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    October 31

    Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet

    Oíd la historia de Sweeney Todd, cruel barbero de Fleet street... es Sweeney, Sweeney, SWEENEY TODD

     SWEENEY TODD - Cartel de la oba

    Tipo: Teatro musical (un thriller musical)
    La acción transcurre en el Londres del siglo XIX, cuando Sweeney Todd - un barbero injustamente encarcelado en el exilio por un juez lascivo - regresa a su hogar con una nueva identidad y jurando vengarse. Pero no encuentra a nadie en su casa: la mujer se ha envenenado y su hija está bajo la tutela del juez que le condenó. Sweeney Todd, desencantado de la humanidad, rehace su vida junto a la amoral pastelera Mrs. Lovett y, trabajando de nuevo como barbero, inicia su particular venganza a la espera de reencontrarse con el juez. Mientras tanto, Mrs. Lovett prepara unos pastelitos de carne de lo más especial con el resultado de la referida venganza.
    Como en los efectos del grand guignol -asesinatos y huidas dramáticas -este sorprendente thriller musical, basado en un melodrama victoriano, alcanza un clímax angustiosamente divertido.
     
          Antes de la llegada de la película de Tim Burton a España (de la cual podéis leer la crítica en la sección Películas) por lo visto esta obra ya se había representado, no sólo en Broadway, donde por lo visto fue un éxito y en su primera producción la sra Lovett fue nada menos que Angela Lansbury (muy conocida por su trabajo en Disney con La bruja novata y sobre todo en el papel de la Sra Potts en La bella y la bestia además de que más tarde protagonizó la serie televisiva Se ha escrito un crimen), y en la que, según el compositor Stephen Sondheim (que hizo entre otras cosas la letra de West side store) pudo hacer por primera vez lo que quiso (vamos, que el musical de felicidad no le iba, le gustaba más la sangre); en cualquier caso, la obra llegó a Barcelona más tarde, y poco después a Madrid.
     

          Pues bien, años más tarde, y, probablemente aprovechando el tirón de la película, la obra vuelve a representarse en un teatro municipal: el teatro español (del que recomiendo visitar sus salones, aunque están algo escondidos) con casi el mismo elenco que en la producción anterior.

          Para empezar he de quejarme al teatro español por su malísima distribución de butacas puesto que con que se te ponga una persona minimamente más alta que tu delante te fastidia la función.

          No creo que sea necesario analizar argumento y otras cuestiones por el estilo pues ya lo hice en la película, así que procederé a comentar la producción en sí.

          Para seguir, el director Mario Gas no sorprende excesivamente en sus planteamientos, básicamente porque la mayoría de las cuestiones de puesta en escena ya se ha visto en otros musicales con lo cual no hay una gran sorpresa, lo que no libra de que haya cosas llenas de maestría como la aparición del protagonista por el suelo o los flashbacks tapados por una pantalla; en cualquier caso, sabiendo que muchos tendrán la película como precedente, deberían haber cuidado más la espectacularidad del musical. La coreografía no es demasiado destacable, básicamente porque tampoco es un musical de ese estilo.

          En cuanto a los actores, Joan Crosas no consigue llegarle ni a la suela de los zapatos a aquel Johnnie Deep que ganó un globo de oro por su interpretación, de hecho, parece que no le importa ni su esposa ni su hija, sino que se deja llevar por las circunstancias como quien decide tomar café en vez de té, y aunque tiene una mejor voz que el actor americano, no la utiliza lo suficientemente bien; no se puede decir lo mismo de Vicky Peña, archipremiada por la interpretación de ese papel y que sin embargo no logra expresar el espíritu de la Sra Lovett tan bien como Helena Bonham Carter (aunque teniendo en cuenta el registro de voz y las edades, muy probablemente Peña es lo más parecido a Lansbury que tenemos en España), además de que la segunda canta mejor, Vicky Peña acaba, en cierto modo, frivolizando al personaje pues la convierte en una arpía sin corazón.

          Por su parte, los secundarios son de lo mejor de la obra (aunque algunos pecan de esa costumbre tan extendida en el teatro de sobreactuar, haciendo que el personaje pierda credibilidad) Pedro de los Ríos como Anthony tiene una buena voz pero no es una maravilla actuando al igual que su pareja en la ficción; quizás los más destacables son Teresa Vallicrosa como la mendiga o Esteve Ferrer como Pirelli, siendo quizás los únicos que superan a sus homólogos en la película (aunque no hay que hacer gran cosa para superar al deplorable Sacha Baron Cohen que queda totalmente en ridículo después de ver la actuación de Ferrer); otra cuestión a destacar es el hecho extraño de que se decidiera usar a una mujer bajita en el papel de un niño, algo inapropiado pues creo que sobran talentos infantiles en Madrid y que hace la obra menos creíble o al menos más difícil de interpretar para quien no la haya visto, ahora bien, la actriz Ruth González tiene una voz de soprano preciosa que se luce como nunca en el número de “Nada va a pasarle”

           Para ir acabando, comentar que Vicky Peña, actriz protagonista, dijo en una entrevista que “ganamos de calle” puesto que la película sólo es una visión de un director en la que se saltan coros y chistes; ahora bien, ¿es eso verdad? Desde luego es cierto que los magníficos coros que merece la pena escuchar no salen en la película y que son una gran pérdida para esta, y bueno, los chistes están casi todos en la película (aunque hay uno muy bueno que debieron poner: es cuando la señora Lovett recibe al alguacil que se empeña en tocar el piano mientras esperan al señor Todd y ella no lo aguanta, entonces cuando aparece este, empieza a decir “ya está aquí” pero el alguacil sigue a lo suyo, así que ella se pone a gritar “¡ya está aquí, YA ESTÁ AQUÍ” como loca para que pare); así pues, ¿Cuál de las dos es mejor? Por cuestión de que está más completa, gana sin duda la obra de teatro, pero a nivel de adaptación, no se puede decir en absoluto que la película no sea buena (de hecho es bien sabido que en las translaciones al cine de musicales siempre se quitan o reducen canciones). De hecho, yo personalmente fui porque había oído que el estilo tan gore que le había dado Burton era porque en la obra también se hacía (sí claro sr Burton, pero es que en una obra no hay primeros planos, y hasta el espectador sentado en la última de las butacas tiene que enterarse de que a alguien le están cortando el cuello) y bueno, efectivamente no es tan exagerado.

          Y ahora una anécdota, como siempre suelo ir al teatro, fui con chaqueta, que para eso es un lugar sofísticado, ¿querréis creer que era el más elegante de todo el teatro? Para mi sorpresa (e incluso casi desagrado) había gente (joven, claro) que había venido hasta con sudadera. Estamos perdiendo las formas, sin duda.

         Y por cierto, este es el al menos 5º artículo que le dedico a este tema (uno hablando del estreno, otro en el que se hablaba también de lo anterior, otro de cuando me colé en la premiere, otro de la película... y ahora el de la obra), ¡este espacio debería empezar a llamarse Universo de Sweeney!.

     

          Ahora bien, pregunta clave y final, ¿merece la pena ir? Bien, si no has visto la película, te recomiendo que leas la crítica que hay en películas con este mismo nombre, que te dirá que es muy recomendable por su belleza musical y enorme originalidad; sí has visto la película, no hay grandes novedades, hay cosas muy interesantes a apreciar como nuevas canciones o los magníficos coros (y algún que otro chiste nuevo, debido también en muchos casos a una nueva traducción, sobre todo en las canciones), pero no recibirás grandes sorpresas, supongo que depende sobre todo de si te gustó mucho o poco la película.

    October 26

    La herencia del Rey loco: capítulo 3

          Y tal y como estaba prometido, hay dos capítulos antes del final de la semana (esto si que es un avance fulgurante), ¿que pasará ahora?, si lo quieres saber, sigue leyendo...

     

    Capítulo 3:

     

          Una vez dentro pudo observar aquel patio tan poco común en un castillo (un pequeño primer patio conducía a unas escaleras que daban a un segundo patio desde el que había una enorme escalera hacia otra puerta situada en la fachada principal, en la cual había dibujos de S. Jorge y el dragón, algo muy apropiado y caballeresco para el soñador Luís II), quizás, porque realmente, no lo era, al fin y al cabo no había sido construido para defender absolutamente nada, sino con el objetivo de ser hermoso, estético, de concordar con los alrededores, de ser, un bello y gigante cisne blanco que emerge del lago que hay atrás, no en vano el castillo se llama Neuschwanstein, es decir “Nuevo cisne de piedra”;

          “hay que reconocer que en romanticismo, ningún otro monumento puede igualar a esta maravilla” pensó una vez más Norberto mientras se dirigía a la taquilla para presentar sus acreditaciones, lugar donde siempre pensaba en lo curioso que resultaba que los descendientes de Luis II que vendieron el castillo al gobierno bávaro, pasando más tarde al alemán y lo bien que les había estado el hecho de que al final la cantidad por la que lo vendieron iguala a los ingresos anuales que el castillo obtiene de los turistas que vienen a visitarlo.

    -Hola, soy Norberto Bosco Cortes –dijo en un inseguro y nervioso alemán- y, ¿ve usted? Tengo aquí un permiso que me autoriza a ir a los archivos del castillo…

          La joven taquillera miró los informes sin demasiado detenimiento y con simpatía le dijo:

    -Ya, verá, es que la conservadora que se ocupa de estas cosas ha salido en su descanso, tardará aproximadamente 45 minutos, así que le sugiero que haga tiempo por aquí, si quiere le dejo pasar al interior mientras espera y yo ya la avisaré cuando llegue de que está usted aquí.

    -Bueno, lo he visto muchas veces, pero otra más será un placer.

          Y así Norberto volvió a hacer el itinerario tantas veces visto, aunque esta vez era diferente, esta vez vería nuevos lugares, atravesaría esas misteriosas puertas cerradas a la visita pública que nadie había podido atravesar y aunque sabía bien que de las 360 estancias del castillo, sólo 14 llegaron a completarse, se moría por descubrir sus secretos.

          Así pues volvió a empezar aquel recorrido que había hecho por todos los medios posibles: en fotos, virtualmente y finalmente por su propio pie; redescubriendo de nuevo aquel historicismo (algo tan típico en el XIX) en el que toda la decoración correspondía al S.XIV, lo cual no necesariamente significaba que concordara, pues el monarca había cogido estilos diferentes.

           Pero el castillo no se quedaba en simple decoración o belleza artística, Luís II era un amante del progreso e incluyó en él todos los avances que pudo, que conocía y que llegó a inventar; de hecho, contiene una completa red de luz eléctrica, el primer teléfono móvil de la historia (con una cobertura de seis metros), e incluso tenía calefacción central desde 1884 lo cual se lograba mediante un sistema de conductos de ventilación por los que circulaba el aire caliente por las habitaciones de los pisos superiores. Había grandes estufas, situadas cerca de la cocina, y se empleaba un montacargas para facilitar el transporte de las enormes cantidades de leña.

          Capítulo aparte merece la cocina, que aprovechaba el calor siguiendo reglas elaboradas por Leonardo da Vinci, Tenía agua caliente y fría y asadores giratorios automáticos para asar venados. Esto se lograba mediante el vapor caliente que ascendía por la chimenea y que movía una turbina; este movimiento giratorio se transmitía por medio de un engranaje al asador.

           Todo esto pensaba Norberto mientras volvía a atravesar aquellas salas, en las que hasta los muebles de las habitaciones del servicio habían sido hechos con sumo cuidado y en el que los gustos del monarca estaban pintados en cada una de las paredes, todas aquellas leyendas germánicas que su amado Wagner había plasmado en grandilocuentes óperas estaban ahí: en el vestíbulo inferior Sigfrido daba la bienvenida; y sin tiempo para respirar se estaba ya en la sala del trono, de estilo bizantino, dorada, hermosa, de dos pisos, arriba de todo, la cúpula estrellada de la que colgaba una impresionante lampara, en apariencia de oro y piedras preciosas, pero que no era sino latón chapado en oro e incrustaciones de cristal teñido de bohemia; y en el mosaico del suelo representan la Tierra con sus plantas y animales; en las paredes se pueden ver a algunos representantes de imperios precristianos; las pinturas de la zona del ábside muestran a Cristo, a los doce Apóstoles y a seis reyes santos, y las pinturas murales presentan hechos de los anteriores y de otros santos; se continuaba con el impresionante comedor hecho en su gran mayoría con roble y Como en todas las estancias privadas del rey, los textiles están trabajados de manera muy lujosa, aquí de seda roja con bordado en oro y orla; pero todo ello era superado por el impresionante dormitorio en el que Tristan e Isolda vivían una y otra vez sus aventuras reflejadas para la inmortalidad en los muros y en el que una bandada de objetos-cisnes decoraban la habitación; una preciosa capilla que reflejaba su unión hacia la dinastía borbónica continuaba la visita; además de un vestidor, un salón en el que Lohegrin volvía a ser un heroe; e incluso una gruta que daba a un despacho que custodiaba Tannhäuser y tantas bellas salas para culminar en la impresionante sala de los cantores, el proyecto predilecto del Rey junto con la sala del trono, y que es todo un monumento a la cultura caballeresca medieval.

          Fue entonces cuando Norberto se dio cuenta de que había pasado tanto tiempo revisando aquel hermoso lugar que el tiempo se le había pasado ampliamente, de hecho, iba llegar impuntual, y no había cosa que odiasen más los alemanes.

          Así que atravesó la innovadora cocina y volvió a salir para dirigirse al lugar de inicio, en donde la taquillera le guió por una zona de oficinas, que naturalmente nunca había visto “¡el viaje acaba de comenzar!” pensó. Una vez dentro de un despacho, la conservadora, mujer de aspecto rudo, gruesa y en general muy alemana; sin mediar palabra le cogió los permisos y empezó a examinarlos con las gafas que llevaba colgadas de una cadenita, probablemente de oro.

    -Espero que sepa el enorme privilegio que tiene accediendo a este lugar –dijo severamente y sin mirarle- aquí no se admite a cualquiera, y mucho menos a estudiantes; no obstante, los largos trámites burocráticos que inició casi desde su llegada a Alemania le han permitido llegar, debo reconocer que es usted un ejemplo de constancia, felicidades –dijo sin el menor sentimiento.

          Norberto nunca se había parado a pensar demasiado en como serían esos archivos, había pasado demasiado tiempo intentando acceder a ellos, pero ahora se daba cuenta de que debía ser casi un lugar de máxima seguridad, a saber lo que habría dentro, debería tener cuidado sino quería meterse en un lío.

          En ese momento una muchacha joven entró y tras saludarla le dejó una antigua llave encima de la mesa.

    -Bien, ya la han traído, procedamos, sígame.

          ¡Hasta que punto debían ser importantes si hasta las personas que trabajaban dentro estaban encerradas! “¡esto ni la biblioteca del Congreso de los EEUU!” pensó Norberto.

          Avanzaron por más oficinas hasta que ya se llegó a una parte claramente virgen, apenas tocada a partir de la muerte de Luís II, no había gran cosa pero las vistas eran una auténtica maravilla.

          Tras atravesar un largo pasillo, por fin llegaron a unas dobles puertas en las que aparecía un cartel moderno en el que ponía “archivos”, la conservadora metió la llave, que chirrió dentro de la cerradura hasta que por fin cedió y se abrieron las puertas.

    -Como es licenciado en Historia no debería tener que decírselo, pero siempre es mejor dejar claras las cosas, no ponga ningún documento bajo una luz demasiado fuerte, o se deteriorará, procure utilizarla de modo indirecto y mantenga las puertas cerradas.

          Y dicho esto le entrego la llave, cerró las puertas y se marchó, pero Norberto apenas la había oído, lo que tenía delante, los míticos y ansiados archivos de Neuschwanstein le habían dejado estupefacto, y por nada positivo.

          Lo que tenía delante no eran unos archivos, no era una biblioteca, ¡era un vulgar trastero!, una habitación sin ventanas, mal ventilada y claramente húmeda, muy poco apta para conservar nada, y mucho menos documentos importantes para la historia de un país; de repente comenzó a no extrañarle nada que no dejaran pasar a nadie, ¡aquello era una vergüenza!, ¡una auténtica infamia!. Fue entonces cuando toda la alegría que había sentido, la ansiedad que le corroía desde las pocas semanas antes en que le dieron la autorización empezó a derrumbarse totalmente “en esta situación, podría tardar meses, años, incluso décadas en encontrar algo minimamente interesante, y quizás, ni tan siquiera lo haya” pensó mientras miraba la horrible perspectiva de un lugar oscuro iluminado únicamente por una bombilla que le daba un aspecto aún más tétrico y deprimente a aquel lugar lleno de algunos muebles, cuadros y sobre todo de múltiples lonas blancas que cubrían cajas de cartón, probablemente llenas de archivos parroquiales amarillentos carentes de utilidad para él

          Se sentó acongojado en una silla estilo imperio del XIX que no estaba en demasiado mal estado. Entonces tuvo la necesidad de llorar, y aunque intentó evitarlo, una lágrima salió de sus ojos y resbaló por toda su cara.

     

    Continuará...

    October 25

    High school musical

    O como un telefilme se convierte en una leyenda

    TITULO ORIGINAL High School Musical (TV)
    AÑO
    2006
    DURACIÓN
    93 min.  
    PAÍS EEUU
    DIRECTOR Kenny Ortega
    GUIÓN Peter Barsocchini
    MÚSICA David Lawrence
    FOTOGRAFÍA Gordon Lonsdale
    REPARTO Zac Efron, Vanessa Anne Hudgens, Ashley Tisdale, Lucas Grabeel, Alyson Reed, Corbin Bleu, Monique Coleman, Olesya Rulin
    PRODUCTORA Walt Disney Pictures
    WEB OFICIAL http://psc.disney.go.com/disneychannel/originalmovies/highschoolmusical/index.html
     Durante unas vacaciones de Navidad, los jóvenes Troy y Gabriella (dos adolescentes en principo con pocas cosas en común) se conocen. Ambos descubren su interés mutuo por la música durante un concurso de karaoke, y deciden presentarse al casting del musical del instituto.

     

          Con el propósito de completar la saga de High school musical y que haya críticas de las tres películas, lanzo en el mismo día del estreno de la 3ª y última esta crítica de la primera (la segunda ya se hizo en su momento, cuando se estrenó en televisión y puede encontrarse en esta misma sección).

          Lo cierto es que lo que muchas personas no saben es que esta película no se hizo con la intención de triunfar, en absoluto, se hizo como un telefilme más de los que produce Disney channel, como podrían ser The cheetah girls o Las gemelas vuelven a hechizar; y como tal está concebido.

          La historia en principio no es nada original, típico chico popular conoce a típica chica estudiosa y sus conflictos con la sociedad en plan Romeo y Julieta para que el amor triunfe al final; el guión, tampoco es ninguna maravilla; quizás lo más interesante es el hecho de que nadie les apoye en eso y sobre todo y ante todo, lo que le dio el gran éxito ha sido este renacimiento del cine musical, expresado claramente en el triunfo de esta película.

          La dirección es de telefilme, nada extremadamente destacable para un director que hace lo que puede con los medios limitados que tiene.

           Del resto de la parte técnica tampoco hay nada extremadamente destacable, sólo quizás, el colorido de la película en general que la hacen en todo momento alegre, lo que hay que agradecer al departamento de fotografía, el de decorados y el de vestuario.

          Los actores son las típicas promesas de Disney Channel, chicos adolescentes con los que su público se pueda identificar mayoritariamente (que gracia tiene pensar que cuando se estrenó la que se anunciaba como la gran estrella de la película fuera Ashley Tisdale, que quedó rápidamente reducida a secundaria por la adoración que se le profeso a Zac Efron), por lo cual no lo hacen mal, pero tampoco son unos divos de la interpretación, de hecho, creo que fueron mejorando según pasaban las películas, lo cual es bueno.

          La música por su parte no me resultó en su momento nada extremadamente destacable, quizás sí el dúo final, la canción del status quo o "we're all in this together".

          Las coreografías ya son otro cantar, desde el principio fueron extremadamente espectaculares y dignas de un buen musical

          Añadir como curiosidad, que los números musicales fueron aumentando y aumentando según se vio el éxito que tenían en las películas.

          Una cosa importante a comentar es que no puedo evitar compararla con Grease, en cierto modo son el mismo tipo de película y dirigidos aun mismo público… me parece que hay muchos interesantes paralelismos.

          En definitiva, que esta película es una auténtica leyenda en el más amplio sentido de la palabra: la historia de cómo un vulgar telefilme se convirtió en un movimiento de masas, es realmente cierto que la realidad siempre supera a la ficción

     

    Valoración final: un telefilme musical más de Disney Channel no superior en absoluto a otros del estilo y que comenten el enorme error de centrarse más en crear música de listas de éxito que en hacer un verdadero musical

    High school musical 3: fin de curso

    El final de una saga 

    Walt Disney Pictures - High School Musical 3: Fin de Curso - Estreno en cines 24 de Octubre
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    En “High School Musical 3: Fin de curso” Troy y Gabriella acaban el último año y deben enfrentarse a la perspectiva de una separación, ya que su futuro universitario toma direcciones diferentes. Junto al resto de los Wildcats, ponen en escena un elaborado musical de primavera que refleja sus experiencias, esperanzas y miedos de cara al futuro. Con nueva e increíble música e impresionantes bailes creados para aprovechar al máximo las posibilidades que brinda la gran pantalla, este gran espectáculo cinematográfico ofrece diversión a tope con el grupo del East High, que rebosa talento.
    Walt Disney Pictures - High School Musical 3: Fin de Curso
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    No te pierdas High School Musical 2: Edición Dance que ya está disponible en DVD ¡y descubre dónde empezó todo en el exitazo original, High School Musical! Con un montón de contenidos extra, puedes participar de nuevo En las aventuras de los Wildcats antes del lanzamiento de su primera película.
    ¡Y MÁS! Ponte al día de lo que ha pasado hasta ahora...
    Disponible en Disney DVD
    blank High School Musical: Remix High School Music 2: Extended Edition blank
    ¡Ya disponible!
     
    TITULO ORIGINAL High School Musical 3: Senior Year
    AÑO
    2008
    DURACIÓN
    100 min.  
    PAÍS EEUU
    DIRECTOR Kenny Ortega
    GUIÓN Peter Barsocchini
    MÚSICA David Lawrence
    FOTOGRAFÍA Daniel Aranyó
    REPARTO Zac Efron, Vanessa Anne-Hudgens, Ashley Tisdale, Corbin Bleu, Lucas Grabeel, Matt Prokop, Monique Coleman, Bart Johnson, Ryne Sanborn, Kaycee Stroh, Olesya Rulin, Justin Martin, Jemma McKenzie-Brown, Leslie Wing, Alyson Reed, Chris Warren Jr.
    PRODUCTORA Walt Disney Pictures

    SINOPSIS: Tercera entrega del popular musical de Disney creado para televisión. Troy (Zac Efron) y Gabriella (Vanessa Hudgens), alumnos del último curso, se enfrentan a la perspectiva de la separación ya que ambos emprenderán caminos diferentes en la universidad. Con ayuda del resto de los Wildcats, realizan un elaborado musical de primavera que refleja sus experiencias, sus esperanzas y sus inquietudes ante el futuro...  

     

          Como siempre que puedo, y especialmente tratándose de un musical, trato de publicar la crítica el mismo día del estreno, así que ahí va.

          Debe estar de moda matar a las gallinas de los huevos de oro, Rowling lo ha hecho con Harry Potter y ahora los creadores de esta multimillonaria saga la cierran también a lo grande con su estreno en cine (ahora bien, de los huevos de oro salen también pollitos, y posibles nuevas gallinas de oro, Rowling está haciendo un libro sobre el mundo de Harry Potter y en este caso se habla de una cuarta parte con los nuevos personajes presentados en esta película, pero sólo es un rumor), a saber porqué, pero el caso es que todo lo que tiene éxito parece querer acabar en la cumbre, y no hay duda posible de que es una despedida, el final de la cinta, que casi parece de una obra de teatro, no deja lugar a dudas y sin duda la última canción High school musical quedará en la mente de muchos como el recuerdo de mejores tiempos pasados.

           El porque de este repentino final es adivinable y desde luego no me parece que le convenga a nadie, Disney ha ganado mucho dinero, y los actores, sinceramente, dudo mucho que consigan participar en algún otro producto o que vuelvan a saborear las mieles del éxito, ni siquiera Zac Efron que fue el único que consiguió hacer algo en medio de esta saga (el musical Hairspray) quizás la que mejor tiene cubiertas las espaldas es Ashley Tisdale, protegida de Disney (al menos mientras sea joven, no se que pasará luego) y que ha participado en varias de sus proyectos, el último, poner voz a la tremenda Candance de la serie animada Phineas y Ferb.

          En cualquier caso, esto es una crítica cinematográfica y no un gabinete astrológico, con lo cual, procedamos a ello.

          La película originalmente, por lo visto iba a ir sobre el halloween, pero se modificó para ser final de curso y así acabar la saga, en la que consiguieron reunir de nuevo brillantemente a todo el elenco, tanto los más importantes como los que salían de refilón, todo un logro que hace que la película esté muy cuidada, por lo que el departamento de casting merece todos los aplausos.

           En cuanto a la historia, es bastante original y está bien llevada por el guión, de modo que, aún no siendo lo más de lo más, es entretenida e interesante; sorprendentemente y a pesar de que creía que la inclusión de nuevos personajes de última hora iba a acabar con la película, estos se integran perfectamente y se hacen un sitio de la mejor forma (no leas este paréntesis si no has visto la película: magnífico por cierto esa vuelta de hoja al personaje de Tiara muy a lo Eva al desnudo) y hasta llegas a apreciarlos a pesar de que no son parte del elenco permanente. Un error del guión podría ser el hecho de que centra demasiado la atención en Troy y Gabriela, de modo que los demás personajes no sabemos realmente como acaban y si las parejas seguirán juntas.

          La dirección no hace ninguna maravilla con el material que tiene que tampoco es extremadamente excepcional y se dedica a intentar salir adelante como bien puede, dirigiéndola más como un telefilme que como una película cinematográfica, pero no hace un mal trabajo

          El trabajo de decorados, vestuario y peluquería es simplemente brillante y muy acorde y respetuoso con todo lo anterior (vamos, que por tener más presupuesto no hacen desfases extraños)

          La fotografía es más cinematográfica, pero tampoco es nada destacable.

          En cuanto a los actores, se dedican a volver a hacer los mismos papeles que hicieron en las anteriores entregas sin aportarles ninguna novedad a los personajes, haciéndolos incluso planos (aunque eso es culpa del guión); sólo son destacables en ese terreno quizás Ashley Tisdale y Corbin blue, y naturalmente, los nuevos: Jemma McKenzie-Brown y Matt Prokop, pero quizás sólo es así porque son una bocanada de aire fresco.

          Y ahora toca hablar de la música, algo básico en un musical; sinceramente, cuando vi la segunda parte (hay la crítica aquí en Universo de A, que es por cierto una de las más visitadas) sentí esperanza respecto a esas películas que habían empezado como, en mi opinión, un telefilme más de Disney Channel puesto que en la 2, la película había conseguido ser realmente un musical con todas las de la ley. Desgraciadamente, no puedo decir que con esta película se haya hecho una buena progresión, la mayoría de las canciones son insulsamente comerciales y tienen poco de musical, parecen más bien realizadas para que la banda sonora alcance los números uno de las listas musicales que para formar parte de una película de este género, lo cual es un error a todos los niveles; en cualquier caso, hay que destacar todos los dúos románticos de la película que son obras maestras y quizás también la última canción que queda como lema para todos los fans.

          Las coreografías son magníficas aunque no novedosas frente a la anterior entrega, no parece que se haya aprovechado demasiado las posibilidades del cine como dijeron que harían.

          Otro tema a alabar son los constantes homenajes, tanto a las anteriores entregas (aparecen de fondo canciones míticas como Fabulous o We’re all in this together), como al musical en general (hay claros homenajes a Rent, Fiebre del sabado noche o los musicales de los 30 de Busby Berckley).

          Sólo me queda concluir, que aunque será un buen final para los fans, no creo que sea la mejor de la saga, ese título se lo lleva por superioridad total la segunda parte.

          Por último decir que los que lo hicieron fatal fue el departamento de publicidad, que logró hacer un trailer mejor que la película y en el que incluyó imágenes que ni siquiera salen en ella; eso sin nombrar el bombardeo de Disney Channel también con cosas que se dejan fuera y lo que conlleva cierta decepción.

          ¡Ah! Y unas últimas anécdotas antes de acabar; lo cierto es que nunca he sido consciente del movimiento fan que hay alrededor de esta película hasta hoy, cuando en el cine todo el mundo perdió las formalidades y aplaudía al principio, al final y a cada canción (¡como si estuviéramos en el teatro!); eso ya sin nombrar cuando el actor protagonista aparecía sudado o se quitaba alguna prenda, momento en que se daban unos gritos…, en fin, que es emocionante ver películas con gente que las vive de verdad; fue realmente increíble, hasta yo no pude resistirme a aplaudir alguna que otra vez.

          Finalmente decir, que aunque me alegro enormemente por el éxito del cine musical, lo cierto es que no me parece que este sea el camino adecuado a seguir para el género, porque podría acabar derivando en musicales con canciones sin sentido como en Camp Rock y eso llevaría inmediatamente al género a la decadencia antes de volver a pasar por una etapa dorada que tanto se merece; así que esperemos pues, musicales con más preocupados por la calidad de la película y que piensen menos en como meter sus canciones en las de listas de éxitos

     

    Valoración final: podría haber sido mejor, especialmente después de haberle dado tanto bombo; parece más una futura lista de éxitos musicales que una película del género musical.

     
    October 23

    La herencia del Rey loco: capítulo 2

         A petición reiterada de la que es últimamente la comentarista más asidua de este universo, no he podido resistirme a escribir una nueva entrega de este nuevo relato para que todos puedan disfrutarlo (¡y comentarlo!), en fin, no me queda sino escribir:

     

    Capítulo 2:

     

          Norberto, un chico de una altura normal, de cabello castaño y ojos del mismo color que solía vestir siempre de una forma bastante clásica, no exenta de cierta sofisticación, aunque siempre con discreción; se bajó del coche sintiéndose como una estrella de cine, y no era para menos, no quería pensar ni en lo que valía aquel coche. Repentinamente sintió miedo a que se lo robaran, pero rápidamente se tranquilizó bromeando para sí mismo que para Herman perder ese coche era como perder un llavero, al fin y al cabo, sabía de buena tinta que su familia tenía una gran colección.

          Y allí estaba de nuevo el pequeñísimo pueblo de Schwangau, lugar que, como la mayoría de los pueblos centroeuropeos, era muy colorido, de los balcones colgaban flores e incluso a veces las paredes tenían pintados grandes dibujos o letras muy ornamentales anunciando que tipo de casa es. Lo cierto es que lo primero que le vino a la cabeza a Norberto la primera vez que lo visitó fue que era como un parque temático, y la verdad, no anda muy lejos de eso, no sólo debido a sus reducidas dimensiones y el hecho de que parezca algo casi artificial, sino debido a que al menos el 90% de los bajos eran tiendas de souvenirs, a las que acudían masivamente los turistas en el peor sentido de la palabra, allí, se podía encontrar desde llaveros y cojines con el emblema de la monarquía bávara hasta figuras de Luis II y Sissí; pero al fin y al cabo, de algo tenía que vivir ese pueblo perdido en medio de las montañas.

          Afortunadamente para Norberto, que odiaba profundamente a esos turistas de “información ligerita, foto y adios” (y que por encima eran los más frecuentes debido a las dificultades para llegar a ese lugar, con lo que los turistas iban gracias a los grandes grupos de viajes que organizaban excursiones másivas con horrendas visitas guiadas -que Norberto tuvo la oportunidad de vivir- en las que se iba a toda prisa, porque al fin y al cabo, detrás venía otro grupo) no estaban en temporada alta, con lo cual, tendría la oportunidad de revisitar esos paraísos de imaginación y soledad de Luis II tal como el monarca los había imaginado y deseado.

          Lo cierto es que, cada vez que iba allí y lo veía cargado de aquellos turistas no dejaba de pensar en la enorme vergüenza y horror que sentiría aquel Rey si viera sus parajes invadidos por semejante plebe inculta y sin ningún interés por aprender o entender; de hecho, Norberto había llegado a la cruel conclusión de que se había prostituido totalmente al monumento.

          Sin embargo, aquel día no estaba para premisas filosóficas, aquel era el día de su triunfo, y debía ser feliz, y sin duda lo era mientras contemplaba el pequeño castillo amarillo de Hohenschwangau, menos conocido que el otro con el que compartía el lugar.

           Y fue de aquella, y mientras continuaba su ascensión hacia su destino final, cuando no pudo evitar recordar la historia de Luís II y los tremendos paralelismos que encontraba consigo mismo.

          Lo cierto es que, aunque el monarca en principio no le fascinó demasiado, una vez que empezó a conocer más datos de él, llegó a entusiasmarle más que sus propias construcciones, porque lo cierto era que Luis II de Baviera, apodado por algunos “el rey loco” era una persona excepcional, y como la mayoría de los humanos que osaron serlo, tuvo una vida desgraciada y un trágico final, que según a los que les gusta la polémica y el amarillismo en la historia, ya venía de la maldición de su familia, una de las más antiguas de Europa,  los Wittelsbach.

           En cualquier caso el joven Luís fue educado severamente como Príncipe heredero (según algunos, de forma extremada, lo que favorecería el que necesitase evadirse) y sólo encontraba consuelo en los cuentos de su madre y principalmente de sus ayas acerca de las leyendas germánicas y los cuentos de hadas en general, de modo que pronto héroes como Tristan o Tannhäuser se adueñaron de su imaginación; en ello también influyó una institutriz que le hablaba de las glorias del Versalles de Luís XIV. A todo esto debe sumarse que se crió en aquel hermoso castillo amarillo rodeado de montañas como en las leyendas y cuentos que adoraba y desde el que soñaría con construir el futuro Neuschwanstein en aquel lugar llamado Condado de Ostallgäu, es decir, Condado del Cisne. Completaron también sus gustos algo que su familia había adorado tradicionalmente: el arte; de hecho, su abuelo Luís I (del que le venía el nombre) había recreado muchos de los grandes monumentos del mundo entero en la capital del reino, Munich.

           Y adoraba todas esas cosas, hasta el punto que empezó a volverse más introvertido porque según el mismo decía, le gustaba pasar el tiempo recreando cosas hermosas en su imaginación; sí, el Príncipe Luís era decididamente desde pequeño un amante de la belleza.

          Sin embargo, pronto todo cambiaría para aquel Príncipe que quería ser azul, puesto que su padre murió prematuramente, convirtiéndole en rey a los 19 años. Durante el entierro algunos dijeron que el hermoso rey parecía un ser de otro mundo, y pronto descubrirían que era así, ya que, el ya Luís II era un soñador incurable, un personaje sacado de un cuento de hadas condenado a vivir en el cruel mundo real, y lo que era más terrible, en el cruel mundo real del XIX europeo; así, Norberto pensaba, que aunque algunos historiadores decían que el monarca hubiera sido más feliz en la época de las monarquías absolutas a las que tuvo como modelo; lo cierto es que el creía que realmente Luís II sólo hubiera sido feliz si tuviera que besar a la Bella durmiente y a continuación vivir felices y comer perdices.

          Y quizás esta conclusión del joven historiador no andaba demasiado desencaminada, puesto que una de las primeras cosas que hizo Luís II fue ordenar traer al que él llamaba “el maestro Wagner” como fuera, eso era debido a que lo idolatraba y con él pensaba realizar su gran plan de llenar su reino de belleza, y ¿Quién discutiría que la música es una de las mejores opciones para tal propósito?.

          Y así sería, durante ese tiempo Richard Wagner haría algunas de sus mejores óperas que entusiasmarían tremendamente al joven monarca que no podía sino alabarle y pasar horas y horas con él, deshaciéndose en regalos y dándole todo lo que pedía.

           Y el vil compositor lo sabía, y viendo esto se aprovechó rápidamente de él, al fin y al cabo, sabía que el ingenuo monarca no le iba a negar nada, y él estaba tan seguro de su poder que no dudaba en enseñarlo con toda ostentación.

          Esto rápidamente provocó que se ganara enemigos por todas partes y que las presiones sobre el pobre y bienintencionado Luís II que no quería dar crédito bajo ningún concepto a ninguna mala opinión (por muy justificada que fuera) de su adorado compositor, estuvieran por todas partes; hasta tal punto que el consejo de ministros con el apoyo de la Reina madre amenazó con dimitir en pleno si Wagner no abandonaba el país. Y fue así como un dolidísimo Luis II vio marchar a su dios en la tierra.

          Pero esa no era la única resolución que el ministerio le exigía al Rey, era un imperativo que se casase cuanto antes. El Rey, que no tenía ni el más mínimo interés en el matrimonio, hasta ese momento sólo había adorado a una mujer, su buena y comprensiva prima, la Emperatriz Isabel de Austria y Hungría (conocida popularmente como Sissí), con la que siempre mantuvo una gran correspondencia (y que llegó a asemejarse enormemente a su primo, también pasó su vida huyendo de las hipocresías de este mundo, lo que solucionó viajando sin parar, no estableciéndose en ningún lugar, alejándose continuamente de aquella miserable corte de Viena a la que despreciaba y que la odiaba); pero naturalmente, ella no era una posibilidad, así que eligió a la hermana de esta que gozaba de cierto parecido, la prometida del Rey de Baviera se llamaba Sofía.

           Y lo que comenzó como una relación de gran romanticismo en la que Luís II veía a su prometida como la heroína o princesita de sus cuentos de hadas y a la que llegó a enviar cartas de amor firmando como Tristan o Lohegrin, no tardó en apagarse; básicamente porque el soberano o no se decidía o no quería decidirse, así que retrasaba continuamente la fecha de la boda; lo que llevó a que le padre de la joven novia le pusiera un ultimátum. El Rey bávaro canceló el compromiso.

          Y lo cierto es que era muy probable que ese desinterés por el matrimonio y por las mujeres en general se debiera a su homosexualidad contra la que intentó luchar toda su vida, al fin y al cabo, él quería ser un buen católico y la práctica de semejante aberración sodomita, aún sin poder impedirla, le llenaba de temor como relataba en sus diarios perdidos en la 2ª guerra mundial (aunque Norberto pensaba que habían sido oportunamente perdidos y ello era un capítulo importante de su tesis).

          Pero para desgracia del monarca, sus problemas estarían muy lejos de acabarse ahí; condenado a vivir en una época tumultuosa, se vio obligado a formar parte de la unificación alemana que proclamó emperador a Federico Guillermo IV, lo que disminuyó cuantitativamente su poder, y que arrastró al reino que ya no era capaz de reconocer a terribles guerras con las que estaba en total desacuerdo; sí, Luis II era un estandarte de la cultura, de la paz, aquellos delirios imperialistas y de grandes conquistas le tenían sin cuidado, él lo que quería era un reino de belleza y de arte, un reino de músicos, pintores, arquitectos, escultores… etc, pero como le habían arrebatado su reino aquellos políticos corruptos, aquellos horribles prusianos y aquel terrible Bismarck, y sabiendo que no podía abdicar debido a la locura de su pobre hermano Otto; decidió crear unos nuevos reinos, algo que ya no le podrían quitar, creado a su imagen y semejanza: sus hermosos castillos, que fueron Linderhof (un hermoso palacete rococó), Herrenchiemsee (una réplica reducida de Versalles) y Neuschwanstein (un castillo como sacado de cuento de hadas); castillos que, contrariamente a lo que muchos piensan, en ellos no se despilfarró el dinero del estado bávaro, sino la fortuna personal del monarca; y que estarían equipados con las más avanzadas tecnologías de la época, y algunas de ellas inventadas por el propio Rey.

          Ahora Luís II ya podía ser relativamente feliz, encerrado en aquel sueño en el que podía realizar banquetes con personajes imaginarios como María Antonieta o Madame de Pompadour; pero al fin y al cabo, un encierro es un encierro y no dudaría en criticar abiertamente tanto al gobierno como a la Casa Imperial; además de negarse a volver a Munich (lugar donde debía residir un número determinado de días al año).

           Por esas razones pronto aquel Rey se convirtió en un inconveniente, así que eso, y las ambiciones de algunos parientes provocaron que rápidamente, y sin examen previo se le declaró loco e incapacitado para reinar, por lo que una comitiva de ministros fueron a detenerlo, pero el monarca, que gozaba de simpatía entre el pueblo y los sirvientes fue avisado, pero en vez de huir a Austria o volver a Munich pidió suicidarse tirándose desde la torre más alta del castillo de Neuschwanstein donde llevaba residiendo varios años, algo por otra parte muy romántico y muy propio de una persona como era él.

          Finalmente, y en un segundo intento se consiguió detenerle y lo llevaron prisionero al castillo de Berg; su cautiverio en cambio no duraría demasiado, tres días después moría ahogado en el lago cercano; las razones serán siempre un misterio y son de lo más variadas, algunos dijeron que cuando daban en paseo el Rey ya sea por un ataque de locura o por voluntad propia asesinó al doctor que lo acompañaba y luego se suicidó; otra, más romántica, asegura que al otro lado del lago se encontraba veraneando su amada Sissí (que fue sin duda la más conmocionada por la muerte de su infortunado primo, al que dejaría un ramo de violetas en sus manos cuando estaba en el ataud y del que diría tristemente "El rey no estaba loco. No era más que un excéntrico que vivía en un mundo de sueños. Si lo hubiesen tratado con más suavidad, seguramente le habrían evitado un fin tan terrible") y que el pobre Luís intentó cruzar el lago para hallar refugio junto a su prima y que en el intento pereció; en cambio, la que más creía Norberto, era aquella que decía que, teniendo en cuenta el hecho de que Luís II era un gran nadador, era imposible que se hubiera ahogado, por lo que lo más probable es que doctor y paciente fueran asesinados muy oportunamente.

          Y, dejando de lado las cuestiones históricas, Norberto pensaba mientras subía, como siempre hacía, al puente que el mismo Luís II había hecho construir y desde él que se apreciaba una impresionante vista lateral del castillo que es una de las más conocidas y fotografiadas; que el personaje histórico y él tenían muchas cosas en común, así, Norberto también era muy soñador, odiaba la hipocresía y tenía unos fuertes valores morales los cuales le hacían bastante ingenuo y siempre bienintencionado; adoraba el arte y la historia por encima de todo, lo que le hacía un humanista moderno, y sentía verdadera fascinación por los mundos maravillosos e inexistentes que evocaban los cuentos de hadas en los que el protagonista al final siempre acababa perfectamente, el bien triunfaba y el mal perecía para que todos pudieran ser felices y comer perdices; todo lo cual, le había llevado más de una vez al igual que le había pasado a su admirado y trágico monarca, a darse de bruces más de una vez contra la realidad.

          En estas reflexiones se encontraba Norberto cuando por fin, cruzó el portalón del castillo para ver, por primera vez, habitaciones que muy pocas personas habían visitado, lo cual le emocionaba extremadamente.

     

    Continuará…

    October 18

    Cuarta parte de Notas de aburrimiento

          Ya han llegado nuevas notas de aburrimiento que no son nada aburridas… ¡a divertirse se ha dicho!:

     

    Nota 6:

     

          Vale, ya me acerco hacia el instituto, vuelvo a sentir terror, lo tengo a la vista y no se que hacer, ¡ay! ¡¿Que hago?!, odio los primeros días, no deberían de existir, debería de haber sólo segundos días (aunque si sólo existieran segundos días estos serían primeros días puesto que no habría un primero previo, y eso no solucionaría nada, ¡ayyy!); vale ya se, soy funcionario, haré lo que sabe hacer todo buen funcionario… ¡darse de baja por depresión!, así no tendré que ir en unos cuantos meses; aunque ya me lo imagino, después de un par de semanas el psiquiatra dictaminará cruelmente: “su problema no es mental señor mío, su problema reside en la dureza de su cara, más dura que el cemento”, y entonces le pasará un circular a la directora que se lo contará a todo el centro donde me mirarán y susurrarán a mis espaldas, y entonces caeré realmente en una depresión del agobio y del temor porque no conseguiré tener una relación social decente porque todos me considerarán un mentiroso; pero no servirá de nada, porque aunque tenga una depresión nadie me creerá ya que el horrible psiquiatra se habrá encargado de mandar otra circular a todos los médicos de la sanidad pública y privada para que tengan claro que soy un farsante y no me crean una palabra; y así yo, en la flor de la vida, moriré de angustia y desesperación por culpa de una depresión.

          Visto esto, sí, decididamente será mejor entrar; no puedo permitirme morir ahora y que Ildefonso se quede huérfano, o peor que encuentren a su horrible madre y se lo entreguen para que ella le pueda aprender a disfrutar del amor libre y de las ventajas que tiene el analfabetismo bajo el lema “¿Quién quiere estudiar cuando puede fornicar?”; ¡que horror, decididamente me voy a armar de valor y entrar de una vez!

     

    Nota 7:

     

          Err, antes repasaré mi nota de ánimo (la 3), a ver, a ver, era sobre Tomás de Torquemada, el nombre del instituto, digo así “en cualquier caso es un nombre que inspira tranquilidad, "Tomás de torquemada" creo que lo convertiré en mi buena señal del día, en el símbolo de mi bienestar, pensaré en todas sus grandes acciones (cuando me acuerde de una) y me las pondré como ejemplo de conducta para el resto de mi vida, si, decididamente necesito una figura de la que tomar ejemplo”; ahora si que siento valor, voy a entrar, ¡por Tomás de Torquemada!

     

    Nota 8:

     

          He leído el cartel del instituto (uno bastante antiguo), ponía lo siguiente “Instituto Inquisidor Tomás de Torquemada” y debajo aclaraba (por si fuera poco) “el martillo de los herejes, la luz de España, el salvador de su país, el honor de su orden”, repentinamente y como un rayo he recordado quien era; uno de los mayores asesinos de la historia española, el primer sumo inquisidor: torturaba y quemaba a la gente, expulsó a los judíos de España y durante su mandato fueron quemadas más de diez mil personas y otras veintisiete mil sufrieron penas infamantes… ¡Oh Dios!, ¡Y este iba a ser mi ejemplo vital!, ¡como voy a entrar en ese lugar teniendo como ejemplo a un asesino!, empiezo bien buscando mi buena señal desde luego.

          Pero la culpa no es del todo mía, ¿a quien se le ocurrió llamar a un instituto así?, bueno da igual, entraré y olvidaré todo esto, con un poco de suerte no me quemarán en la plaza mayor por ser padre soltero y porque mi mujer sea una furcia.

     

    Nota 9:

     

          Este lugar es sumamente extraño, tan pronto entré, vi pasar a una chica relativamente joven que se quedó mirándome, yo la miré y ella corrió hacia mí diciendome:

    -Oiga, ¿usted no será el nuevo conserje-reprográfo?

    -Sí claro, soy Abelardo Bueno, encantado –dije tendiéndole la mano.

    -Pero… ¡sí ha llegado usted un cuarto de hora antes!, ¡salga inmediatamente! –dijo casi gritando- tendremos que adelantarlo todo –dijo como si estuviera a punto de planificar la invasión de un país.

          Y estoy fuera del instituto, otra vez delante de la placa esperando a que sea en punto.

     

    Nota 10:

     

          Cuando entré la chica ya no estaba, ¡había todo un comité esperándome!; “que amables” pensé yo, aunque esa impresión se me sacaría bien pronto.

           Lo cierto es que estaban colocados de una forma muy especial, jerárquica, y en el centro y un paso por delante de todos había una mujer superpreparada a nivel de vestuario, maquillaje y peinado.

           Me quedé paralizado, no sabía que hacer, me sentía como si estuviese en un besamanos en el Palacio real y no supiera muy bien donde estaba mi sitio.

           Todos me miraban así que decidí avanzar, e iba a empezar a hablar cuando la superpreparada (que me fijé en que llevaba el mismo modelo que había llevado la Reina en un viaje oficial y que había visto en la portada de la revista Adios) se adelantó:

    -Bienvenidoooo –dijo con una voz tan melodiosa como falsa- Soy Almudena de Castro, la directora de este centro –en ese momento me pregunté si debería hacer la reverencia francesa o la austriaca- espero que perdone el desorden de esta ceremonia de recepción, pero lo cierto es que llegó antes de lo que pensábamos –me dijo con mirada acusatoria-, en cualquier caso, me alegro de que ya esté con nosotros, mire, le presento a la subdirectora Diana Vázquez, consúltela siempre que quiera saber algo sobre la dirección o acceder a mí –bien, ahora ya sé como pedir audiencia-, por cierto, ¿usted como se llama?, ni siquiera se ha presentado –dijo como si yo fuera la persona más descortés del mundo.

    -Err, sí

    -“Err” no es una palabra querido –me dijo con voz amenazadora- trate de no actuar así delante de los alumnos, ellos nos ven como ejemplos, por tanto debemos dar una imagen en todo momento, y la de seguridad en sí mismos es vital.

    -Abelardo Bueno, mi nombre es Abelardo Bueno

    -Desde luego no es una presentación muy correcta pero deberemos conformarnos mientras le adiestramos en el protocolo del instituto -¿protocolo?, ¿Dónde cree que estamos?- en cualquier caso, me parece usted encantador y muy natural –dijo con una sonrisa falsísima- y creo sinceramente que seremos muy buenos amigos, ¿no lo cree usted así? –afortunadamente no me dejo responder, puesto que hizo un gesto a lo Luis XIV con el cual daba por concluida la “ceremonia” y todos regresaron a sus puestos; todo muy majestuoso sí, pero nadie se había molestado aún en enseñarme donde trabajo, tendré que buscar reprografía yo solito.

     

    Nota 11:

     

          ¡Menos mal! Cuando se han ido al fin ha llegado una persona normal, es Mari, mi compañera de reprografía, una mujer rubia (de bote), ya entrada en años y bastante oronda por expresarlo de manera fina; ella me ha enseñado donde está la oficina del conserje que está anexa a reprografía, al menos están pegadas (no como en el otro instituto en el que tenía que ir andando de un lado a otro continuamente)

     

    Nota 12:

     

          No llevaba ni tres minutos en la oficina del conserje instanlándome cuando ha aparecido otra mujer joven que venía con aires de espía internacional:

    -Disculpe –dijo susurrando y cerrando la puerta con sigilo, mientras yo me temía que estuviera insinuándoseme sexualmente- ¿es usted el nuevo conserje?

    -Sí así…

    -¡¡¡No hable tan alto!!! –dijo muy alterada- escuche, debe venir conmigo, la jefa de estudios –dijo con voz grave- quiere hablarle.

          Por alguna extraña razón decidí seguir a la misteriosa mujer que parecía disfrutar imitando las películas de Bond, James Bond mirando en los bordes de las paredes y otras cosas por el estilo, sólo le faltó coger un cigarrillo con boquilla para completar la escena, quizás la próxima vez.

          Por fin nos paramos delante de la puerta del salón de actos (bueno, al menos seguir a esta tipa ha tenido la ventaja de conocer mejor el nuevo instituto), a continuación ella echó su melena rizada hacia atrás cual anuncio de chica pantene y me dijo:

    -Pase, le está esperando –en este momento no puede evitar recordar secuencias de El padrino.

          Entré mientras ella cerraba la puerta con llave y se quedaba fuera, con lo que empecé a asustarme de verdad, entre otras cosas porque el lugar estaba totalmente oscuro, aunque pude distinguir que era como un teatro, pues al final del todo había un telón con sus cortinillas.

          Después de aproximadamente medio minuto el telón se levantó y las luces del escenario se encendieron y yo pensé si debía sentarme a comer palomitas.

          En el centro del escenario, iluminada por todos los focos estaba otra mujer sentada en una silla escolar como las que había en todo el salón, era quizás algo más joven que la madura directora pero con pocos años de diferencia y que vestía más informal (además de ser más gorda que ella también); me sonrió, se levantó, descendió de donde estaba entronizada sonriéndome todo el rato y me dijo:

    -Hola, soy la jefa de estudios Alicia Peral

           Tuve miedo de deshacer el protocolo de esta nueva recepción (que no parecía demasiado oficial), así que me quede sin saber que hacer, finalmente me tendió la mano así que se la choque mientras decía:

    -Yo Abelardo Bueno, encantado.

    -Me alegro de tenerlo con nosotros Abelardo –es sorprendente la cantidad de gente que se alegra de que esté aquí, ¡estarían saturados de fotocopias o perderían las llaves del instituto continuamente, porque sino no se explica!- ¿sabe que es usted muy atractivo? –la forma descarada de hacerme la pelota de esta mujer está empezando a ponerme nervioso- en cualquier caso creo que seremos muy buenos amigos –creo que esta mañana he batido el record de amistades hechas en menos tiempo de toda mi vida- supongo que ya ha conocido a la de Castro –dijo con visible repulsa a pesar de que intentaba disimularlo- no le tome a mal su desprecio hacia usted ni esa forma de tratarle como si usted no fuera nadie…

    -Bueno, no creo que fuera… -intenté intervenir pero ella siguió a lo suyo.

    -la pobre tiene está muy enferma, es una megalómana obsesiva compulsiva y estoy segura de que usted opina que debería de retirarse por su bien, ya que así podremos contribuir a su mayor bienestar.

    -Verá, es que yo no soy psiquiatra ¿sabe?

    -Bueno –siguió sin escucharme- en cualquier caso ya tendremos tiempo de hablar con más detalle, si usted lo desea claro, ¡amigo mío! –dijo mientras se lanzaba sobre mí y me abrazaba fuertemente como si los menos de cinco minutos que llevábamos hablando fueran cinco años; decididamente el tiempo no corre igual en este lugar que en el resto del mundo – en fin, ¡tenga un buen día! –dijo mientras se volvía hacia el escenario, en donde se bajó el telón y se apagaron las luces de forma muy calculada (sólo les faltó poner humo para completar la escena)

          Entonces noté que la puerta de afuera se abría, pero cuando salí no había nadie, ¡esto es demasiado!

     

    Nota 13:

     

     

          Una vez que acabé de poner las cosas en su sitio fui a ver a Mari que ya tenía trabajo

    -¿Dónde estuviste? –me preguntó alegremente- si que te lleva tiempo desempaquetar

    -Me llamó la jefa de estudios  

    -¿la… jefa… de estudios? –dijo con una expresión que no sabría definir- mira, se que aún eres nuevo, pero tienes que tener mucho cuidado con la gente con la que te relacionas -¿pero de que habla esta mujer?, ¿Qué clase de lugar es este?- estamos en plena guerra, y tu vienes a desequilibrar la balanza –lo que me faltaba- de tu elección dependerá que gane el bando del poder único y legítimo o el de una golpista sin talento, una zorra ambiciosa resumiendo.

    -Creo que seré neutral en el conflicto –dije sin saber si decirlo en broma o no

    -¡¡¡No puedes ser neutralllll!!!, -dijo exaltada- aquí se juega mucho, debes decidir, ¡¡¡debes tomar una decisión!!!

          Reprimí mis deseos de decir “¡pero si estoy en mi primer día, dejadme en paz!, ¿que es esto, una cámara oculta?”. En cualquier caso, por mi bien decidí no decir nada más sobre el tema en lo que quedaba de día

    -Bueno –dijo, gracias a Dios, más calmada- voy a entregarle unos documentos a la directora

     

    Nota 14:

     

     

          Estoy seguro de que nadie a tenido más audiencias en un solo día con tantas importantes autoridades, la directora me volvió a llamar a su despacho, pero esta vez nadie sonreía, todos estaban serios y me miraban como si hubiese cometido un crimen de guerra.

          En el despacho estaban la directora, la subdirectora y… ¡sorpresa! La chica que me había llevado ante la jefa de estudios y que sorprendentemente era la secretaria de la directora, esto ya me desborda por completo.

           Iba a hablar, pero como de costumbre no me dejaron, esta vez de una forma menos amable porque la subdirectora dijo:

    -En ningún caso, y digo en ningún caso se dirija a la directora sin que ella lo haga previamente hacia usted; el tratamiento que debe darle es de Doña Almudena o Directora.

           Me callé, y estuvimos aproximadamente dos minutos callados, esto podía durar toda la mañana.

    -Tengo entendido –dijo la directora- que ha ido usted a ver a –dijo con repulsión no disimulada- la jefa de estudios

    -Si bueno, me llamo y…

    -Pensé que éramos amigos Abelardo –dijo cortante, como si la hubiera herido en lo más profundo de su corazón.

    -Es que yo…

    -Tranquilo, comprendo que haya podido tener un error, ¡es usted tan encantadoramente inocente!, pero debe tener cuidado Abelardo, mucho cuidado, hay gente muy mala ahí fuera que intentará que no seamos amigos, debe guiarse usted por los que le quieren Abelardo, por ejemplo su compañera Mari –mira tu quien le fue con el cuento a la directora, ¡será asquerosa!

    -Pero es que yo sólo…

    -¡¡¡No se autojusfique!!! –dijo perdiendo la calma y poniéndose furiosa- ¡es lo que más detesto!, ¿cree que se puede derribar al poder establecido?, ¿cree que se puede derribar a la directora elegida por la gracia de la enseñanza?, ¿se atreve a desafiar los insondables designios de la enseñanza?; ¡pues es lo que ha hecho esta mañana participando en un intento de golpe de directiva!

    -Pero que esta diciendo, yo…

    -¡¡¡Silencio!!! –gritó la subdirectora- ¡nadie le ha dicho que hable!  

    -Ha llegado el momento –continuó la directora más calmada- en el que todos tenemos que decidir entre lo que está bien y lo que es fácil –En ese momento reprimí mi deseo de decirle que le había robado esa frase a una película de Harry Potter- y el sistema debe mantenerse, sino sería el caos, yo soy, y siempre seré La directora –dijo de una forma mesiánica- no lo olvide, querido Abelardo, ahora vuelva al trabajo, llévese esto y memorícelo en su tiempo libre.

          Leí la hoja que me dio, era su currículum, o como ella lo hubiera llamado, una lista con sus “títulos”, en la que venían hasta los cursos de perfeccionamiento de natación. Gracias a Dios mi jornada ya se está terminando, espero despertar en cualquier momento de este extraño sueño, porque no puedo creer que exista realmente un lugar como en el que acabo de estar.

     

    Continuará...

    Nuevas partes se añanden a un espacio en permanente construcción

          Sí, aunque con complicaciones se han añadido nuevos modulos para vuestro uso y disfrute (y mi mayor trabajo), entre ellos se encuentra una nueva encuesta en la que se puede votar desde la página principal (toda una novedad frente a las anteriores) de momento será permanente, aunque quizás en un futuro la utilice para encuestas temporales (pero lo veo poco posible porque la página principal es la menos visitada de todo el espacio) y en la que se pide vuestra importante opinión sobre los relatos que escribo (ya sabéis, categoría Grandes Relatos) por si sois muy tímidos y no os atrevéis a escribir un comentario.
          La otra parte nueva es unos archivos donde podré poner videos que complementarán (o eso intentaré) la parte de turismo (al igual que hace la de fotografías), por lo tanto intentaré meter videos cuanto antes, pero no prometo nada, de mometo la he puesto que no es poco.
          En fin, los nuevos módulos están servidos, ¡disfrutadlos!

    Viaje al centro de la tierra

    Una magnífica película de aventuras
     
    TITULO ORIGINAL Journey to the Center of the Earth 3D
    AÑO
    2008
    DURACIÓN
    92 min.  
    PAÍS EEUU
    DIRECTOR Eric Brevig
    GUIÓN Michael Weiss, Michael D. Weiss, Jennifer Flackett, Mark Levin (Novel: Julio Verne)
    MÚSICA Andrew Lockington
    FOTOGRAFÍA Chuck Shuman
    REPARTO Brendan Fraser, Josh Hutcherson, Anita Briem, Seth Meyers, Jean Michel Paré, Jane Wheeler
    PRODUCTORA New Line Cinema / Walden Media
    WEB OFICIAL http://www.journey3dmovie.com/

      

          Lo confieso, Verne me crispa, leerlo me aburre hasta la saciedad, por más que he intentado leer sus novelas de aventuras nunca he conseguido pasar de los primeros capítulos (básicamente porque se para en detalles ridículos e insignificantes de los que no paras de pensar a que vienen); en cambio, las películas basadas en su obra si me suelen resultar interesantes, y la mayoría de las veces me reconducen a sus novelas con lo cual vuelvo a tropezar otra vez sobre la misma piedra, pero vamos a dejarlo.

          En cualquier caso, Viaje al centro de la tierra, nunca fue la que más me fascinó, básicamente porque no podía imaginar que podía tener de interesante una cierta gente haciendo espeleología, y las películas que vi sobre el tema tampoco me fascinaron excesivamente. Sin embargo, sucumbí a ver esta película en la que tenía bastante interés (a pesar de que hubiera preferido verla en 3D, no pudo ser), y lo cierto es que estuvo muy por encima de mis expectativas.

           Básicamente, la historia moderniza el clásico de Verne trayéndolo a nuestra época y haciéndolo por tanto más accesible para una buena parte del público, no dejando por ello de ser fiel a la novela que es referencia clave durante todo el tiempo; pero logra mucho más que eso, logra volverla dinámica y convertirla realmente en una gran película de aventuras; en lo cual tiene mucho mérito el eficaz guión, que no deja tiempo para respirar y que nos lleva a situaciones trepidantes y maravillosas, logrando incluso no caer en tópicos tan habituales, cosa que era sencillo teniendo en cuenta la historia que se plantea (relación del tío con el sobrino… etc). Quizás el gran defecto de la película es lo flojo que resulta el argumento del hermano perdido que, debiendo ser una de las tramas principales, acaba siendo una de las subtramas menores.

     

           El director no se queda atrás, y consigue llevarnos magníficamente por la historia sin conseguir que nos aburramos ni por un segundo y manejando con maestría absoluta las escenas de tensión que están al nivel del mejor thriller; en definitiva, brillante.

          La dirección artística no aporta nada extremadamente novedoso aunque es vistosa.

          En cuanto a los efectos digitales, aunque hay algunos que se notan claramente que están hechos por ordenador, se les puede dar una buena valoración teniendo en cuenta la desmesurada cantidad que tuvieron que utilizar de ellos.

          Finalmente ya sólo queda hablar del reparto, magníficamente escogido y del que se puede destacar especialmente al elenco principal y que consigue algo tan difícil como una gran química, muy especialmente entre Brendan Fraser y su sobrino en la ficción.

     

    Valoración final: sin duda una de las mejores películas de aventuras de los últimos años; totalmente recomendable, muy emocionante e interesante a todos los niveles.

    October 17

    Un ballo in maschera (un baile de máscaras)

    Un majestuoso baile de máscaras 

           A pesar de que en su momento ya dije que las óperas estarían en la sección música, he decidido finalmente, que las que vea representadas les corresponde más la sección teatro (sobre todo porque esas críticas nacen, en principio, para asesorar a todo aquel que esté pensando en si ir o no y así tener una opinión para valorarlo), así que en música sólo concentraré aquellas obras que sólo haya oído o visto en video.

           Aclarado esto, pasaré a hacer la crítica, tal vez un tanto atrevida, por ser yo un aficionado y está, según cualquier melómano, una obra de arte, pero la opinión es muy importante y darle el privilegio a esta obra sobre las otras no estaría bien.

           Un ballo in maschera es muy Verdi en muchos sentidos; para empezar en que continua esa tradición verista (una forma de hacer las óperas que consistía en que fueran extremadamente trágicas y que el público llorara como magdalenas) a pesar de lo alegre que parece el título, en cualquier caso, si echamos una ojeada a la brillante ilustración de la portada del programa pronto nos desengañaremos, es nada más ni menos que una mascara para un baile, sí, pero puesta hacia arriba, y enfocada de modo que parece una mascara fúnebre, sin duda hay que felicitar a los que se ocuparon de tan brillante simbolismo.

          Pero volviendo al tema, lo cierto es que la historia no presenta nada extremadamente novedoso, es el típico triangulo amoroso de toda la vida, y de hecho, aunque la ópera dura tres horas y tiene dos descansos (maravillosos para hacer vida en sociedad como antiguamente) no es suficientemente dinámica puesto que al contrario que otras óperas de Verdi, no hay giros de argumento o aún más complicaciones inesperadas; pero bueno, muchos me dirán que en una ópera lo más importante no es precisamente el libreto, sin embargo yo se lo discuto, al fin y al cabo, una ópera trata de contar una historia, con música, cierto, pero al fin y al cabo contar una historia (no estuvo luchando Gluck como loco para evitar los divismos de los cantantes y conseguir imponer contar una historia para que ahora lo menospreciemos)

          La música por su parte, es muy evolucionada, y sobre todo muy Verdi, ¿Qué quiere decir esto? Pues que es muy majestuosa, que cuenta con grandes instrumentos perfectamente combinados y arias que son auténticas obras maestras; simplemente brillante ese apartado.

          En lo que se refiere a la puesta en escena, no puedo dar sino alabanzas, por fin el Teatro Real ha dejado por una vez de lado sus montajes ultramodernos empeñados en creer que estamos aburridos de ver ópera con trajes de época, y para esta producción ha ido más a un diseño más clásico, aunque no el correcto, puesto que la historia se desarrolla en el XVII y los trajes que visten son del XIX, supongo que lo ambientaron más bien en la época de Verdi. Extremadamente destacable también la parte en la que se usa un espejo y se divide el escenario en dos de una forma maestra (muy Broadway por cierto)

          Los cantantes son todos muy destacables, a mi personalmente me gustó más el protagonista Marcelo Álvarez, pero las más aplaudidas esa noche fueron la protagonista Violeta urmana y la bruja Elena Zaremba.

           Por último recomendar esta obra si uno quiere simplemente pasar una noche agradable en la ópera bañado por una deliciosa música.

    October 12

    La isla de Nim

    La isla de una niña
    TITULO ORIGINAL Nim's Island
    AÑO
    2008
    DURACIÓN
    96 min.  
    PAÍS EEUU
    DIRECTOR Jennifer Flackett, Mark Levin
    GUIÓN Jennifer Flackett, Mark Levin, Joseph Kwong, Paula Mazur (Novela: Wendy Orr)
    MÚSICA Patrick Doyle
    FOTOGRAFÍA Stuart Dryburgh
    REPARTO Gerard Butler, Jodie Foster, Abigail Breslin
    PRODUCTORA Film Farm / Walden Media
    WEB OFICIAL http://www.laisladenim.es/
      SINOPSIS: Nim (Abigail Breslin) y su padre, Jack (Gerard Butler), son los únicos habitantes de una apartada y exótica isla. Aunque no acude a ningún colegio, Nim ayuda a su padre a realizar diariamente anotaciones científicas, se ocupa de cuidar el huerto y de que el panel solar alimente su ordenador, a través del cual Jack se comunica con el mundo. Un buen día, tras la desaparición de su padre, Nim entrará en contacto con una famosa escritora de novelas de aventuras (Jodie Foster) que más tarde irá a visitarla...
     
          Lo cierto es que no hay gran cosa que se pueda decir de esta película; tiene un argumento inesperado pero nada sobrenatural, tiene una buena dirección pero no es una obra maestra; lo cierto es que podría haber sido más de lo que fue quizás.
           La historia en sí es interesante, pero sólo parece un comienzo para contar otra (la de la relación entre los personajes) y el guión está bien trazado aunque pudo haber sido más gracioso.
           Las localizaciones son preciosas, eso sí, al igual que la fotografía.
           Son destacables los efectos especiales y más o menos los digitales (estos se acaban descubriendo, pronto nos damos cuenta de que el pelícano y el lagarto están hechos por ordenador)
           Por último, los actores son un punto interesante a destacar, especialmente Jodie Foster que vuelve al cine más graciosa que nunca; la acompañan habilmente Abigail Breslin y Gerard Butler en un doble papel del que no sale mal parado (supo crear una clara diferencia entre ambos personajes perfecta)
     
    Valoración final: recomendable especialmente si te gustan las películas de aventuras; es original
          
    October 10

    La herencia del Rey loco: capítulo 1; un nuevo relato para la sección Grandes Relatos

          Otra cosa no, pero no se me podrá criticar que no hay donde elegir (aunque si se podría en el caso de la tardanza en la publicación de nuevos capítulos); este nuevo relato lo inicio con enorme ilusión porque aborda muchos de los temas que me apasionan (en el argumento de fondo) y que espero conseguir que os interesen; en cualquier caso, en principio este será el último relato largo que se publique (al menos hasta que se acabe uno de los anteriores), básicamente porque tanto comenzar y nada acabar no puede funcionar, en fin os dejo pues con:
     
    La herencia del Rey Loco
     
    Capítulo 1:
     
          Norberto estaba muerto de excitación "por fin", no dejaba de pensar, "por fin lo he conseguido", la emoción lo desbordaba, y no era sin razón llevaba mucho tiempo deseando aquello: entrar en los archivos del castillo de Neuschwanstein. Lo sabía, estaba seguro de que esa visita que se había conseguido a base de mucho esfuerzo e innumerables trámites burocráticos y de todos los tipos posibles sería muy útil, estaba seguro de que le ayudaría enormemente en su tesis.
           "Y aunque no sea así, cosa que dudo, siempre tendré como compensación el moverme por las partes no turísticas del castillo y descubrir nuevos lugares"; sí, lo cierto es que el sueño de Norberto hubiera sido poder moverse con toda libertad por el castillo, abrir todas y cada una de las puertas y explorar cada una de las habitaciones del magnífico monumento, al fin y al cabo, la parte turística ya la tenía muy vista, de hecho, era capaz de recordar perfectamente su primera visita y como le impresionó, todo ello a pesar de haber visto mil y una veces todas las fotos que pudo conseguir, puesto que su obsesión por el lugar le venía de hace tiempo, mucho tiempo, de hecho, desde su infancia; en realidad todo comenzó cuando vió la película Chitty Chitty Bang Bang en la que el castillo realmente, salía de refilón y cualquiera se hubiera fijado mucho más en el fantástico coche, o sino al menos en el talento de Dick Van Dyke como bailarín, en la voz de Sally Anne Howes o en la hermosa idea transmitida por el guión de Roald Dahl; en cualquier caso, apenas un par de planos del edificio baváro bastaron para que en Norberto arrancara un deseo de saber más sobre el tema; el problema era, claro está, que no tenía por donde empezar, al fin y al cabo, en la película se habían inventado el nombre del país y los falsos y extraños duques que aparecían no eran de más ayuda, la verdad era que Norberto no tenía datos, sólo una imagen.
           Sin embargo no la olvidaría, y no demasiados años después, acompañando a uno de sus padres a una agencia de viajes lo volvería a ver, allí estaba en la portada de una revista de centroeuropa, en medio de la niebla, en medio de un paraje más romántico imposible, con un lago detrás, tal cual como sacado de un cuento de hadas; naturalmente, se llevó la revista (a pesar de su imposibilidad de ir a centroeuropa) y por fín conocía el nombre que tanto se le había resistido: "Neuschwanstein", "castillo de Neuschwanstein en Füssen, Alemania", y le pareció precioso, aunque aún no sabía lo que significaba. En cualquier caso, aquello había sido un oasis en aquel desierto que suponía una busqueda incierta, vale que la revista no le aportó gran cosa en el conocimiento del castillo, pero sí que le había dado lo que más necesitaba.
           Y así fue investigando según iban pasando los años, devoraba todo lo que podía conseguir sobre el castillo, recurrió a la biblioteca pública donde consiguió más datos, y más tarde la aparición de internet en su vida acabó por completarselos; de todos modos la investigación acabó por decepcionarle un tanto en un comienzo, puesto que aquel no era el castillo medieval de cuento de hadas que el se había imaginado había sido construído en el XIX, es decir, no era más que un historicismo; pero conocer esto le llevó a saber más sobre su constructor, el Rey Luis II de Baviera, un interesante monarca del que se enamoró platónicamente después de que cayera en sus manos la película Ludwig (traducida por Luis II de Baviera) de Visconti, y eso hizo que de nuevo su pasión por aquel lugar aumentara hasta el punto de estudiar el primer ciclo de alemán de la escuela oficial de idiomas.
           Finalmente llegó el momento en que tuvo que decidir a que se iba a dedicar, su sueño lo tenía claro, conocer más sobre Luis II y salir en su defensa demostrando que no estaba loco sino que era un genio; eso, y su gusto por la historia en general hizo que se decidiera rápidamente por esa licenciatura, y a pesar de que la universidad estaba muy lejos de ser aquella casa de la cultura de la que le habían hablado y de que en ese tiempo apenas tuvo la oportunidad de profundizar en el tema que le apasionaba a causa de los interminables trabajos, exámenes y profesores maniaticos no desistió en su objetivo (a lo que ayudó mucho un viaje de ecuador a Alemania, donde tuvo la oportunidad de visitar esos lugares que tantas veces había estudiado y que le dieron fuerzas para continuar), consiguió un buen expediente que le abrió las puertas a una recomendación para hacer su tesis en una de las universidades más exigentes y elitistas, la de Munich, capital del estado federado de Baviera de la república de Alemania; y además consiguió que se la guiara el profesor que más había escrito sobre el infortunado monarca y sus espectaculares construcciones.
          Sí, había conseguido lo que llevaba tanto tiempo deseando, es indudable que Norberto tenía muchas razones para explotar de alegría mientras iba por el Condado de Ostallgäu en aquel impresionante descapotable plateado. Naturalmente aquel carísimo y exclusivo coche no era suyo (bastante le costaba ya a su familia mantenerlo en Munich, una de las ciudades más caras de Europa; aunque lo cierto es que siempre le habían apoyado) sino de un amigo hecho allí en Baviera que se lo había prestado para evitar que tuviese que andar gastando en alquiler de coche (el castillo esta en un diminuto pueblo llamado Schwangau) , su nombre era Herman vom Rhein y era el más típico chico joven rico que se pueda imaginar, para empezar procedía de una familia rica por tradición, de hecho, en su arbol familiar había nobles, aunque no de muy alta alcurnia, en cualquier caso, era gente que había sabido moverse muy bien durante la historia, hasta el punto de acumular una de las mayores fortunas de Europa y quizás la mayor de todo el país; y por si esto fuera poco, la familia no se conformaba con tener poder económico, también gozaban de poder político, basta con decir que su padre es Aldous vom Rhein, el primer y poderoso ministro de Baviera, que a pesar de su talante conservador, no siempre bien visto, había sido reelegido una y otra vez durante varias decadas. Y como toda familia importante que se precie, no le faltaban detractores, y las malas lenguas decían todo lo imaginable sobre ellos y sobre los supuestos negocios turbios que manejaban cada vez con más descaro (de hecho, un político llego a hacer una alusión en el parlamento, aunque sin demasiada fuerza), muy especialmente desde que Aldous vom Rheim estaba en el puesto. En cualquier caso, el primer ministro gozaba del cariño de los votantes, quizá debido a su avanzada y poco común edad entre los políticos, tal vez por su gusto por el populismo o, porque no decirlo, por su buena gestión del estado baváro.
           Pero si el padre era un hombre responsable y muy cuidadoso con su imagen, el hijo era igual que él cuando era joven: un crápula sin demasiado sentido común, que, y de eso se había ocupado muy bien su progenitor, afortunadamente no era un personaje público, con lo que seguía en la universidad a pesar de que ya hacía bastantes años que debía haber acabado su doble licenciatura de derecho y económicas, que le capacitaría, o al menos en apariencia, para seguir con los negocios de la familia; futuro que a Herman no le importaba demasiado que sólo pensaba en irse de fiesta y en que capricho absurdo despilfarrar el cuantioso dinero del que disponía. 
           Visto esto, ¿como es posible que dos personas tan diferentes pudieran llevarse bien o tan siquiera haber coincidido en la misma sala? la razón fue la pasión de uno y la obligación de otro; lo cierto es que, debido al ya mencionado caro estilo de vida de Munich, Noberto se vió obligado a conseguir unos ingresos extra, así que comenzó a trabajar como empleado temporal para la conocida casa de subastas Sotheby's, y allí encontró a Herman, un chico que se venía a encargar del papeleo de la última adquisición de la, por lo visto, abundante colección de arte de su familia (según algunos, conseguida durante las guerras mudiales, aprovechandose de la necesidad de los diferentes países de coseguir dinero rápidamente). Comenzaron a hablar, y al poco descubrieron que se podían ser útiles mutuamente, para Herman, Norberto era una forma divertida de conocer historia y de catalogar las obras de arte de su familia además de aprender sobre el tema, cosa que su padre le exigió debido a ser una inversión importante; y para Norberto, Herman le ayudó a salir de su caracola y llevarle a descubrir que después de todo la diversión no sólo está en los libros de historia (además de conocer un montón de sitios exclusivos y a varios famosos).
            Lo cierto es que la suya no era una relación convencional, pero ya se sabe que los polos opuestos se atraen, cosa que Norberto volvió a pensar mientras miraba el tapizado del coche que probablemente había costado miles de euros; pero no pudo pasar mucho tiempo más admirando esto, porque estaba llegando a su destino, delante de él aparecía por fin aquel pequeño y colorido pueblo alemán y sobre él, brillando al sol con su blanco marmoreo uno de los castillos del que dicen que se inspiró Walt Disney para algunas de sus conocidas películas.
     
    Continuará...