en su contra.
De que va la obra? pues basicamente de un productor en malas horas que conoce a un contable que le dice que se podría ganar más exito con un fracaso teatral que con un éxito, automaticamente y no con pocas dificultades, se podrán a trabajar para lograr el mayor fracaso de la historia de Broadway; es por tanto una comedia divertidísima con el humor inesperado típico de Mel Brooks, en la que destacan numeros como Noche de estreno, Si estás buena enseñate!, todos los de la obra que producen o Yo quiero ser productor después del cual, inevitablemente, querremos ser productores también!
A pesar de que yo siempre he sido un acerrimo defensor de que el directo es siempre más espectacular que el cine; la obra no consigue despegar en ese ambito, no consigue ni sorprender ni una máxima espectacularidad, o por lo menos, no se ve nada que no se haya visto antes en este teatro o en cualquier otro de los grandes de Madrid; tal vez porque la adaptación al cine no dudo en utilizar todos los medios posibles para superar a la versión teatral; por lo tanto los comentarios de que es Broadway puro y que esta versión supera a la de Londres, más bien sobran, porque no es más espectacular que como por ejemplo Victor o Victoria, representada el año pasado en ese mismo teatro. Naturalmente, estas recomendaciones son para gente que ya haya visto otros musicales, quien no lo haya hecho seguramente se quedará alucinado, pero como con cualquier otra obra de las grandes. Por otra parte, tampoco introduce ninguna novedad sobre lo que era la película y por tanto en alguna ocasión llega a aburrir, aunque muy ligeramente y desde luego sino has visto la película, en ningún momento.
![]() En cuanto a los actores, tengo que nombrar en especial a Santiago Segura, que aúnque nunca me ha gustado como actor/director y sus distintas facetas creativas; por primera vez aquí sorprende gratamente, porque no pretende ser la gran estrella al lado del cual están los demás y soltar sus chistes propios en plan "la gente viene a verme a mi"; en absoluto, se esfuerza en un papel que le va muy bien (y del que fue el doblador en la pelicula) e intenta cantar como bien puede e incluso lo llega a hacer realmente bien en algunas partes, pero ya se sabe, donde no hay voz, no hay voz; no obstante, sólo por el esfuerzo, ya merece la pena destacarlo como una de las cosas buenas de la función (cosa que antes de verla era una de las malas, así que ved que cambio tan brusco de opinión).
Tuve la suerte (o eso creo) de que Jose Mota no actuara aquella noche y el sustituto no sólo supiera cantar sino también bailar muy bien, cosa que el otro, realmente está ahí para la propaganda, además del hecho de que por lo visto metía chistes propios (no hay nada que soporte peor que eso, porque no viene a cuento); eso por no decir que la interpretación del sustituto estuvo fenomenal
También está interesante Dulcinea Juarez que no es la primera vez que aparece en papeles de seductora, pero que, desde la última vez que la vi, me pareció que había engordado y envejecido un poco para el papel que tenía que representar (ella era una de las cosas buenas a valorar antes de ver la obra), no obstante, todas esas cosas siempre se quedan en un segundo plano con la interpretación.
Por último destacar al actor que interpreta al director y al sustituto (la noche que fui yo debió de ser el día libre de medio reparto) del guionista alemán, que estuvo perfecto en su papel, incluso mejor que Will Ferrer en el cine.
Finalmente decir que es una obra muy interesante, relativamente espectacular (no es en absoluto lo más de lo más que se ha hecho en Madrid) y que merece la pena ver si tenemos interés en ella (cosa que debemos hacer rapidamente porque se acaba); y ya que por lo visto se trajo tal cual como se hacía en Broadway, para muchos merecería la pena verla, especialmente si nunca se ha ido al teatro o no se ha visto ningún musical (esas personas alucinarán por colores). No obstante, la verdad sea dicha para aclararlo todo definitivamente, las personas que hayan visto la última película de Los productores (la de la directora Susan Stroman), pueden perfectamente prescindir de ver la obra, porque no van a encontrar nada nuevo o más espectacular que lo que hayan visto en la película, perp eso ya queda en la elección de cada uno.
Dejo finalmente la página web por si queréis informaros más ampliamente, (de donde no dan ninguna facilidad para sacar las fotos, en serio), aunque evidentemente, le dan muchísima coba a la obra, pero puede ser interesante verla por las imagenes:
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